Entrevista a María Eugenia Coronado, directora general de la Fundación Naturgy

Coronado: “Con el gas renovable contribuimos a mejorar la calidad del aire”

La directora general de Fundación Naturgy señala que la calidad del aire es un "reto para todos" y que el gas renovable es importante para la descarbonización

María Eugenia Coronado, directora general de Fundación Naturgy.

Esta semana la directora general de la Fundación Naturgy, María Eugenia Coronado, participó en unas jornadas de debate sobre la calidad del aire. Hablamos con ella sobre la situación actual de contaminación atmosférica así como el papel que está desempeñando la fundación para acometer una transición ecológica.

-¿Qué labor desempeña la Fundación Naturgy para mejorar la calidad del aire?

-Desde la Fundación hacemos una tarea centrada en la formación, divulgación y sensibilización sobre estos temas. Ese es nuestro propósito fundamental. Generamos o propiciamos debates donde son los expertos son los que hablan y pueden aportar conocimiento y explicar que se está haciendo en cada ciudad, cómo se están enfrentando a los problemas.

Difundir conocimiento, buscar que la sociedad este cada vez más enterada, generar ciudadanos corresponsables con el medio ambiente y la sostenibilidad y que sepan que esto, si bien es una tarea del gobierno y de las empresas, también es una tarea del ciudadano. Crear consciencia es una tarea importante y es a lo que nos dedicamos desde la Fundación.

-¿En qué momento nos encontramos respecto a la calidad del aire?

-La calidad del aire es un reto para todos. Los factores principales que afectan a la calidad del aire son las viviendas, básicamente por los temas de climatización; la industria, algunas actividades agrícolas y el tráfico rodado. Yo creo que en todas se ha mejorado, pero en el tema del tráfico seguimos teniendo una tarea pendiente.

Hay muchos medios, se ha avanzado muchísimo en lo que es la tecnología para tener vehículos eléctricos, vehículos híbridos. Tenemos vehículos a gas que contribuyen a mejorar la situación de calidad del aire, pero aún se requiere trabajar más. Se requiere también más innovación, más tecnología. El gas renovable a futuro también debería ser una opción porque así contribuimos tanto a mejorar la calidad del aire como la economía circular.

En este momento tenemos una economía muy lineal con hábitos de consumo infinitos, entonces, cuando empecemos a ser mejores ciudadanos, a consumir y producir mejor, el gas renovable también es un factor que puede mejorar los temas de calidad del aire.

María Eugenia Coronado (c) en la jornada sobre la calidad del aire.

-¿Qué tareas pendientes quedan?

-El tema de crear conciencia. Alinear las políticas públicas, el interés de las empresas y el compromiso ciudadano es lo que va a permitir que se avance.

-Ha mencionado el papel esencial de las empresas, ¿tiene la Fundación alguna línea de trabajo con ellas?

-La Fundación trabaja a nivel de universidades, a nivel de colegios. Incluso desde los más pequeños, tenemos programas dedicados a generar conciencia ambiental. Pero el tema de innovación tecnológica, de lo que tiene que hacer cada corporación y empresa va en las estrategias que tenga cada uno.

Me atrevería a decir que todas las empresas energéticas y Naturgy por supuesto, están haciendo una apuesta muy importante por las energías limpias. Por renovar sus esquemas tradicionales de generación para llevarlos a energías renovables. Todo esto es un proceso y va de la mano de una transición energética para llegar a un 2050 con un planeta descarbonizado.

Nosotros como Fundación contribuimos con la difusión y alentando la innovación porque lo que hacemos es generar espacios para multiplicar estos temas.

-¿Llegamos al objetivo para 2050?

-Es ambicioso, pero se puede cumplir si trabajamos mucho. Hay quien dice que aun trabajándolo mucho no se llega, yo soy optimista y quiero pensar que sí. De todas maneras, tienen que haber tecnologías disruptivas en algún momento para que podamos pegar un salto.

Al final todo han sido saltos, como lo fue en su momento el carbón y después el petróleo y el gas. Ahora estamos haciendo otro vuelco hacia las energías renovables, pero hay que seguir investigando. Es fundamental que cada vez hay mayor conciencia, y mientras el ciudadano sea consciente y reclame que se trabaje en esas líneas, yo creo que estamos caminando en la dirección correcta.

-Otra rama importante de trabajo de la Fundación es la vulnerabilidad energética…

-En materia de vulnerabilidad energética estamos trabajando muy intensamente. Yo me atrevería a decir que es casi el programa al que más recursos humanos y económicos destinamos.

La Fundación junto con la Universidad Politécnica de Madrid publicó un libro sobre rehabilitaciones exprés. Lo que recoge son cerca de 70 soluciones de bajo coste que pueden ser acometidas en los hogares para hacerlos mucho más confortables.

Aplicando este paquete de medidas mejoran cerca del 22% de los días de confort en el hogar. Si tienes en cuenta que hay cerca de 5 millones de personas en España que no pueden calentar sus hogares en invierno, se trata de una situación crítica.

Con base en esto, empezamos a ver la necesidad de crear un fondo para contribuir con estas rehabilitaciones. Trabajamos con entidades como la Cruz Roja, Caritas, con los ayuntamientos y vamos y trabajamos en la rehabilitación. Llevamos menos de un año con este programa y tenemos más de 500 viviendas rehabilitadas y entre 500 y 600 en cartera.

-¿Qué medidas son de urgente aplicación para abordar la transición energética?

-Se requiere lo primero de conciencia del ciudadano. También ahondar en el trabajo que están haciendo las organizaciones moviendo su mix de energías hacia energías más limpias e invertir en innovación y tecnología. Yo creo que el camino se está recorriendo bien.

Suscríbete a nuestra newsletter