Alicante acoge hoy la Junta General de Accionistas

Josep Oliu ante el brexit: “Estamos preparados para lo que pueda ocurrir”

El presidente de Banco Sabadell afirma estar preocupado por la inestabilidad financiera que una salida dura podría provocar

Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell| Archivo E3

El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, anunció ayer que  la entidad ha adoptado “todas las medidas que se podían tomar” para afrontar las consecuencias del brexit en cualquiera de sus escenarios, entre ellas, un aumento de la liquidez disponible. “Estamos preparados para lo que pueda ocurrir”, aseguró.

Oliu, que mantuvo ayer en Alicante un encuentro con periodistas previo  a la Junta General de Accionistas que se celebrará esta tarde en el Auditorio de la Diputación Provincial ( Adda), afirmó  no mostrarse preocupado por su filial TSB del Reino Unido. “Es un banco muy doméstico que no tiene relaciones internacionales  y en lo único que se va a notar un brexit duro es en la cotización de la libra”, aseguró.

La preocupación, añadió, se centra en las empresas y bancos -como su propia entidad-  “que tienen su cadena de valor entre Europa y el Reino Unido” y en la posibilidad  de que una salida sin acuerdo produzca “inestabilidad financiera”.  En su opinión, a la vista de cómo se ha desarrollado todo el proceso  desde el principio, se prevé una continuidad de la situación de incertidumbre “durante bastante tiempo “.

Respecto a la situación actual de TSB, afirmó que, una vez completado un proceso de migración tecnológico que ha resultado complejo,  la idea es que en 2019 “ya no reste” y que en 2020 “empiece ya a aportar a la cuenta de resultados de Banco Sabadell”.  El presidente de la entidad  explicó  que  todavía tiene una estructura “pesada y costosa” y que serán necesarios tres años “para  que dé una rentabilidad adecuada”.  Solo cuando se demuestre que el modelo ha funcionado se plantearían, según fijo, seguir el proceso de expansión internacional que se inició con las apuestas de Reino Unido y México. Preguntado sobre su posible venta en el futuro, reconoció que es “un candidato a una posible consolidación porque tendrá un valor” aunque dejó abierta la respuesta sobre qué supondría en la práctica.

Igualmente abiertas dejó las respuestas sobre posibles futuras fusiones con otras entidades.  “En estos momentos no hay nada encima de la mesa”, respondió en varias ocasiones. En los mismos términos respondió a la pregunta –ya más concreta- sobre una posible unión entre Bankia y el Sabadell. No obstante, se refirió al momento actual y dijo desconocer  lo que podría plantearse en el futuro.

Desaceleración

El presidente de Banco Sabadell aludió por otro lado a los signos de “desaceleración  europea” para afirmar que España parte de unos parámetros más ventajosos que otros países y asegurar, a continuación, que “no tiene nada que ver con  la situación que había en los años 2006 y 2007”.

Oliu afirmó  que la preocupación ha de centrarse en dos parámetros  que, tras la crisis económica, no han tenido fácil solución: el desempleo, que continúa alto, y la deuda pública,  que no se ha reducido suficientemente. Ambos aspectos son, en su opinión, las principales debilidades que dejarían a España en una situación “complicada” ante un posible ciclo negativo de la economía.

Frente a ello, destacó como  elementos positivos la capacidad de las empresas españolas de aumentar su competitividad y de abrirse al mercado exterior demostrada en los últimos 10 años, y una demanda interna que continua siendo “potente” y ha tenido unas bases sólidas de crecimiento.

Sobre qué espera de las próximas elecciones generales, Josep Oliu afirmó  que su deseo sería que hubiera “un Gobierno estable, o aunque no fuera estable, al menos que hubiera un gobierno y que no hubiera que repetir elecciones”.

Cierre de oficinas

El presidente del Sabadell confirmó, por otra parte, que el cierre de oficinas es un proceso que en los últimos tiempos se ha ido produciendo “de una manera discreta” y que continuará en el tiempo sobre todo en ciudades grandes donde la digitalización ha hecho prescindible el concepto tradicional de “oficinas de proximidad” porque ese “contacto directo” lo pueden hacer a través de “un medio hoy en día fundamental como es el teléfono móvil”. En el último año, han dejado de estar operativas en España en torno a un centenar de oficinas.

Por su parte, el consejero delegado del grupo, Jaime Guardiola, añadió que la reducción es en estos momentos una “tendencia natural”, aunque  la velocidad a la que avance esa disminución progresiva vendrá marcada principalmente por el grado de adaptación de los clientes a las nuevas posibilidades que ofrece la digitalización y a la mayor o menor rapidez del cambio de hábitos en su forma de relacionarse con el banco.

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