Informe Deloitte sobre el sector cerámico

La industria cerámica podría liderar el resurgimiento industrial en la Comunidad Valenciana

Media docena de fusiones y adquisiciones están en marcha

El resurgimiento industrial de la Comunidad Valenciana podría articularse en torno al clúster azulejero de Castellón, como centro de un fuerte sector productivo focalizado en la construcción, afirmó esta mañana el socio director de Deloitte en la zona Este, Juan Corbera, en la presentación del Informe sobre el Sector Cerámico que ha realizado la firma.

La firma ha realizado un estudio sobre la cadena de valor de la industria cerámica, centrada en el sector de fritas, la cerámica propiamente dicha y la distribución divididas en tres grandes grupos: Premium, producto diferenciado, innovador y con margen elevado; Volumen, producto de buena relación calidad/precio, fabricas eficientes y economías de escala; y mixto.

Tras ratificar el buen momento que atraviesa la industria cerámica, el informe adelanta que sigue el movimiento de fusiones y adquisiciones que se desató especialmente durante la crisis y que ha desembocado en la formación y consolidación de varios grupos de gran fortaleza financiera.  El informe subraya que el crecimiento económico del sector multiplica por tres el del PIB, lo que hace aumentar su atractivo de cara a los inversores.

Margen para mejorar los precios

Uno de los capítulos del informe detalla los principales países productores, exportadores y consumidores. España se mantiene como el primer exportador europeo y segundo mundial, tras China, mientras que en producción nos adelanta, además del gigante asiático -que concentra casi el 50% de la producción mundial-, India y Brasil. A pesar de ser uno de los grandes productores, España no se significa por ser uno de los mayores consumidores de cerámica.

El precio medio del producto español es un 53% más bajo que el italiano, lo que supone un margen de mejora importante para mejorar el beneficio de los productores. El estudio de Deloitte añade que el margen Ebitda es del 17,8%, lo que supone una rentabilidad bastante alta en comparación con otros sectores, sobre todo en lo que se refiere al segmento premium, que llega al 30%; en el caso del segmento Volumen, el margen es del 12% y en el intermedio del 14,3%.

La evolución positiva del sector en los últimos cinco años, con crecimientos por encima del PIB, contención de los costes de producción y una mejor gestión de los recursos, hace que sea muy atractivo para la inversión, ya que la actividad constructiva en España está todavía muy por debajo de los niveles pre crisis y, por lo tanto, presenta un gran potencial de crecimiento.

Fusiones para mejorar la competitividad

Prueba de ello son las operaciones corporativas que han culminado los dos últimos años: 16 en 2016 y 22 el pasado año. Actualmente podrían estar en marcha media docena de operaciones de fusiones y adquisiciones. Juan Corbera, socio director de Deloitte en la zona de Este, señaló que las compras están mejorando la competitividad del sector. La entrada de nuevos inversores supone en muchos casos nuevas inversiones en infraestructuras productivas, pero también en marketing y desarrollo de nuevos productos, puesto que se plantean operaciones a largo plazo. Incluso no descartó que alguno de los grandes grupos se decida a cotizar en Bolsa, lo que mejoraría su exposición pública y daría más relevancia a la marca.

La valoración de las compañías cerámicas oscila entre 6 y 7,5 veces el Ebitda.

Las previsiones señalan que las mejores oportunidades serán para el segmento Premium y para el segmento Volumen. En el primer caso, con un margen de Ebidta tan alto, siempre pueden reducir un poco los precios para hacerse con un mercado o mejorar frente a un competidor.

Fusiones para mejorar la competitividad

En el futuro, Deloitte recomienda empezar a producir fuera, especialmente cuando el destino está lejos, como es el caso de Estados Unidos, hoy días segundo cliente de la cerámica española. Gerardo Yagüe, responsable de fusiones y adquisiciones de la firma, hizo referencia a que los principales clientes, casi todos dentro de la UE, son mercados maduros con crecimientos reducidos, mientras que los destinos más interesantes están alejados. No sería necesario montar una planta de fabricación si es factible comprar alguna ya en funcionamiento.

El estudio concluye recomendando en invertir en innovación y posicionamiento de marca con el objetivo de reducir la diferencia de precios respecto a Italia y mejorar más la rentabilidad. Otro punto es, precisamente, la internacionalización plena, tanto en el comercio con regiones de alto valor extraeuropeas como en la implantación de factorías en los mercados más alejados.

Deloitte aconseja posicionarse en uno de los dos segmentos con más oportunidades: Premium o Volumen.

Entre las mejoras que sobrepasan la voluntad del sector, está la regulación del escenario energético para que los precios se acerquen a la media europea, algo que no sólo mejoraría la rentabilidad de la industria azulejera, sino de toda la industria consumidora intensiva de energía.

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