El brexit y las empresas valencianas: agroalimentario, turismo e inmobiliario, los sectores más afectados

Devaluación de la libra, pérdida del poder adquisitivo de los ciudadanos británicos y política arancelaria son algunas amenazas a las que tendrán que enfrentarse las empresas valencianas tras el brexit, tal y como se puso ayer de manifiesto en la jornada organizada por Economia3 en Edem y que contó con la colaboración de Deloitte y CaixaBank. 

José Balaguer (Anecoop), Ana Gil (Economia3), Clara Ferrando (GVA), Rafael Lluna (Auren) y Carlos Arnal (CAC y Asociados)

José Balaguer (Anecoop), Ana Gil (Economia3), Clara Ferrando (GVA), Rafael Lluna (Auren) y Carlos Arnal (CAC y Asociados)

Ante un auditorio abarrotado, entre el que se contaban Clara Ferrando, secretaria autonómica de Hacienda; y Mª Dolores Parra, directora de Internacionalización del Ivace; Miriam Fernández, directora general Financiación y Fondos Europeos, o José Bernardo Noblejas, presidente de Ivefa, la jornada se estructuró en una entrevista realizada por nuestra compañera Ana Gil a Alejandro González de Aguilar, socio de Deloitte, en la que se pusieron sobre la mesa los posibles efectos del brexit sobre la economía comunitaria, española y valenciana.

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La segunda parte -moderada por el socio director de Deloitte en Valencia, Juan Corberá– descendió a un nivel más micro, con las percepciones de empresas valencianas de sectores dependientes de clientes británicos -agroalimentario, turismo e inmobiliario-, empresas británicas establecidas en la Comunidad Valenciana y la perspectiva del sector financiero. En este segmento de la jornada contamos con la participación del presidente de BP España, Luis Aires; José Balaguer, de Anecoop; Abel García, vicepresidente de TM Inmobiliaria; Francisco Quiles, director general del grupo hotelero Don Pacho; Raúl Mir, director de banca privada de CaixaBank Comunidad Valenciana, y Pablo Renieblas, director fiscal de Deloitte.

Ana Gil y Alejandro González de Aguilar

Ana Gil y Alejandro González de Aguilar

Alejandro González de Aguilar empezó su intervención, a preguntas de Ana Gil, señalando que hasta el momento hay pocas cosas tangibles en el brexit, pero que ya ha tenido sus efectos en los mercados financieros que son los primeros en reaccionar: caída de la libra, subida de la prima de riesgo. “Hasta que no se inicie el proceso -señaló- es difícil contextualizar, aunque si podemos pensar que las negociaciones van a ser complicadas y poco amistosas”.

Presencia española en Reino Unido

ECO 3_NIK7575bajaEl experto de Deloitte añadió que no se espera un impacto significativo inmediato en la economía española. Sí que se esperan impactos indirectos: “El Santander tiene allí un banco; Telefónica, una operadora; Ferrovial gestiona Heathrow … ahí se van a producir impactos indirectos”, recordó González de Aguilar. “Para otros impactos -añadió- habrá que esperar, porque vendrán determinados por la caída de actividad en el Reino Unido, como el turismo”.

A la pregunta del impacto que podría causar en la Comunidad Valenciana, González de Aguilar citó las exportaciones del sector agroalimentario, las actividades ligadas al sector turístico y el gasto de los británicos residentes en territorio español que se verán afectados por una menor capacidad adquisitiva, y la consecuente caída del gasto, y la pérdida de derechos sociales, como el acceso a los servicios sanitarios, “lo que abre una oportunidad a las aseguradoras“, afirmó. Entre los sectores que previsiblemente se verán más afectados, el experto citó el inmobiliario, ya que el mercado británico ha sido históricamente el primer cliente en turismo residencial.

Menos renta, menos gasto

Con la caída de la libra, los británicos tendrán que pagar más por lo bienes de importación, lo que supondrá inflación, pérdida del poder adquisitivo, subida de tipos y reducción de la renta disposible. Aunque las vacaciones se sitúan entre los primeros lugares en su lista de preferencia -alimentación, vivienda, sanidad, educación y turismo por este orden- gastarán menos en sus vacaciones“, aseguró.

González de Aguilar enumeró las diferencias de cómo van a abordar el brexit la Unión Europea, o su núcleo duro, y Reino Unido. Los segundos pretenden mantenerse dentro del mercado único de capitales, teniendo en cuenta que Londres es la capital financiera y de inversión en el ámbito internacional. “Theresa May propone un brexit a su medida, y si no es así, prefiere convertirse en tercer país”, manifestó el experto de Deloitte. “Implicará aranceles, fronteras, limitación de movimientos … incluso fiscalidad. No podemos descartar que Reino Unido, para conservar empresas o atraer inversiones, se convierta en un paraíso fiscal, con tipo impositivos más bajos incluso que Irlanda”.

Resultados contradictorios

En cuanto a la repercusión del brexit sobre las exportaciones, González de Aguilar no se mostró optimista, dada la deriva bajista de la libra. Pueden salir beneficiadas las importaciones al poder comprar a menores precios, pero dependiendo de cómo quedan las relaciones comunitarias y el trato arancelario que se da a los productos británicos.

ECO 3_NIK7585bajaUn caso que está llamando la atención es el comportamiento del mercado británico en turismo: nunca ha habido mejores datos, si bien es de esperar que reduzcan los días de estancia y el gasto. Esta previsión hace necesario, en opinión de González de Aguilar, un cambio de modelo para moderar el efecto de un turismo low cost. “De lo que no hay duda -añadió- es que van a seguir viajando”.

Otro de los temas abordados fue las posibilidades de España en acoger algún organismo comunitario actualmente con sede en Reino Unido. González de Aguilar no descartó una posible llegada de la Agencia Europea del Medicamento. Desde el ámbito privado, todos los ojos están puestos en la city, Madrid tiene algunas posibilidades por el precio sensiblemente inferior de las oficinas. Pero las preferencias del sector financiero siguen poniendo a Londres en primer lugar, seguida de Frankfurt y Amsterdam. Sin embargo, en un mundo globalizado, la elección podría recaer lejos de Europa y en ese sentido hay ciudades como Singapur que tienen ya una experiencia probada.

Por último se hizo la pregunta más inquietante: ¿Qué va a ser de la Unión Europea a medio y largo plazo con problemas como el brexit o el aumento de los nacionalismos?. El peligro, para el experto de Deloitte, es que se produzca un efecto contagio. “Lo deseable es que el brexit suponga un refuerzo de la Unión Europea, pero con elecciones pendientes en Alemania, Francia y Holanda y con candidatos, como en el caso francés, que se plantean una salida de la UE, se pondría en peligro la viabilidad de la Unión Europea. Una desintegración sería una debacle para España”

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