Los Jaume I premian a investigadores del envejecimiento, robótica o cambio climático

La cofundadora de la empresa energética Holaluz se lleva el premio al Emprendedor

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La 31 edición de los Premios Rey Jaime I ha reconocido investigaciones sobre el envejecimiento y la medicina regenerativa; el desempleo y el desajuste educativo en el mercado de trabajo; las futuras generaciones de drones, la teledetección de los cambios planetarios y matemáticas, junto al trabajo de la emprendedora Carlota Pi de Amorós, cofundadora de la empresa energética Holaluz.

Pura Muñoz-Cánoves, licenciada en Farmacia y doctora en Ciencias, dirige el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovascualres (CNIC) de Madrid, y ha sido premiada por sus aportaciones en los mecanismos celulares del envejecimiento, sobre todo en los cambios progresivos de las células madre en animales envejecidos y las posibilidades de una medicina regenerativa.


Robótica aérea, uso de la teledetección para control de cambios en el medioambiente, altas matemáticas o el estudio de la realidad económica han sido recocidos por el jurado


El investigador Aníbal Ollero, doctor ingeniero y catedrático de Robótica en la Universidad de Sevilla, donde dirige un grupo de investigación de más de cien personas, es líder en robótica aérea en el mundo, con 12 programas europeos y otros dos españoles, actualmente en marcha. El jurado ha valorado su “inestimable capacidad” para combinar la “excelencia en investigación y la innovación tecnológica” con la transferencia de tecnología a las empresas en el campo de la Robótica Aérea.

José Antonio Sobrino, doctor en Física, catedrático de la Universitat de València y presidente de la Asociación Española de Teledetección, ha sido premiado por sus investigaciones en el estudio de los cambios planetarios. A nivel mundial, Sobrino es líder en el campo de la protección ambiental utilizando la teledetección, y ha desarrollado “valiosos algoritmos” para estimar la temperatura de la superficie de la tierra y los océanos, la evapotranspiración, efectos de isla de calor y cambios en la cubierta de la tierra.

El premio de Economía, José García Montalbo, doctor por la Universidad de Harvard y licenciado en la Universitat de València, ha merecido el premio por su “valiosa y original investigación, clarividente y ligada estrechamente a la realidad económica”. Entre los temas abordados en sus estudios destacan la evolución del mercado crediticio e hipotecario en España, y otros menos convencionales como la investigación histórica en el Archivo de Indias sobre el nivel educativo de los “conquistadores” o sobre el papel del género de los decisores en la concesión del crédito bancario.


Este año, el premio al emprendimiento ha sido para Carlota Pi Amorós, cofundadora de la empresa energética Holaluz


El jurado ha destacado del investigador barcelonés Xavier Tolsa, doctor en Matemáticas, que gracias a su actividad, las áreas de Análisis armónico/Teoría de la medida geométrica “se han elevado a los más altos niveles”.

La emprendedora barcelonesa Carlota Pi Amorós, de 42 años, ha sido galardonada por demostrar una “gran visión y conocimiento del negocio” al abordar un sector “concentrado y complicado como el energético de forma disruptiva”. Carlota Pi apuesta por el uso de energías renovables y el autoconsumo con el objetivo de reducir el coste al usuario aplicando nuevas tecnologías, señala el jurado, que añade que es un “ejemplo de inspiración personal y profesional” para las jóvenes a las que destinará el premio para su promoción en los ámbitos tecnológicos.

En esta ocasión, los jurados han contado con la participación de 19 premios Nobel y una dotación económica de 100.000 euros para cada una de sus seis categorías. EFE

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