Aumentar el atractivo empresarial para atraer a los mejores profesionales

Director regional de la zona Sur-Levante Randstad

2016-junio-OPI-Randstad-Daniel-Lorenzo-OKLa reactivación del mercado laboral ha motivado que las prioridades de los trabajadores hayan experimentado una profunda transformación en los últimos años. En esta línea, se detecta una relación directa entre la situación económica y laboral y lo que los profesionales eligen a la hora de apostar por una compañía.

Identificar y conocer estas prioridades es algo clave para las organizaciones, ya que de ello dependerá la atracción y fidelización del talento.

Desde Randstad elaboramos anualmente un informe denominado “Employer Branding: cuando la percepción puede convertirse en realidad”, el estudio más amplio del mundo sobre el atractivo de las empresas. Para ello, preguntamos a más de 200.000 profesionales algunas cuestiones relacionadas con sus preferencias a la hora de apostar por una compañía en la que desarrollar su actividad.

A través del análisis de las respuestas y con la experiencia acumulada por las diversas ediciones del informe se aprecia que, durante los años más duros de la crisis económica, los trabajadores otorgaban gran importancia a la seguridad laboral a largo plazo, en detrimento incluso del salario.

Sin embargo, desde Randstad detectamos que a medida que la situación económica ha ido mejorando, los aspectos relacionados con la estabilidad, si bien siguen siendo importantes, están perdiendo fuerza en detrimento de otros como el salario, el ambiente de trabajo o la conciliación entre entorno laboral y vida privada.

El estudio de Randstad destaca que el salario se mantiene como el principal factor a la hora de elegir una empresa en la que trabajar por tercer año consecutivo. Actualmente, el 63 % de los profesionales españoles lo sitúa en el top 5 de sus preferencias, mientras que para el 20 % sería el aspecto decisivo para decidirse finalmente por una compañía.

Tras el salario, se sitúa en segunda posición la seguridad laboral, elegida por el 56 % de los españoles. El top 5 lo completan el ambiente de trabajo agradable (49 %), las perspectivas de futuro (47 %) y la conciliación entre trabajo y vida privada (45 %).

Si analizamos estos factores en función de la edad de los profesionales y de su nivel formativo nos encontramos con ligeras diferencias, algo a tener en cuenta ya que vivimos un momento en el que las compañías cuentan con trabajadores de varias generaciones completamente diferentes, cuyas motivaciones y preferencias difieren.

En este sentido, los profesionales con educación universitaria buscan factores como la gestión empresarial, la conciliación entre vida personal y vida laboral y un trabajo que les resulte interesante, mientras que aquellos con menor nivel formativo otorgan mayor importancia al salario y a la seguridad laboral. Por sexo, hombres y mujeres cada vez son más parecidos y tan solo se aprecian ligeras diferencias en cuanto a conciliación, aspecto sobre el que ellas están más volcadas. En cuanto a grupos de edad, los jóvenes están más orientados hacia compañías con una buena formación y oportunidades de carrera internacionales, mientras que los empleados más mayores, prefieren compañías con mayor salario y estabilidad financiera. Por lo tanto, las empresas deben poner en marcha una serie de políticas en materia de recursos humanos agrupadas en función de la formación o edad de los trabajadores.

Toda esta información, nos ayuda a definir y establecer políticas de recursos humanos en las que tenemos que tener en cuenta
distintos aspectos.

En primer lugar, cómo el ciclo económico y la situación laboral de cada momento determinan las preferencias de los trabajadores y los aspectos que consideran atractivos.

Por otro lado, la digitalización se está convirtiendo en algo básico para cualquier organización, interfiriendo en las formas de organización del trabajo, lo cual también repercute en las políticas de employer branding de las compañías.

Esta mayor digitalización va unida a un desajuste entre las necesidades del mercado laboral y la oferta existente entre los candidatos. Las elevadas tasas de desempleo van a convivir en el tiempo con escasez de perfiles en algunos sectores, principalmente en cuanto a perfiles denominados STEM (acrónimo de Science, Technology, Engineering & Mathematics). En cuarto lugar destacaría el cambio generacional, que será aún mayor en la próxima década y que propiciará la convivencia en un mismo espacio de trabajo de cuatro generaciones distintas con necesidades y preferencias también diferentes.

Por último, destacaría la movilidad en el trabajo, tanto nacional como internacional, que va a ir unida a un esfuerzo adicional por parte de las empresas para retener a quienes más valor aporten.

En definitiva, la detección de las necesidades de los profesionales permite a las compañías ofrecer a una serie de soluciones en materia de recursos humanos que aumentará el compromiso de su plantilla y, con ello, su productividad. Además, amplificará su atractivo como empleador, con lo que le será más fácil atraer a los trabajadores que necesite en los próximos años.

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