Intuición y creatividad para volver a las raíces

Marc Grin nació en Valencia de padre suizo y madre valenciana. Desde pequeño se educó en castellano y francés y se formó en Publicidad y Relaciones Públicas. Es un tipo con una mente efervescente, intuitivo y siempre creativo que, además, contagia lo que hace a los que le escuchan.

[masinformacion post_ids=”114733,114748,115286,115289,115293″]

Su padre, Michel Grin, estuvo ligado a Schenk durante 42 años y más de la mitad de ese tiempo fue director general. Fue la persona que defendió y tuvo que llevar a cabo el traslado a Requena y quien dirigió con tanto éxito la progresiva evolución de la bodega desde los graneles a los embotellados. Hoy, Murviedro está entre las quince mejores bodegas de España (ranking de la Asociación Mundial de Periodistas del Vino).

Marc terminó sus estudios y estuvo trabajando en el sector del mueble, si bien en 2002 es cuando comenzó a meterse en el mundo del vino, con la fundación de Bodegas Hispano Suizas, de donde es socio fundador (junto a Rafa Navarro y Pablo Ossorio).

De ahí pasó a Murviedro, pero en la vertiente de exportación. “Apenas coincidí seis meses en la empresa con mi padre”, dice sonriendo, ya que Michel se jubiló y él paso largas temporadas en EE. UU. y otros destinos, abriendo mercado ya bajo la dirección de Diego Talavera.

A principios del año pasado, el grupo suizo le encomendó la dirección general y la ampliación del negocio, un proyecto que dice que es “apasionante”, sobre todo por lo que tiene “de búsqueda del futuro en el pasado, que aunque parece una contradicción, es la clave de todo esto”.

Suscríbete a nuestra newsletter