Patronales e instituciones de la provincia reclaman soporte financiero para la competitividad empresarial

Patronales como Coepa y Cepyme e instituciones como IFA, AlicantePort y las Cámaras de Alicante y Orihuela aumentan sus reivindicaciones ante las administraciones y reducen estructuras para adecuarse al nuevo entorno.

Moisés Jiménez

Moisés Jiménez

[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”show”]En los últimos meses hay algunos datos que permiten vislumbrar una estabilización de la economía en el próximo semestre, aunque como ya hemos aprendido de estas crisis, toda previsión hay que decirla con prudencia. Los datos de exportación, los ingresos por turismo, la creación de empresas, la estabilización del mercado laboral, la reducción de la prima de riesgo a niveles más aceptables … son algunas muesstras de la capacidad de reacción que tiene la economía española en general, y la provincial en particular. “Estaremos ante un principio de salida de esta situación negativa si se toman las medidas apropiadas y se hace una apuesta decidida con el esfuerzo de todos” analiza el presidente de Coepa, Moisés Jiménez. Sin embargo, el camino hasta llegar aquí no ha sido ni es fácil.

“La foto es muy mala“, dice Cristóbal Navarro, presidente de Cepyme, cuando repasa la evolución de las pymes desde el inicio de la crisis en 2008. “La destrucción de pymes alcanza cuotas insospechadas y cuando vemos deceleración en el cierre de empresas, únicamente es porque quedan muchas menos empresas por cerrar. El gran soporte del empleo, la pyme de 2008, se encuentra abandonada a su suerte, el sistema financiero junto a políticos y administraciones, han sembrado un caldo de cultivo pernicioso completamente para la supervivencia de las pequeñas empresas. El cortoplacismo impera y si no se produce un cambio radical seguiremos cosechando desastre económico y laboral”, observa el dirigente empresarial.

Las cifras que aporta Coepa evidencian el frenazo que ha sufrido la economía alicantina en los últimos cinco años. El desempleo casi se ha duplicado, hasta superar los 220.000 parados; se han perdido más de 12.000 empresas, fundamentalmente pymes y la Seguridad Social ha dejado de percibir los ingresos de más de 100.000 personas en alta. “Solo el turismo y el valor de las exportaciones, que presenta cidras récord, nos han dado un respiro en los últimos meses. Después de transitar por los momentos más duros, quizá estamos llegando ya a la parte más baja del ciclo y sólo nos queda buscar el camino para lograr una estabilización que nos permita iniciar una remontada, que prevemos lenta pero firme”, explica el presidente de Coepa, Moisés Jiménez.

Cristóbal Navarro

Cristóbal Navarro

En lo fundamental, las empresas se han enfrentado desde 2008 a un escenario adverso y distinto al que habían vivido durante el periodo de bonanza anterior. El tejido productivo ha tenido que adaptarse sobre la marcha a un entorno marcado por unos años de crisis internacional, muy acentuada en la UE, acompañada de una fuerte contracción del mercado interior y con falta de financiación para el consumo y la inversión.

En este contexto, señala  Jiménez, las empresas están haciendo desde hace más de cinco años un gran esfuerzo para transformar sus estructuras, sus productos y servicios a la situación actual y a la demanda del cliente. La internacionalización y la exportación son quizá los retos más inmediatos que todas las empresas tienen que asumir, pero para ello necesitan un soporte financiero que en estos momentos no encuentran”.

La obligada internacionalización de pymes “la condiciona mucho en momentos donde la competitividad y el dinamismo vienen lastrados por la exclusión del sistema financiero” reitera por su parte, Cristóbal Navarro, presidente de Cepyme. A ello, Navarro añade como problemas a los que se enfrentan las pymes la ley concursal que en su opinión, se ha revelado como “un arma ineficaz contra el cierre empresarial” al argumentar que en lugar de salvarlas solo un 3% consiguen salir del proceso concursal.

OBSTÁCULOS PARA LA COMPETITIVIDAD

“La competitividad de nuestras empresas -explica por su parte, Moisés Jiménez también depende de la carga impositiva, que en España es una de las más altas de la los países avanzados de Europa, lo que lastra nuestra capacidad de posicionamiento en los mercados”. Frente a estos obstáculos, el presidente de Coepa defiende la capacidad de reacción a escenarios complejos del tejido empresarial de la provincia, “aún en los momentos más complicados de los últimos cinco años, los empresarios han realizado un esfuerzo de modernización e innovación, para estar a la altura de lo que demanda el mercado en productos y servicios”.

En su opinión, ahora es tiempo de dar un paso más en la apertura a los mercados internacionales, de potenciar la cooperación entre empresas, pero también con instituciones, universidades, institutos tecnológicos, “con el fin de buscar en la innovación el valor añadido”. Jiménez aplaude la reciente aprobación de la Ley de Unidad de Mercado y la puesta en marcha de la Ley de Emprendedores, “dos pasos importantes en la línea correcta, pero insuficientes, hay que continuar avanzando en las reformas estructurales”. Por ello demanda un marco estable que aporte “confianza y tranquilidad para acometer las inversiones y los proyectos empresariales. Esto es vital”.

Mientras, el representante de las pymes, Cristóbal Navarro, reivindica a la Administración el cumplimiento de la ley. “Cuando la Administración no cumple en pagos, en compromisos y en sus obligaciones, todo se desmorona. Las ayudas y subvenciones deben pasar al olvido por parte de todos, se ha demostrado que provocan un clientelismo pernicioso para la sociedad en general y la economía en particular. La promoción de ideas y proyectos, sí que debe ser actividad permanente de la administración y de todos los agentes implicados”.

LAS CÁMARAS BUSCAN SU SITIO

El principal impacto que han sufrido las cámaras de comercio de la provincia (Alicante y Orihuela) ha sido el decreto de 3 de diciembre de 2010 realizado por el Gobierno de Zapatero por el que se derogaba la cuota cameral. “Dejó a nuestras instituciones en un limbo legal y financiero que ahora parece que termina con el proyecto de Ley de Cámaras de Comercio” explica José Enrique Garrigós, presidente de la Cámara de Alicante.

José Enrique Garrigós

José Enrique Garrigós

Durante estos casi tres años, las cámaras han cambiado mucho, se han dimensionado y reducido sus estructuras. De hecho, han pasado de los 3.500 empleados que había en España en 2010 a unos 1.500 en la actualidad y han reducido sus gastos aún intentando mantener todos sus servicios de apoyo a las empresas, autónomos y emprendedores.

En este contexto, el presidente de la Cámara de Orihuela, Félix María Cerdán, defiende que el papel de estas instituciones debe ser el de facilitadores para las empresas, mediante los servicios que prestan. “Debemos ser -explica- el nexo de unión entre el mundo empresarial y político, haciéndoles llegar, a estos últimos, cuáles son las necesidades de las empresas. Debemos ser reivindicativos con la Administración y que esta se ponga al lado nuestro, para todos juntos, poder salir de esta crisis lo más airosamente posible”.

Por su parte, José Enrique Garrigós, también aboga por apoyar a las empresas, “en especial a las pymes. Les ayudamos a internacionalizarse buscando los mercados en los que vender, acompañándoles en las misiones comerciales e incluso buscándoles agentes comerciales. Les ayudamos a formarse para mejorar sus aptitudes, desde la venta online a nuestros másteres y cursos de expertos. Y además, les ayudamos a crear sus empresas”.

Félix María Cerdán

Félix María Cerdán

Para ambos, los puntos fuertes de las cámaras son la formación, el emprendedurismo y la internacionalización. “La red cameral a nivel mundial hay que aprovecharla” añade Cerdán.

En cuanto a los sectores que puedan favorecer la vuelta al crecimiento, Garrigós apunta al turismo y a la exportación, pero otros como el calzado, el mármol o el agroalimentario “están haciendo grandes esfuerzos. Las reformas nos han hecho más productivos y competitivos y eso se está notando”. Para Cerdán, al referirse a la Vega Baja y en concreto a Orihuela costa y Torrevieja, considera que “saldremos de la crisis cuando la construcción empiece a crecer. Son zonas donde más viviendas se venden de la Comunidad Valenciana. Este dato es importantísimo para nuestra comarca, que tanto depende de este sector”.

 

[/mepr-rule]
[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”hide”]

Para leer el artículo completo:
Suscríbase a la la edición digital de Economía 3;
con su cuenta de suscriptor

[/mepr-rule]

Suscríbete a nuestra newsletter