Rafael Ballester, presidente de Ineca

“Es conveniente introducir reglas de equidad para atender al reparto proporcional”

El presidente de la entidad considera que "la visión es necesariamente positiva partiendo de donde partíamos, aunque no podemos caer en la autocomplacencia"

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Rafael Ballester, presidente de Ineca, entidad que celebra su décimo aniversario. E3

El Instituto de Estudios Económicos de la provincia de Alicante celebra esta próxima semana su décimo aniversario. Ineca nació como una propuesta de un grupo de empresarios, encabezado por Joaquín Rocamora, que vio la necesidad de contar con estudios e informes sobre la actualidad y los temas socioeconómicos independientes y, sobre todo, con cierta periodicidad.

Esa visión se ha trasformado a lo largo de esta década en un instrumento de clarificación para acabar con frases manidas o ha servido para dar consistencia a otras. En cualquier caso, su aportación a la sociedad es hoy incuestionable por los propios empresarios y respetada por las instituciones.

Para hacer ese viaje, hacia el pasado, presente y futuro del Instituto, hablamos con su actual presidente Rafael Ballester.

-La primera es de obligado cumplimiento. ¿Qué significa para Ineca llegar a este décimo aniversario?

-Es un gran logro que un instituto sin ánimo de lucro y sin depender nada más de las aportaciones de sus socios haya conseguido alcanzar diez años de vida, convirtiéndose en un referente provincial en la provisión de datos y análisis socioeconómicos. Para ello, ha sido y sigue siendo fundamental el esfuerzo continuo de unos socios y un equipo de trabajo absolutamente comprometidos con los valores de independencia, rigor y objetividad.

– Esta próxima semana celebran un evento que combina su especialidad -estudios- y premios ¿por qué una entrega de reconocimientos?

Se trata de algo excepcional. No vamos a instaurar unos premios periódicos. Lo que pretendemos con estos reconocimientos es poner de relieve lo importante que son para nuestro desarrollo como territorio valores como la cultura del pacto, el diálogo y el consenso, la apuesta por tradición y la continuidad empresarial de la mano de la innovación y creatividad, y finalmente la representación de la marca Alicante fuera de nuestras fronteras. Fue fácil identificar estos valores en las personas e instituciones reconocidas: Pacto Provincial del Agua, Fórum de Aefa y el tenista de Xàbia, David Ferrer. Reflejan estos valores comentados, y los premios tienen esa finalidad inspiradora.

El reconocimiento a los fundadores en un aniversario como el décimo es obligado y de justicia, como agradecimiento al primer impulso del Instituto, especialmente cuando en 2008 se estaban tambaleando los cimientos de nuestra economía.

-A lo largo de este tiempo, ¿cuáles creen que han sido las aportaciones del Instituto? ¿qué objetivos se han logrado?

-Destacaría el hecho de habernos convertidos en un proveedor de datos cuyo trabajo es esperado por agentes públicos y sociales para facilitar sus análisis sobre la realidad y futuro de la provincia, así como sus tomas de decisiones. Nuestros informes de coyuntura y de impacto presupuestario han venido a normalizar cuestiones como la infrafinanciación “al cuadrado” y la necesidad de reformar métodos y procesos para el reparto de inversiones públicas con impacto en el territorio. Otros informes como el Brexit han impulsado la adopción de estrategias públicas y privadas para enfrentar las consecuencias del inminente proceso de separación de Reino Unido.

Asimismo, también destacaría las buenas relaciones del Instituto con otras asociaciones e instituciones de carácter local, comarcal y provincial, y con las administraciones públicas. Creo que somos un interlocutor fiable, solvente y objetivo.

ineca-raafel ballester-Sus informes han convertido el discurso político de discriminación en una infrafinanciación objetiva. ¿Hay o no hay voluntad para solucionarlo? ¿Tan difícil es?

-Es una cuestión compleja que todos los implicados quieren resolver cuando están en la oposición, pero una vez al mando de las decisiones, no parece ser tan fácil. Es evidente que la enorme deuda pública autonómica y estatal condiciona su margen de maniobra. Que casi el 25% de los presupuestos se vincule al servicio de la deuda, junto al enorme gasto que representan las partidas de Sanidad y Educación, limitan claramente la capacidad inversora.

Y también es verdad que, a la hora de repartir inversiones, existen criterios de oportunidad y temporalidad que impiden que pueda realizarse en ocasiones un reparto equitativo pleno.


“A la hora de repartir inversiones, existen criterios de oportunidad y temporalidad que impiden que pueda realizarse en ocasiones un reparto equitativo pleno”

Pero lo que nuestros estudios demuestran es, con carácter general, la inversión territorializada en Alicante, desde el Estado y la Generalitat, durante los últimos años, ha sido inferior a la merecida por aportación al PIB y población. Es cierto y quiero destacar que, en los últimos presupuestos, sí observamos una actitud de la Generalitat de equilibrar el reparto de las inversiones en función de la población.

El problema es, por tanto, de capacidad de gasto, pero también de metodología, y quizás es conveniente introducir reglas de equidad para atender este reparto proporcional, y, sobre todo, mucho trabajo de planificación y gestión previa para identificar con claridad las actuaciones que van a precisar inversión. Esa es quizás una línea de futuro que hay que fomentar, la de crear una Agenda de Inversiones de la Provincia de Alicante.

-La no aprobación de presupuestos generales de Estado deja a la provincia en una situación aún más precaria de inversión, ¿han podido analizar esta cuestión?

Nuestra posición al respecto está clara. El borrador de Presupuestos que al final no verá la luz mejoraba las cuentas para la provincia de Alicante, pero aún así ocupábamos los últimos lugares de la fila en reparto de inversiones. No tener presupuestos nuevos consolida la situación de los presupuestos de 2018, con casi 60 millones de euros menos de inversión para la provincia. Nos preocupa especialmente qué va a pasar con las obras de conexión del aeropuerto con las ciudades de Elche y Alicante, y desde ellas con el resto de la provincia. También las obras de mejora de la red de cercanías, el Tren de la Costa y el Corredor Mediterráneo. Evidentemente, también es preocupante lo que pueda pasar en materia social, sanitaria y educativa.

-Desde Ineca han hecho estudios sobre la incidencia del Brexit en Alicante, ¿somos conscientes de lo que supone una ruptura a las bravas?

-Quizás el ciudadano de a pie no lo es tanto, pero creemos que las empresas más expuestas sí lo son y ya están adoptando medios de protección. Turismo y sectores exportadores e importadores son los más afectados. El turista británico es nuestro principal inversor en productos como hoteles, apartamentos turísticos y vivienda vacacional, y todo lo que ello conlleva (restauración, ocio, comercio, servicios, terciario avanzado), y su capacidad de gasto tras el brexit será determinante para sus futuras decisiones de inversión. Tenemos por suerte un sector fuertemente especializado y profesionalizado, en un entorno muy competitivo y rico en oferta complementaria. Empresas y consultoras están adoptando sus cautelas, y la administración también lo está haciendo, así que esperemos que la solución final sea lo más consensuada posible, y que la moneda británica y los mercados financieros lo agradezcan.

-Estamos a poco menos de un año para el fin de la concesión de la AP7. Ustedes hicieron un planteamiento abierto sobre tres soluciones, pero no se ha hecho un debate serio, al menos no ha trascendido. ¿Le preocupa el tema?

Nosotros lanzamos un estudio con la finalidad de inspirar un debate y reflexión que creíamos necesaria teniendo en cuenta la proximidad del fin de la concesión. Hace ya un año. No nos consta que se haya producido ese análisis, o al menos que en él hayan participado el conjunto de agentes afectados.

Esta vía de comunicación es vital para nuestro territorio, y una importante fuente de ingresos para la administración, que en el caso de una nueva concesión, ya sin tener que amortizar la ejecución de la infraestructura, podría permitir inversiones estructurales complementarias en nuestro sistema de comunicaciones sin comprometer inversión pública. En el estudio se justificaba, en alguno de sus escenarios, que ello era compatible con una reducción considerable del coste para los usuarios residentes en las zonas afectadas.

También estoy de acuerdo con algunas opiniones que han trascendido desde el Ministerio, en el sentido de que es conveniente afrontar una visión global del problema de la gestión de autopistas y autovías a nivel nacional. Pero ello no es incompatible con el análisis que proponíamos. Al final, ha pasado un año, no ha habido debate ni estudio global nacional, y ya no hay apenas tiempo para soluciones.


Respecto a las relaciones empresariales, Ballester cree que la situación está muy normalizada y lo que yo percibo es actitud proactiva y constructiva por parte de los representantes de las asociaciones sectoriales y provinciales.

-¿Qué visión tiene sobre la situación socioeconómica de la provincia?

Los números macro son positivos. Estamos en el top 5 en aportación al PIB nacional, en número de empresas e industria, en turistas hoteleros y residenciales. Una economía muy diversificada, con el calzado presidiendo nuestras exportaciones, junto con sectores como el textil, agrícola, alimentario, juguetero, plástico, servicios, comercio,…

Asimismo, hemos superado cifras de 2008 de afiliados, y el desempleo ya está también en cifras de 2008, y con tendencia a bajar, si bien los últimos años se ha reducido el ritmo de creación de empleo.

Por lo tanto, la visión es necesariamente positiva partiendo de donde partíamos, aunque no podemos caer en la autocomplacencia. Hay mucho trabajo por hacer y la situación económica general es muy sensible a los cambios que en un futuro a corto y medio plazo pueden darse.

-¿Dónde sitúa las urgencias o temas a atajar?

-Estamos por debajo de la media autonómica y nacional en PIB per cápita, rentas salariales y pensiones. Nuestros indicadores de pobreza y riesgo de exclusión social son muy elevados, del orden del 26%. Y un paro de casi el 16% es un lastre económico y un problema social de atención prioritaria. Tenemos que hacer todo lo posible para mejorar sustancialmente estos indicadores, lo que se traducirá en mayor liquidez de los ciudadanos y empresas de la provincia de Alicante además de más ingresos públicos en materia de seguridad social y fiscalidad. Este es el foco que debemos tener. La administración, tanto en su política de inversiones como legislativa, debe responder a una pregunta clave: ¿cómo lo que vamos a hacer puede mejorar estos indicadores?

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Representantes de Ineca, Hidraqua y Caja Rural Central durante la presentación del décimo aniversario. | Foto: AJ

-Esta semana presenta las fortalezas, entiendo que no me puede adelantar los resultados. Pero dígame su apreciación final: en Alicante, ¿tenemos falta de autoestima o de autoconocimiento?

-Recorrer la provincia nos ha dado mucha información. Datos cuantitativos y otros de carácter subjetivo, como las percepciones de muchos empresarios y ciudadanos. Es verdad que advertimos falta de autoconocimiento. Una provincia tan diversificada y polinuclear (en la escala de ciudades, pero también de nodos económicos, originalmente muy especializados), facilita la dispersión y la falta de relación y conocimiento entre nodos y núcleos. Es preciso invertir, y no estamos hablando de dinero necesariamente, en poner en común lo que hacemos en el conjunto de la provincia, para alcanzar sinergias potenciales que tenemos al alcance de la mano. El papel de las instituciones públicas y privadas es esencial, y hay un buen trabajo desarrollado en ese sentido, que debe continuar.

En cuanto a la falta de autoestima, es quizás un problema crónico de los españoles, que tendemos a maximizar lo que pasa de nuestras fronteras, y nuestra falta de experiencia relacional, unida a factores culturales y lingüísticos, nos puede hacer pensar que en otros países las cosas funcionan mejor. Precisamente nuestro trabajo trata de evidenciar que a pesar de los problemas, unos coyunturales y estructurales, nuestra realidad es muy rica y diversa, y disponemos de un conjunto de recursos económicos, sociales, culturales y ambientales que nos hace únicos, y que debemos saber explotar con un carácter constructivo, positivo e integrador.

-Todos hablan del Distrito Digital y de la oportunidad de crear un cluster tecnológico como Alicante Futura, ¿hay fondo y empresas para que sea real?

-El ecosistema digital de la provincia de Alicante ya existe de facto. Tenemos un buen número de empresas y profesionales que son líderes en sus campos de trabajo, asentados en la provincia de Alicante, desde donde trabajan para empresas de todo tipo, y en todas partes. Señalas proyectos como Distrito Digital, que tiene un carácter provincial, y Alicante Futura, con un alcance más local. Pero no están solas. Hay otras iniciativas de Elche para ser Ciudad Innovadora, Alcoy como Smart District, Benidorm como Destino Turístico Inteligente, L’Alfas Intelligence, o la propia Diputación liderando iniciativas como Smart Province. Y más aún. Los Parques Científicos de las Universidades de Alicante y Miguel Hernández, y la sede de Alcoy de la UPV, están desarrollando también actividades y proyectos de vanguardia, con un calado social y empresarial importante.

Todo esto pasa, generalmente, porque hay ese ecosistema que mencionaba, que justifica el interés. Y quizás también por la lógica presión de explorar vías de innovación territorial y mejorar la competitividad de los municipios. Es conveniente mucho diálogo y acuerdo en esta materia, para favorecer sinergias.

-Ineca siempre ha mantenido un equilibrio en el tema de la disputa empresarial. ¿Considera que los problemas están superados?

Nosotros tenemos claro que somos un instituto de estudios, y no una asociación empresarial clásica, sea sectorial o integrada. Eso nos ha ayudado a mantenernos ajenos a estas cuestiones, pero no insensibles. Mantenemos relaciones con muchas asociaciones y grupos de interés, ya que nuestro trabajo precisa de su colaboración para lograr los efectos que perseguimos. Evidentemente, hoy la situación es mejor que hace unos años. Está muy normalizada y lo que yo percibo es actitud proactiva y constructiva por parte de los representantes de las asociaciones sectoriales y provinciales.

-¿Cuál va a ser la relación del Instituto con la CEV? ¿Habrá integración?

-CEV es la patronal en la Comunitat Valenciana, con un peso específico y relevante en la nacional, como lo muestra la cantidad y calidad de sus representantes en la Ceoe. Es importante para Ineca tener una estrecha relación con CEV porque ello nos permitirá reforzar más aún nuestro trabajo, en varios aspectos, como la posibilidad de acceder a más y mejores datos, integrando en nuestros estudios nuevas variables, o la de lograr mayor difusión y alcance de nuestros análisis.

El convenio tiene como objeto colaborar con CEV en materias como el análisis de la realidad socioeconómica, la responsabilidad social corporativa, etc… y nuestra vocación es aportar nuestras ideas a este respecto y desarrollar en el tiempo proyectos conjuntos en este sentido, en relación con la provincia de Alicante. No tenemos prevista ninguna integración. Ineca es un instituto con un ADN de provincia de Alicante y aunque nuestros estudios pueden tener un alcance supraprovincial, no tenemos estructura ni vocación, por el momento, de pasar a ser un instituto de ámbito autonómico.

-Recientemente anunció cambios en el informe de coyuntura, ¿puede precisar algo más?

-Nuestro comité y equipo de estudios está trabajando en varias direcciones. Formato y accesibilidad, para hacer más atractiva la lectura e interpretación de los datos. Contenido, para incluir nuevas variables expresivas de lo que pasa a nivel socioeconómico en la provincia, especialmente en materia social.

-¿Dónde le gustaría que estuviera Ineca en diez años?

-Es importante seguir trabajando en el sentido de los últimos años. Estabilidad y crecimiento racional de socios para hacer sostenible económicamente nuestra labor. Extensión y profundizar en nuestras relaciones con otras entidades, públicas y privadas, para reforzar la obtención de datos, objetivos y subjetivos, y enriquecer nuestros estudios. Veo a Ineca como un aliado del progreso social y económico de la provincia de Alicante, la Comunitat Valenciana y España, siempre fiel a sus principios de rigor, objetividad e independencia.

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