La información económica de los líderes

El IBV pone a punto un laboratorio para mejorar el confort térmico de los asientos para los nuevos vehículos eléctricos

Archivado en: 

El IBV ha puesto a punto un laboratorio de confort térmico orientado a determinar el efecto de los distintos componentes del asiento sobre el confort de pasajero y conductor. Su principal innovación es la capacidad de determinar el efecto parcial de cada uno de los componentes del asiento, permitiendo saber en qué parte del mismo es conveniente invertir o modificar para mejorar las condiciones climáticas al menor coste.

El confort térmico de los asientos cobra una mayor relevancia ante los retos que presenta el vehículo eléctrico, en el que el tamaño y consumo de los sistemas tradicionales de aire acondicionado se reducirá, de tal manera que parte de las tareas de ventilación y de mantenimiento de la temperatura recaerán en el asiento y sus componentes.

El laboratorio consta de una serie de sistemas que simulan el comportamiento térmico del cuerpo humano en postura sentada, pudiendo reproducir condiciones de sudoración distintas a lo largo del tiempo, tal y como sucede durante la conducción en condiciones reales (incluyendo situaciones de extremo calor en verano o frío intenso en invierno).

Este laboratorio se completa con una serie de sensores que, ubicados sobre la piel de participantes reales, permiten conocer la transpiración, humedad y temperatura en condiciones simuladas en una cámara climática o reales a través de pruebas que se realizan en un circuito cerrado de conducción.

El laboratorio tiene como fin último apoyar en sus nuevos desarrollos a las empresas fabricantes de componentes de automoción para generar mejores productos.   

Suscríbete a nuestra newsletter