La CEV alerta de que el absentismo ya amenaza la competitividad empresarial
El primer Barómetro de Bienestar Laboral de la Comunitat Valenciana, elaborado por Key Executive con el apoyo de la Generalitat, alerta de que el bienestar mejora el clima laboral, pero no reduce por sí solo el absentismo, que se ha multiplicado por seis en una década
Susana Camarero y Vicente Lafuente
El absentismo laboral ha dejado de ser un indicador coyuntural para convertirse en un problema estructural que compromete la competitividad de las empresas valencianas. Así lo constata el primer Barómetro de Bienestar Laboral de la Comunitat Valenciana, presentado por la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), que sitúa la salud mental, la saturación sanitaria y la gestión del retorno al trabajo en el centro del debate económico y laboral.
«El absentismo se ha convertido en un factor estratégico que amenaza nuestra competitividad». Con esta advertencia ha abierto Vicente Lafuente, presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), la presentación del primer Barómetro de Bienestar Laboral de la Comunitat Valenciana, un estudio que pone cifras y contexto a una realidad que las empresas vienen percibiendo desde hace años y que, según los datos, se ha intensificado de forma preocupante.
Lafuente ha sido claro al señalar que el absentismo no responde mayoritariamente a accidentes laborales, sino a contingencias comunes. «Casi el 70% del absentismo procede de contingencias comunes y no de accidentes de trabajo», ha subrayado, insistiendo en que este fenómeno se ha agravado en la última década. «En diez años hemos multiplicado por seis el absentismo, y en menores de 35 años ha aumentado un 325%», ha alertado.
Para el presidente de la CEV, estos datos evidencian que «tenemos fiebre», una metáfora con la que ha querido explicar que el absentismo es un síntoma de un malestar más profundo, especialmente vinculado a la salud mental. «Existe un absentismo silencioso, que es el malestar psicológico, y eso es responsabilidad de la salud pública», ha afirmado.
La saturación sanitaria y el coste para las empresas
Uno de los factores que más preocupan al tejido empresarial es la saturación del sistema público de salud, que está alargando los procesos de baja sin que ello implique una mejor recuperación del trabajador. «La lentitud administrativa está castigando la productividad de las empresas, y no podemos asumir ese coste», ha reclamado Lafuente, que ha pedido mayor agilidad en la gestión sanitaria y un papel más activo de las mutuas también en los procesos por contingencias comunes.
En este sentido, el presidente de la CEV ha insistido en que las empresas quieren ser parte de la solución, pero no pueden cargar en solitario con toda la responsabilidad. «La empresa quiere contribuir a mejorar las cifras, pero no debe asumir por sí sola la responsabilidad», ha señalado, apelando a una acción coordinada entre empresas, sindicatos y administraciones.
Del bienestar intuitivo al bienestar medido
El barómetro, elaborado por Key Executive, entre junio y noviembre de 2025 y presentado por Arturo Cerveró, director de Relaciones Laborales de la CEV, y Anabel Morraja, socia directora de la consultora, nace precisamente para «pasar de la intuición al dato», tal y como ha reclamado Lafuente. «Necesitamos evaluar los riesgos psicosociales con rigor, no como un trámite burocrático», ha defendido, al tiempo que ha pedido protocolos de reincorporación tras bajas de larga duración, una práctica que hoy solo aplica la mitad de las empresas.
Los datos del estudio muestran importantes carencias en este ámbito. El 77% de las empresas reconoce que al menos una cuarta parte de sus puestos tiene una carga emocional significativa, pero solo un 5% identifica problemas psicológicos en su plantilla. «Es difícil solucionar un problema si no sabes qué está pasando», ha advertido Morraja.
De hecho, el 48,8% de las empresas admite no saber por qué sus trabajadores están de baja. Entre las causas detectadas destacan el trato con clientes, la presión del tiempo, la inseguridad laboral o incluso situaciones de violencia y amenazas, cuyos efectos se traducen en estrés, desmotivación, renuncia silenciosa y dificultades para retener talento.
Tecnoestrés, desconexión digital y liderazgo
El barómetro también pone el foco en los impactos tecnológicos sobre el bienestar laboral. La hiperconectividad, la comunicación excesiva y el uso constante de herramientas como WhatsApp dificultan la desconexión digital. Sin embargo, el 45,2% de las empresas no tiene ninguna medida implantada para afrontar el tecnoestrés, y solo un 29% cuenta con políticas de desconexión digital.
Frente a ello, los factores protectores más valorados son el apoyo social entre compañeros, un buen ambiente de trabajo y la flexibilidad horaria para imprevistos. En el lado opuesto, el reconocimiento y los programas de mentoring siguen siendo una asignatura pendiente en la mayoría de las organizaciones.
Mujeres, jóvenes y gestión de la edad
El estudio incorpora una perspectiva transversal de género y edad. Las mujeres presentan un 5% más de bajas psicológicas que los hombres, y jóvenes y mujeres son más vulnerables al absentismo por la doble carga laboral y de cuidados. Además, aunque el 67,7% de las empresas rechaza el edadismo, el 61,3% no cuenta con planes de gestión de la edad, lo que evidencia una brecha entre el discurso y la práctica.
El papel de la Generalitat y el diálogo social
Durante la presentación, la vicepresidenta segunda y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero, ha destacado que este primer barómetro permite «descubrir cuál es la situación real del bienestar laboral en nuestras empresas» y lo ha definido como «una herramienta de bienestar compartida».
Camarero ha puesto en valor el momento del mercado laboral valenciano, con más de dos millones de personas ocupadas, una tasa de paro del 10,4% -la más baja en 18 años- y una reducción del desempleo juvenil de más de 14.000 personas. No obstante, ha advertido de que «no hay empresas competitivas con personas agotadas» y ha subrayado la importancia de atender el factor psicológico como parte esencial de la prevención.
Desde el Invassat, ha explicado, se está trabajando para dotar a las empresas de herramientas que impulsen una cultura preventiva que vaya más allá del mero cumplimiento normativo, recogiendo la demanda de mayor apoyo por parte del tejido empresarial.
Bienestar sí, pero no suficiente
Entre los nueve hallazgos clave del barómetro, Arturo Cerveró ha destacado uno especialmente relevante: «El bienestar laboral es necesario, pero no suficiente para reducir el absentismo». Las medidas de bienestar mejoran el clima laboral y pueden ayudar a retener talento, pero no están logrando frenar el crecimiento del absentismo, que sigue siendo multicausal.
«El foco sigue estando más en el alta médica que en el retorno efectivo del trabajador«, ha concluido Cerveró, insistiendo en que es imprescindible mejorar la coordinación del sistema público de salud y avanzar en la calidad del empleo. Porque, como ha recordado Cerveró, «la gente que se incorpora hoy a una empresa da por hecho que va a haber bienestar laboral».
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.












