J.A. Gisbert (Alicante Port): “Alicante es un puerto diseñado para el tráfico de media distancia”

2016-mayo-Alicante-Port-Juan-Antonio-Gisbert-06-careto

Juan Antonio Gisbert (1952, Alicante) es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universitat de València, con Premio Extraordinario de Licenciatura. Fue director general de Economía de la Generalitat presidida por Joan Lerma entre 1985 y 1989. Regresó a la Caja de Ahorros del Mediterráneo, donde había trabajado antes de recalar en la Administración, y en dicha entidad ocupó la dirección general entre 1992 y 2001, periodo de notable expansión de la caja alicantina. Su dimisión de aquel cargo, que justificó aduciendo motivos “personales y profesionales”, se produjo tras una época de fuerte tensión con el Consell que entonces presidía Eduardo Zaplana, y entre constantes rumores acerca de una fusión con Bancaja que nunca se produciría. Gisbert encontró refugio en el Universidad de Alicante, donde impartió Teoría Económica hasta 2004.

La llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al poder lo llevó de nuevo al sector público, en este caso como director general de Inversiones y Financiación del Instituto de Crédito Oficial. Entre 2008 y 2012 fue director general de Ruralcaja. Durante los últimos años ha sido profesor de Entorno Económico en la escuela de negocios Fundesem. Hombre de total confianza del presidente Ximo Puig, fue escogido para relevar a Juan Ferrer al frente de una Autoridad Portuaria Alicantina en delicado estado de salud financiero y situada en puestos más que discretos en el ránking nacional de tráfico de mercancías. 

[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”show”]

Gisbert, que pasa por ser un directivo tenaz y un negociador firme y seguro de sí mismo es, sin embargo, discreto en las formas y prudente en sus manifestaciones públicas, tanto que se resiste a evaluar sus primeros meses al frente del Puerto de Alicante: “Supongo que un balance riguroso sobre la gestión requiere algo más de tiempo, pero, en cualquier caso, no creo que me corresponda hacer ninguna valoración; eso deberán hacerlo otros”.

– Dígame al menos cuáles han sido sus prioridades en este periodo.

– Lógicamente ha habido varias que parecían esenciales, como la puesta en marcha de la conexión ferroviaria con Madrid, que está operando desde noviembre; incrementar el tráfico, lo que, poco a poco está produciéndose, tanto en contenedores como en mercancía general; y que Alicante se convierta en puerto base de cruceros, lo que parece que será una realidad hacia el último tercio de 2016.

– Anunció planes para “comercializar” suelo portuario, ¿eso se ha reflejado en proyectos concretos?

– La idea es poner en valor los activos que no están siendo explotados, bien a través de concesiones o de autorizaciones. Sistemáticamente, hemos ido sacando concursos para ello, que irán resolviéndose. Pero queda mucho por hacer en ese terreno. Es uno de los objetivos.

Relación puerto-ciudad

– Se han producido acuerdos con el Ayuntamiento de Alicante en materia de seguridad (manteros) y de cesión de suelo para infraestructuras municipales (oficina de turismo). ¿Podría explicarnos estos acuerdos y avanzar si existen otras materias de colaboración posibles?

– Efectivamente hemos suscrito un acuerdo de colaboración para erradicar la venta ambulante ilegal en la primera línea del paseo del puerto, con un éxito evidente. No me gusta opinar sobre aquello que no conozco muy de cerca y, por tanto, desconozco las circunstancias exactas que, hasta el momento, habían impedido esa colaboración tan necesaria para la ciudad. Pero lo cierto es que, en esta ocasión ha resultado relativamente sencillo alcanzar el acuerdo, con la máxima cooperación de las dos policías, la local y la portuaria.

Respecto a la futura instalación de la oficina municipal de turismo en terrenos portuarios, junto a la plaza del puerto, simplemente se produjo una solicitud de concesión por parte del Ayuntamiento, que está siendo tramitada con absoluta normalidad, que se ha sometido a exposición pública y que debe finalizar con el oportuno otorgamiento sin mayores problemas. Creo que, desde el máximo respeto a la independencia y a las competencias de cada institución, las relaciones entre el Ayuntamiento de Alicante y la Autoridad Portuaria están siendo muy fluidas, por lo que, en la medida de las necesidades y las posibilidades, se establecerán más ámbitos de cooperación.

– ¿Existe alguna inversión que se considere prioritaria?

– A corto plazo, entendiendo como tal, aproximadamente los próximos 12-18 meses, abordaremos inversiones para mejorar la protección medioambiental de nuestras actividades, así como para prolongar el muelle 13, aumentando su capacidad operativa.

2016-mayo-Alicante-Port-Juan-Antonio-Gisbert-02

– Alicante tiene, tradicionalmente, una gran dependencia de los graneles sólidos, ¿seguirá siendo esto así a medio plazo?

– El tráfico de graneles sólidos supone, aproximadamente, la mitad del tráfico total en tonelaje del Puerto de Alicante. Es un tráfico del que no podemos prescindir si queremos garantizar la viabilidad del puerto y de aquellas empresas que producen, en nuestro entorno, dichas mercancías y que, de no poder exportarlas a través de nuestro puerto, probablemente carecerían de viabilidad.

– ¿Cuál ha sido la evolución del último ejercicio y cuál prevé para los próximos tanto en graneles como en contenedores?

– En 2015 el puerto registró un incremento del tráfico de mercancías, medido en tonelaje, del 5,5 %; porcentaje que supera a la media del sector, si bien, Alicante, parte de niveles comparativamente bajos.

Un 2016, particularmente bueno

Los primeros meses de 2016 están experimentando unos aumentos porcentuales que difícilmente son extrapolables para el conjunto del ejercicio. En todo caso, prevemos que este año sea particularmente bueno, tanto en contenedores como en graneles y que podamos alcanzar los 3 millones de toneladas.

– ¿Debe centrarse Alicante en el mercado de África y Canarias y olvidarse de competir por mercados más remotos?

– Como seguramente sabe, cuando todavía no existía ninguna terminal de contenedores en Valencia, el Puerto de Alicante no tuvo la visión adecuada para liderar ese proceso; por eso tiene hoy las características que se han conformado en los últimos decenios y las tendencias y condicionantes del tráfico marítimo impiden que Alicante pueda convertirse en un puerto similar al de Valencia.

Por tanto, Alicante es un puerto diseñado para el tráfico de media distancia. En ello estamos y, razonablemente, en ello estaremos. Pero esto no significa que no puedan salir por el Puerto de Alicante mercancías con destinos lejanos, a través de líneas feeder, que lo conecten con otros puertos. Ahora bien, no es razonable esperar que Alicante pueda disponer de líneas directas con Extremo Oriente o con América.

– ¿Hay previsión de nuevas líneas de mercancías? ¿Debemos conformarnos con consolidar lo existente?

– Obviamente estamos trabajando para conseguir nueva líneas de transporte de mercancías, algo que, y esto hay que dejarlo muy claro, no depende ni exclusiva ni fundamentalmente de la Autoridad Portuaria, aunque eso no significa que no podamos realizar una contribución positiva para que quienes tienen que materializar esa opción puedan convencerse de la bondad de trabajar desde el Puerto de Alicante. Pero estas cosas no son seguras hasta que se consiguen y, después, hay que ser muy competitivos y prestar un buen servicio para consolidarlas. Por tanto, consolidar lo existente también es vital, aunque no nos conformemos exclusivamente con ello.

Recuperar flota pesquera

– ¿Qué supone para Alicante la recuperación de la Lonja de Pescado?

– A mí me gusta ser muy prudente. Cuando llegué a la presidencia de la APA, entendí que había que volver a sacar a concurso la concesión de la Lonja de Pescado, adaptando las condiciones y teniendo en cuenta las experiencias fallidas anteriores. Ahora se ha producido una adjudicación que está siguiendo los trámites para el otorgamiento definitivo. Confiamos en que el mismo se produzca y que, además, los concesionarios obtengan los permisos necesarios para ponerla en funcionamiento. Pero no vendamos la piel del oso antes de cazarlo.

Si, como deseamos, todo el procedimiento concluye satisfactoriamente, los concesionarios tendrán que conseguir, con una oferta atractiva, que parte de la flota pesquera venga al Puerto de Alicante, después de mucho tiempo sin actividad de primera venta, y en competencia con otros puertos y lonjas. Es un reto importante, al tiempo que atractivo.

[/mepr-rule]
[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”hide”]

Para leer el artículo completo:
Suscríbase a la la edición digital de Economía 3;
con su cuenta de suscriptor

[/mepr-rule]

Suscríbete a nuestra newsletter