La información económica de los líderes

BBVA Research augura un crecimiento en 2017 de la Comunidad Valenciana del 2,7% del PIB

La nueva oficina de BBVA -que ocupa la antigua de Catalunya Bank- en la calle Barcas de Valencia fue esta mañana el escenario elegido para presentar el informe de Situación Comunitat Valenciana, por parte del jefe de Análisis Macroeconómico de BBVA Research, Rafael Doménech, junto a Alberto Charro, director territorial de la entidad bancaria. El informe no puede ser más optimista respecto a la evolución económica de la Comunidad Valenciana, para la que se augura un crecimiento del 2,7% en 2017 y del 2,6% para el próximo año.

Rafael Doménech y Alberto Charro

Rafael Doménech y Alberto Charro

Un crecimiento que, en palabras de Doménech, podría incluso superarse a tenor de los datos macroeconómicos recopilados en lo que va de primer trimestre.

Si en 2016 el crecimiento vino impulsado por la demanda interna, la inversión y las exportaciones, para 2017 se esperan los mismos estímulos, aunque con matices, que vienen dados por el aumento del precio del petróleo -lo que supondrá un repunte de la inflación-, la incertidumbre política (elecciones en varios países europeos, inicio de las negociaciones para el brexit o las políticas fiscales que pueda adoptar la nueva administración norteamericana, incluyendo una previsible desregularización financiera) o la normalización de la política monetaria europea, que empezará a notarse a partir del segundo semestre del año.

Además de estas incertidumbres, otros factores influyen en el caso valenciano, como es una mayor exposición al brexit en las actividades turísticas, inmobiliarias y en la exportación, ya que Reino Unido es el tercer cliente de la Comunidad Valenciana, con una cuota del 10%. Igualmente, el informe de BBVA contempla un menor dinamismo en turismo. El efecto del brexit, sin embargo, podría quedar compensado con un mayor dinamismo del comercio mundial.

Asimismo, la demanda interna se reducirá, puesto que la demanda embalsada por efecto de la crisis ya se habrá satisfecho, lo que se traducirá en un consumo menos vigoroso. De momento, ya se está detectando un aumento de los tipos de interés en las emisiones a largo plazo.

Continuará a buen ritmo la creación de empleo, con una previsión de 120.000 puestos de trabajo netos en los dos ejercicios contemplados, lo que dejaría la tasa de paro a finales de 2018 en el 15,5%, todavía 7 puntos por encima del inicio de la crisis. Advierte BBVA Research, sin embargo, que una mayor subida del salario mínimo interprofesional podría tener un efecto negativo sobre la creación de empleo, si ese aumento del SMI no se traduce en una mayor productividad. También puede afectar a la empleabilidad de ciertos colectivos como los trabajadores de menor formación, los jóvenes y los contratos temporales.

En cuanto al turismo, uno de los motores estratégicos más potentes del crecimiento, el informe advierte que puede perderse el efecto generado por las tensiones políticas en otras regiones del mediterráneo, por lo que recomienda una mejora de la competencia e inversión hacia un turismo de calidad. 

La inversión privada en 2016 creció, pero menos que en el año anterior, sobre todo lo que corresponde a bienes de equipo y construcción.

El déficit público autonómico es otro aspecto que genera dudas, ya que la reducción es muy exigente y requiere un esfuerzo considerable por parte de las administraciones públicas, con ingresos por encima de lo esperado y gastos más ajustados de lo previsto. Pero a pesar de esta mejor ejecución presupuestaria, el déficit en 2016 en la Comunidad Valenciana estaría por encima del 1,5% del PIB, muy lejos del – 0,7% fijado como objetivo.

Esta reducción del déficit influye en la práctica paralización de la inversión pública y una fuerte contención del gasto. BBVA Resarch afirma que “si el nuevo sistema de financiación autonómica corrigiera los problemas de infrafinaciación de la región en términos per cápita, facilitaría no tener que aplicar políticas contractivas para alcanzar la sostenibilidad de las cuentas autonómicas“. El informe concluye que la administración autonómica debe mejorar la eficiencia de los servicios públicos y apostar por la transformación tecnológica y digital.

 

Suscríbete a nuestra newsletter