Entrevista a Manuel Espinar, presidente de la FEHV

Espinar: “La solución no pasa por minimizar espacios de terrazas ni reducir horarios”

Repasamos con el presidente de la Federación de Hostelería la marcha del sector en el primer verano del Carmen como zona ZAS, una de las mayores de España

Terrazas en el barrio del Carmen de València.

“La terraza hoy en día en la hostelería valenciana es vital”, asevera Manuel Espinar, presidente de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV), quien lamenta las medidas emprendidas por el Ayuntamiento para su limitación ya que “las terrazas son uno de los reclamos turísticos de primer orden de la ciudad, que tiene que ser respetado y protegido por las administraciones”.

En la capital del Turia hay 4.000 establecimientos con terraza, la mayoría de ellos en el centro, según las estimaciones de la FEHV. El principal problema que deriva de estas es el ruido y las molestias al vecindario, sin embargo, señala Espinar que “la solución no pasa por minimizar espacios de terrazas ni reducir horarios”.

Esto es lo que se ha hecho en El Carmen, con la aprobación en diciembre del año pasado de la Zona Acústicamente Saturada (ZAS) para el histórico barrio de València. Una medida que prohíbe conceder más licencias de terrazas y que además reduce el horario de apertura de los locales. Se trata de una de las mayores zonas ZAS de España, con una superficie de más de 370.000 m2 y según la FEHV, supone un “grave perjuicio”, no solo para las actividades de hostelería, sino también para el barrio en general.

Repasamos con el presidente de la Federación de Hostelería, Manuel Espinar, la marcha del sector en este primer verano de aplicación de la zona ZAS del Carmen.

-¿Qué balance hace de momento del verano para la hostelería valenciana? 

-Está siendo un verano algo mejor que el año pasado porque a nivel de turistas ha subido. No obstante también hay que evidenciar que durante el 2019 se ha sufrido un efecto de desestacionalización ya que durante el primer trimestre también ha funcionado muy bien.

El nivel de turistas que están entrando durante el mes de julio y lo que llevamos del mes de agosto es bueno. Tenemos una ocupación por encima del 75% lo cual significa que tanto para hotelería como para hostelería es bueno.

Un dato positivo es que pese a que seguimos teniendo un turista con un perfil de gasto bajo, si que vemos que crece lentamente el gasto de los viajeros. Cada vez nos vendemos más como una ciudad cultural y eso hace que el perfil del turista sea más alto.

-¿Qué importancia tienen las terrazas para la hostelería?

-La terraza hoy en día en la hostelería valenciana es vital. Ten en cuenta que la temperatura media de la ciudad de València está en 18 grados. Aparte de todos los productos turísticos que puede tener la ciudad no cabe duda que el sol sigue siendo un factor principal y atrayente para el turista. Lo que estos no tienen en sus ciudades natales, lo encuentran aquí y es disfrutar de ese sol con la gastronomía al aire libre.

Hay que defender las terrazas, pero a la vez que hay que defenderlas hay que buscar un equilibrio. Nosotros no queremos ir en contra de la ciudad. Sí que hemos luchado desde hace muchos años por buscar un equilibrio entre lo que es el espacio de la terraza y no entrar en conflicto con el vecindario.


“Nosotros no queremos ir en contra de la ciudad”


Se han adoptado medidas que para nosotros no son positivas como las zonas ZAS. Al final nos hemos convertido en la ciudad de España con más metros cuadrados de zonas ZAS y se ha evidenciado que no es la solución.

La solución es buscar el equilibrio. Lo que primero pasa por intentar esponjar la oferta dentro de la propia ciudad. Ya se hizo en Ruzafa lo que pasa que se llegó tarde. Se hizo una ordenanza para limitar las aperturas de locales aplicando una distancia mínima de entre 65 y 130 metros entre ellos. En ese momento ya demandamos que esa medida se extendiera a toda la ciudad, pero en su momento no se atrevió el consistorio.

Al final han optado por seguir dándole una vuelta de tuerca a la solución que ellos llaman ZAS y al final se ha evidenciado que no es efectivo. La solución no es quitar licencias de terrazas o reducir horarios.

Manuel Espinar, presidente de la FEHV.

-¿Qué ha supuesto la ZAS del Carmen?

-Hay una minoración de horarios, eso al final es mucho dinero. A parte del dinero, es mano de obra. Son trabajadores que trabajan menos tiempo. Es un problema que tenemos en este momento. De alguna manera cercenar lo que es la viabilidad de los propios negocios de hostelería en el Carmen, no es nada positivo.

Nosotros, junto con el comercio, hemos sido los que hemos revitalizado y le hemos dado vida al Carmen. Lo que sí que está claro es que cuando la hostelería desaparece el comercio va detrás. Y cuando desaparecen ambos al final el barrio se degrada.

Yo creo que ni el Ayuntamiento ni los vecinos quieren eso. Al final tenemos que ser capaces de buscar un equilibrio. Pero claro, ese equilibrio no se busca ni minimizando espacios de terrazas ni minimizando tampoco horarios de las terrazas. La solución no pasa por ahí.

-Ya que en el Carmen ya no se puede establecer un espacio mínimo entre locales, ¿por dónde pasaría la solución?

-Pasa por hacer campañas de concienciación, por colocar mediadores sociales en las calles como están haciendo las grandes ciudades como Munich, Berlín o Milán. Esto minimizaría mucho el impacto del ruido que es el principal problema.

Al final todo pasa por establecer la figura del alcalde de noche que es un proyecto que presentamos en el Ayuntamiento el año pasado. En todas las ciudades que han tenido la proyección turística que ha tenido la ciudad de Valencia tienen esta figura. Se trata de controlar el crecimiento turístico.


“Al final todo pasa por establecer la figura del alcalde de noche”


Esta figura sería un órgano intermedio de la administración a través del cual estaría representada toda la pirámide social de la ciudad. Donde se pueden solucionar tanto los problemas presentes como futuros que puede tener el ocio diurno y nocturno. Esa sería la solución más rápida que tiene hoy en día el Ayuntamiento de València.

Sin embargo, la configuración política, con varios partidos en el consistorio genera cierta estanqueidad dentro de las administraciones. Evita que las posibles soluciones fluyan con la velocidad necesaria. El organismo del alcalde de noche agilizaría las soluciones.

-El recurso que presentaron frente a la ZAS del Carmen ha sido desestimado, ¿cuál es el siguiente paso?

-Esta previsto que se ponga en marcha un contencioso administrativo. Ahora en septiembre renovamos las conversaciones con todos los agentes sociales del Carmen y seguramente opten por seguir la vía administrativa y ver de que manera se le da una solución legal.

-Por último, más allá de las zonas ZAS, otro problema relacionado con las terrazas es el retraso en la concesión de licencias…

-Sí que es verdad que el Ayuntamiento de València en cuanto a la concesión de licencias de terrazas tiene un retraso considerable. Se le amontonan dentro de los despachos las solicitudes de terrazas. Estos retrasos varían mucho, hay de seis meses, de ocho y hay casos hasta de un año.

Llevamos demandando ya cinco o seis años, que esas licencias se tienen que expedir a través de un Organismo de Certificación Administrativa (OCA). Lo mismo que una licencia de apertura se hace a través de una OCA, creemos que es mucho más fácil expedir una licencia de terraza a través de este organismo.

Eso agilizaría muchísimo que el hostelero pudiera montar su terraza. Tenemos muy controlado que cada diez mesas de terraza corresponde a lo que es un jornal. Entonces todo lo que se va retrasando, va en detrimento, primero, de lo que es la economía, de los impuestos tanto directos como indirectos y después, de lo que es la creación de empleo.

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