La FP Dual define un modelo en el que empresa y centro educativo se implican desde el origen en la formación

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Aprovechando la visita del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, al Centro de Formación Profesional Florida para respaldar la FP Dual como una opción de futuro y empleo para los jóvenes, Economía 3 junto al centro educativo Florida ha convocado una mesa de reflexión para abordar las posibilidades de este nuevo modelo de formación y cualificación.

En la mesa, además de la anfitriona, Florida, estuvo presente otro de los 55 centros adheridos voluntariamente al modelo de FP Dual durante el presente curso en la Comunidad Valenciana, el Centro Integrado Público de Formación Profesional Misericordia, así como empresas y responsables de instituciones que están apoyando esta formación “como  fundamental para reducir el desempleo juvenil y generar más oportunidades”.

En este sentido, Emili Villaescusa, presidente de la Confederación de Cooperativas de la Comunidad Valenciana recordó que la educación y la formación no es un tema que afecte exclusivamente a los centros educativos, sino también al conjunto de la sociedad, al formar personas, más allá de profesionales. El responsable cooperativo considera que las quejas históricas sobre el abismo existente entre el mundo de la empresa y el sistema educativo poco a poco se están “superando”, aunque insistió en que cabe “armonizar más la oferta y la demanda, conseguir una mayor coordinación de los agentes formativos y permitir una mayor flexibilidad en la ordenación del sistema educativo”.

Emili Villaescusa

Emili Villaescusa

Entiende que el modelo de FP Dual –que a su juicio viene a recoger lo que antes se dio en llamar formación integral–es “positivo”, al favorecer una formación que no solo se recibe en el centro educativo sino también en el centro de trabajo, y abogó, como el resto de participantes, en hacer extensivo el modelo al ámbito universitario, “como sistema para ofrecer a los jóvenes una opción de formación que se traduzca en empleo”.

“Se trata de prepararlos para lo que la empresa demanda, aunque la formación continuará a lo largo de la vida, la clave está en que cuando esta formación reglada inicial concluya, el alumno ya esté en disposición de trabajar, de tal modo que no se pueda escuchar esa manida coletilla de ‘no sé qué les enseñan’”, declaró.

Por su parte, Miguel Ángel Javaloyes, director del departamento de Formación en la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), se mostró crítico con la utilización de la palabra dual, “porque entiendo que la formación profesional per se debe llevar dicha cualidad implícita”. “La empresa junto al centro educativo forman al alumno en aquellas cualificaciones y conocimientos que va a necesitar al acceder al sistema laboral. El que el alumno adquiera esta experiencia participando desde el inicio en el sistema productivo de la empresa ha de verse como una oportunidad”, consideró.

En este sentido, el representante de los empresarios entiende que “no podemos solo poner parches” y demandó “un debate en profundidad para valorar y aprender de lo que hemos hecho hasta ahora y proponer nuevos retos”. Javaloyes parte de dos axiomas: “establecer un marco legislativo que sea sostenible en el tiempo, y no se ponga en riesgo con las alternancias políticas” e “implicar a la empresa en los orígenes de la formación”. “Creo que es una cuestión de voluntad, aunque tenemos que ser conscientes de que no conseguiremos una formación de éxito de hoy para mañana, tenemos que crear un marco, una estrategia, donde también la empresa se sienta cómoda, donde se reconozca su papel formativo”, aseguró.

Miguel Ángel Javaloyes

Miguel Ángel Javaloyes

En esta línea, Javaloyes puso el acento en la empresa como generadora de riqueza, empleo y bienestar : “la empresa no puede estar solo al final del proceso, debe participar en el contenido de los diferentes programas, en la forma de impartirlos, en los tiempos,… y esta implicación tiene que calar poco a poco también en la cultura empresarial“. Javaloyes recordó además que en materia de formación “nunca sabremos lo suficiente: ni el empresario, por muy exitoso que sea; ni la comunidad educativa, por muchos títulos que posea”.

Patxi de Juan, jefe de estudios del Centro Integrado Público de Formación Profesional Misericordia explicó su papel colaborando en los orígenes de la regulación que ha establecido la Comunidad Valenciana respecto a la normativa nacional. En este primer curso experimental, la Comunidad es la cuarta autonomía con más centros que imparten ciclos de FP Dual y con más alumnos matriculados en este sistema, aunque apenas superan los 600 –y es que, administrativamente, con un único alumno que participe del sistema, el grupo de FP se considera Dual–, explicaron.

Recalcó que el sistema está concebido para la implicación y participación tanto de las entidades educativas como de las empresas privadas, y mencionando el símil de los “huevos fritos con chorizo”, en el que la gallina colabora y el cerdo se implica, pidió a las empresas esa “necesaria implicación” en la producción y el desarrollo de la formación.

De Juan defendió que este tipo de formación crea empleo –o posibilidades de empleabilidad, tal y como matizó Pere Soriano, director de Enseñanza y Aprendizaje de Florida–, no obstante, de Juan insistió en que los tiempos, el ritmo y las condiciones que marca el sistema educativo, no pueden ajustarse a una única legislatura, “hay que aunar esfuerzos con la vista puesta en el medio-largo plazo, como están haciendo otros países”, recordó a la Administración.

GRUPO SOTHIS Y CAIXA POPULAR, COMPROMETIDAS  CON LA FORMACIÓN DUAL

Desde la perspectiva de las empresas, Grupo Sothis y Caixa Popular ejemplificaron su compromiso con la formación. Por parte de la firma de tecnologías de la información, Verónica Aldazosa, directora de Personas y de Comunicación Interna del Grupo, calificó el sistema como “crucial, básico y necesario, también desde el punto de vista social”. Aldazosa partió de la premisa de que “cuanto más pronto entren los alumnos en la realidad del mundo empresarial, mejor”. Aclaró que, en ocasiones, la parte práctica no tiene nada que ver con las expectativas teóricas de un estudiante, “este posible ‘choque’ puede minimizarse si desde los orígenes de la formación, el estudiante está viviendo la realidad práctica de sus estudios”. Manifestó además que, concretamente en el sector tecnológico, se producen cambios constantemente, “por lo que al estar integrado en la empresa, el estudiante puede adquirir conocimientos adicionales, saber cuál es la tendencia del mercado, las nuevas oportunidades,… en definitiva estar más al día de la demanda”, dijo.

Patxi de Juan

Patxi de Juan

Por otra parte, desde el punto de vista de la empresa, Aldazosa apuntó al beneficio que supone contar con personal formado y adaptado al puesto de trabajo, “disponer de personas que han aprendido la cultura y la forma de trabajo de la organización, conocer sus habilidades, capacidades, y entusiasmo, supone un proceso de selección inigualable, si la demanda mejora y se genera empleo”.

No obstante, los presentes coincidieron en que precisamente este era un momento “idóneo” a la par que “complicado” para reducir el desempleo juvenil y generar más oportunidades, ya que el tejido empresarial valenciano, principalmente formado por pymes y empresas familiares de reducido tamaño, cuenta con “demasiados frentes abiertos”. “A su favor, formar y transmitir su know how siempre ha formado parte de su identidad corporativa”, manifestaron.

La responsable de Sothis  valoró la experiencia: “El esfuerzo y la responsabilidad que supone para la organización el tutorizar a estos alumnos que llegan sin experiencia y prácticamente sin conocimientos es muy importante y no cabe duda de que se deben invertir recursos desde el punto de vista profesional, por ello mencionaba antes que el proyecto ha de verse como una contribución social, como una oportunidad que se les brinda a los estudiantes”. Asimismo, Aldazosa animó a los estudiantes a aprovechar dichas iniciativas: “me sorprendió que tuviéramos puestos vacantes, pero considero que es una labor también de los centros formativos, el concienciar a los alumnos”.

Francesc Llobell, director del departamento de Personas y Sistemas de Caixa Popular, definió este tipo de formación como “un paso adelante en la buena dirección”. No obstante, advirtió que el modelo “no se puede quedar en medias tintas” y para ello, alentó a todos los agentes implicados a “cambiar de mentalidad”: “Ni se puede considerar una asignatura más que haya que aprobar para obtener el ciclo, ni desde otros ámbitos, se puede pensar que es mano de obra barata”.

Para Llobell, el reto está en conseguir un diálogo fluido entre los tres estamentos: la comunidad educativa, la empresa y la Administración. “No podemos quedarnos en el intercambio de informes más o menos burocráticos, incluso vía mail; deben existir verdaderos vasos comunicantes, partiendo de que ni todas los centros tienen la misma sensibilidad para acercarse al mundo de la empresa, ni todas empresas están comprometidas de la misma manera con la formación. Tienen que hablarse con sinceridad, acercarse, porque son mundos que todavía hoy están alejados. De lo contrario, el modelo puede quedarse en un intento más de avanzar en el buen camino”.

Verónica Aldazosa

Verónica Aldazosa

Desde su experiencia personal, aseguró que “todos los que tienen la oportunidad de estudiar y trabajar al mismo tiempo, abordan la formación teórica con mucha más motivación y provecho, porque ven un sentido de aplicación a lo estudiado”. Para las empresas coincidió con que no hay un mejor sistema de selección “que ver cómo una persona responde a la dinámica del trabajo”.

Cerrando las intervenciones, Pere Soriano, director de Enseñanza y Aprendizaje de Florida definió aquello que no puede considerarse FP Dual: “no son meras prácticas, la FP Dual requiere que la empresa se convierta en un gran activo formador, en el gran protagonista de la formación del alumnado, conjuntamente con el centro educativo”.

A su juicio ello lleva implícito un cambio necesario tanto en el ámbito empresarial como en el modelo educativo. “Tenemos que cambiar nuestro modelo de centro, para que la empresa forme parte del proceso educativo y organizativo en origen, y asimismo, la empresa no puede considerar a la escuela como un mero instrumento formativo que en un momento dado se le acerca como receptora de alumnado que va a estar unos meses colaborando”.

“La empresa debe convertirse en la activadora esencial de una formación en constante innovación y construcción, pues quien verdaderamente dirige el ritmo de cambio en el entorno profesional y ocupacional es el mundo empresarial”, sostuvo Soriano.

Coincidió con sus compañeros en la necesidad de establecer metas a medio y largo plazo y recordó cómo la agenda europea Horizonte 20 20 subraya la necesidad de avanzar en la sociedad del conocimiento, “en este caso también la empresa es un activo importante en el reciclaje constante de las competencias, tanto desde el punto de vista de los estudiantes como de los docentes”, aseguró.

CONSTRUIR EL MODELO PASO A PASO 

Francesc Llobell

Francesc Llobell

Los presentes insistieron en que el modelo productivo y la formación profesional deben estar en consonancia “para que esta no se enfrente a un vacío de inserción, la empleabilidad es un objetivo necesario”, dijo Soriano.

En este sentido, Emili Villaescusa abogó por clarificar las necesidades de las empresas, replanificando incluso el mapa de estudios y recordó que el nacimiento de la propia estructura de Florida en el 77 vino a cubrir las necesidades formativas detectadas en la “viva sociedad civil de la comarca”. “El sistema debe estar lo más cerca posible de las necesidades que le rodean, de las organizaciones empresariales, de la sociedad civil, del mundo financiero,… y tenemos que ser capaces de crear estructuras que sean capaces de liderar los proyectos para que la formación Dual tenga un largo recorrido”, advirtió.

Javaloyes coincidió con los representantes de los centros en que en los últimos años, la “denostada” formación profesional ha recuperado el prestigio, por ello instaron a la Administración a no “tener prisas a la hora de construir el modelo, para no distorsionar el criterio de la FP  Dual”. Así Javaloyes recordó que la Comunidad Valenciana es la única región que ha marcado un calendario para implantar la FP Dual hasta 2019 en todos los centros y en todos los ciclos, aunque no necesariamente en todos los alumnos. “Esta carrera de los centros por implantar la FP Dual –animada por los incentivos de la Administración– puede derivar en un cambalache peligroso”, vaticinó Soriano.

A su juicio, la FP tanto en España como en el ámbito europeo registrará “importantes crecimientos”. Según cifras de la consellería de Educación, los alumnos que estudian FP en la Comunidad han aumentado un 83% en los últimos diez años, y actualmente existen más de 84.000 alumnos matriculados en ciclos formativos, un 8% más que el curso pasado.

El responsable de Florida entiende que es un modelo de futuro aunque habrá que “seguir limando algunos ángulos”, pero defendió que el alumnado cada vez es más “proactivo”. Convino con los presentes en que el papel de las organizaciones empresariales será decisivo para la implicación de las empresas en el génesis de los programas formativos.

Pere Soriano

Pere Soriano

Para Francesc Llobell de Caixa Popular se trata de poner el foco en el 80% de los centros, de los alumnos y de las empresas, al considerar que “el 20% restante, en el caso de los centros ha tenido históricamente gran sensibilidad por las necesidades del sistema productivo; en el de las empresas, una estructurada orientada a la formación y en el de los alumnos, una inquietud por compaginar ambos pilares. El gran reto está en cómo llegar a ese 80% restante”.

Miguel Ángel Javaloyes manifestó el compromiso de la CEV por acercar los sectores a los centros de formación, pues calificó de “responsabilidad”, el responder a las “expectativas de aquellos que quieren acceder al mercado laboral”.

Desde el Grupo Sothis, Verónica Aldazosa  abogó porque estas primeras experiencias de FP Dual no caigan en la autocomplacencia, “han de supervisarse exhaustivamente para ver cómo se han engendrado, cómo están funcionando y valorar la manera de generar nuevas oportunidades. Estas experiencias iniciales pueden ser cruciales para el desarrollo futuro”, aseguró.

Desde el Centro Misericordia, Patxi de Juan reclamó asimismo un debate intenso que abarque los distintos instrumentos de la formación desde la inicial reglada hasta la ocupacional, pasando por la continua, “con el objetivo de encajar de la mejor manera posible los distintos sistemas y responder a las necesidades existentes”.

En este sentido, Emilio Villaescusa justificó “descender al máximo –en los sectores, en los territorios, en las comarcas,…– para adoptar soluciones y decisiones que vayan de lo particular a lo general a la hora de elaborar los catálogos formativos. Es un camino con muchas dificultades pero que vale la pena recorrer”, dijo

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