La agenda 2030: el reto de transformar nuestro mundo

Socio Auren Valencia

2016-enero-OPI-Auren-Rafael-LlunaEn 2015, la Asamblea General de la ONU aprobó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia. Los Estados miembros de Naciones Unidas aprobaron una resolución en la que reconocen que el mayor desafío del mundo actual es la erradicación de la pobreza y afirman que, sin lograrla, no puede haber desarrollo sostenible. La Agenda 2030 gira en torno a cinco ejes centrales: planeta, personas, prosperidad, paz y alianzas, denominadas en inglés, las cinco “p”: planet, people, prosperity, peace, partnership.

La Agenda plantea 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que reemplazan a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) a partir de 2016 y guiarán el trabajo de Naciones Unidas durante los próximos 15 años, de 2016 a 2030, con 169 metas de carácter integrado e indivisible, que abarcan las esferas económica, social y ambiental. Al adoptarla, los Estados se comprometieron a movilizar los medios necesarios para su implementación mediante alianzas centradas especialmente en las necesidades de los más pobres y vulnerables. Los 17 ODS han sido redactados en un proceso de consulta internacional sin precedentes, coordinado por Naciones Unidas, que comenzó en 2012 y finalizó en septiembre de 2015, con el anuncio formal en la Asamblea General.

Se trata de unos objetivos donde no solo los gobiernos tienen un papel fundamental para ayudar a contribuir a su cumplimiento; las ONG resultan imprescindibles para la consecución de esta misión.

Además de poner fin a la pobreza en el mundo (1), los ODS incluyen, entre otros puntos, erradicar el hambre y lograr la seguridad alimentaria, la mejora de la nutrición y la promover la agricultura sostenible (2); garantizar una vida sana y promover el bienestar (3); garantizar una educación inclusiva (4); lograr la igualdad de género (5); garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible (6); asegurar el acceso a una energía asequible, segura y sostenible para todos (7); promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible (8); construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible, y fomentar la innovación (9); reducir la desigualdad en y entre los países (10); lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles (11); garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles (12); adoptar medidas urgentes contra el cambio climático (13); conservar y utilizar de forma sostenible los recursos marinos (14); promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres (15); intensificar la paz y facilitar el acceso a la justicia para todos (16); y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible (17).

Objetivos de Desarrollo Sostenible
El lema de la Agenda 2030 es “Transformar nuestro Mundo”, los ODS beben de la experiencia de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), suscritos por la comunidad internacional en el año 2000, con límite temporal en 2015. Los ODS asumen las tareas por finalizar y resultan más ambiciosos, participativos y, sobre todo, universales.

Son más ambiciosos porque tratan de dar solución a los mayores problemas de la población internacional con un fin claro, la erradicación de la pobreza, cuando los ODM buscaban solo mitigarla. Además, incluyen un fuerte componente medioambiental –con hasta seis objetivos relacionados–, que plantea el cuidado del planeta como límite para el desarrollo y la prosperidad económica y se pone al servicio de la mejora del bienestar y la calidad de vida y la expansión de la libertad.

Son más participativos porque para redactarlos, según las Naciones Unidas, “aproximadamente una de cada mil personas del planeta ha expresado su opinión sobre lo que más le importa” a través de la encuesta Mi Mundo. En las consultas previas, que comenzaron en 2013, han participado los gobiernos, expertos en desarrollo y en cada uno de los sectores que comprenden los nuevos objetivos, así como la sociedad civil, que ha tenido un papel determinante. Esto propicia que todos los participantes se apropien de los nuevos objetivos y se comprometan con los mismos para hacerlos realidad en 2030.

Son universales, buscan el cambio de paradigma hacia un modelo de desarrollo sostenible social, económica y medioambientalmente que implica un compromiso universal. Tras la experiencia de los ODM, la comunidad internacional ha comprendido que sin el compromiso de todos los actores no es posible conseguir un desarrollo sostenible. Así, todos los países que suscriben estos objetivos han de cumplir con sus metas; bien sean desarrollados o en proceso de desarrollo.

Los ODS son unos compromisos de colaboración entre todos los agentes internacionales, que suponen un avance sin precedentes. Son un punto de partida. Ahora queda que la sociedad civil vele durante los próximos años, hasta el 2030, por el cumplimiento de los compromisos alcanzados y exija a los gobiernos la puesta en marcha de medidas efectivas; también a España, que tiene grandes retos por conseguir, tanto en materia de pobreza, como desigualdad o sostenibilidad.

Las administraciones públicas, en todos sus ámbitos, las organizaciones no gubernamentales, las empresas privadas y toda la ciudadanía en general, tienen la obligación de participar en la consecución de los 17 objetivos de la Agenda 2030; nadie debe ser indiferente y cada uno, en la medida de sus posibilidades y posicionamiento en la sociedad, debe aportar y exigir a la vez a los demás su aportación equitativa y solidaria. Únicamente de esta manera será posible alcanzar los objetivos perseguidos y conseguir transformar nuestro mundo.

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