Herit-Data estudia como afecta el turismo a las ciudades patrimoniales

València se convierte en campo de experimentación de este programa europeo

Instalación de sensores en la basílica de la Virgen

Turisme Comunitat Valenciana, Fundación Valenciaport y Fundación Santa María la Real participan en el proyecto europeo Herit-Data, cuyo objetivo es desarrollar un sistema que permita medir y reducir el impacto del turismo en ciudades patrimoniales, mediante el uso de las nuevas tecnologías.

En los últimos seis años, el número de turistas que recibe la ciudad de València se ha multiplicado por dos, según datos de Turespaña. En ese incremento ha influído también el aumento del tráfico de cruceros, un 125 % en apenas una década.

Turisme Comunitat Valenciana realizó análisis previos comparando el impacto del crecimiento turístico en destinos como Valencia, Barcelona, Florencia o Ámsterdam. Según Francesc Colomer,el estudio nos ha dado una radiografía sobre qué está ocurriendo en las ciudades y destinos mediterráneos que han experimentado un incremento en su actividad turística”.

Colomer destaca “la amplia y reconocida trayectoria en gestión turística inteligente de la Comunitat Valenciana, la única autonomía con una red propia de Destinos Turísticos Inteligentes que trabajan por implementar procedimientos de monitorización y gestión turística a través de las nuevas tecnologías”.

Esta experiencia y los análisis realizados han servido para plantear el diseño de las pruebas piloto de Herit-Data, definir los lugares de medición y establecer las herramientas necesarias para conocer su impacto real en la ciudad y en su patrimonio.


Se monitorizan los principales puntos de afluencia turística y se mide el impacto


Fundación Valenciaport se encarga de la medición del flujo de visitantes. Para ello, está colaborando con la Diputación de Valencia en la instalación de sensores en los principales puntos de entrada/salida de visitantes, tales como el Puerto de Valencia, la oficina de turismo del aeropuerto o la de la estación del AVE. También se controlan los flujos en espacios singulares como el Mercado Central, la Plaza de Ayuntamiento y la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Su trabajo se verá completado por el de la Fundación Santa María la Real, que actuará en la cripta arqueológica de la cárcel de San Vicente Mártir y en la basílica de Nuestra Señora de los Desamparados. En este caso, se llevará a cabo, por un lado, un control de visitantes mediante dispositivos de conteo y, por otro, un control de las condiciones ambientales de los espacios monitorizados, para saber cómo les está afectando la presencia de turistas.

Daniel Basulto, director del proyecto, señala que el objetivo es “medir aspectos como la humedad, la temperatura o la luminosidad, además del conteo de visitantes, para conocer con precisión y con datos reales cómo afectan las visitas a dos lugares tan significativos como la cripta o la basílica”.


Datos masivos e internet de las cosas para una mejor gestión del patrimonio cultural de las ciudades mediterráneas


Herit-Data contempla también el desarrollo de una plataforma para volcar e interpretar los datos que facilitan los sensores instalados dentro del proyecto, así como otros procedentes de fuentes externas.

“El sistema, basado en big data y open source, permitirá la generación de índices sencillos que faciliten a los gestores un conocimiento rápido y preciso del comportamiento del visitante y de cómo afecta su paso al estado de conservación del bien”, resumen Daniel Basulto.

Hasta abril de 2022, el reto del consorcio es desarrollar una gestión sostenible y responsable del turismo en ciudades patrimoniales del Mediterráneo, sirviéndose para ello de la innovación y la aplicación de las nuevas tecnologías a la gestión de destinos turísticos como València, uno de los casos piloto.

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