La densidad de población

Densidad de población: ¿Qué es y cuáles son sus características?

Uno de los conceptos más utilizados cuando se habla de la cantidad de personas que habitan en un lugar específico, es el de “densidad de población”. Básicamente, es un indicador que refleja cuántos seres humanos hacen vida en una determinada extensión de terreno. Por ende, es muy empleada para comparar las poblaciones de regiones diferentes y establecer las políticas públicas pertinentes. Este indicador permite conocer si hubo o no crecimiento en la población en un periodo de tiempo determinado.

¿Qué es la densidad de población?

Para conocer qué tan poblado es un territorio se calcula la densidad de población. Con ella podremos ver año tras año cómo ha sido el crecimiento o decrecimiento de la masa humana en una zona específica. Es usada por las instituciones públicas competentes para conocer las razones por las cuales existen más o menos personas en ciertas regiones. Esta información resulta primordial para el estado a la hora de implementar políticas para descongestionar o repoblar algunas zonas donde sea necesario.

Para ser lo más precisa posible, la densidad de población utiliza herramientas como registros, censos e informes demográficos. Todo esto ayuda a conocer los comportamientos migratorios de la sociedad y sirve como guía para la toma de decisiones futuras. Por ello, es uno de los conceptos más empleados por los gobiernos, ya que con esta información se pueden mejorar los servicios públicos que necesitan las personas. Pero para ello, es fundamental contar con especialistas en la materia que aporten precisos y óptimos resultados.

¿Por qué es importante conocer la densidad de población?

La densidad de población puede determinar cómo viven las personas que están en el territorio. El exceso de población habitando en una misma zona puede ocasionar que las personas tengan una menor calidad de vida. Esto puede comprobarse en la mayoría de áreas metropolitanas, que están conformadas por ciudades satélites que en muchas ocasiones superan la capacidad de los servicios públicos. Conocer la densidad de población es vital para aplicar políticas adecuadas orientadas a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Tal es la importancia de este concepto que forma parte de la agenda de La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Organismo que vela por el correcto crecimiento económico. Su estudio pertinente posibilita a los gobiernos, hacer análisis y predicciones sobre el crecimiento de la población. Lo que le permite hacer una adecuada planificación y desarrollar nuevas vías de comunicación, sistemas de transporte y mucho más. Esto con el fin de que las personas puedan tener una mejor calidad de vida.

¿Cómo se realiza su cálculo?

La fórmula utilizada para el cálculo de la densidad de población a nivel mundial es en realidad muy sencilla. Consiste simplemente en dividir el número de habitantes de una zona específica, entre la superficie en kilómetros cuadrados de esa misma zona. De esta manera, se puede conocer de forma precisa cuántos habitantes hay en un territorio por kilómetro cuadrado. Solo se necesita conocer la cantidad de habitantes y la extensión geográfica del terreno para poder calcular la densidad de población.

Como vemos, es una fórmula muy sencilla que cualquier persona puede utilizar para calcular la densidad de población. Sin embargo, aunque aporta resultados exactos que luego pueden ser analizados por los gobiernos para diseñar sus políticas públicas, el éxito de este concepto no radica solamente en su fórmula. Depende en gran medida de otras herramientas que permiten conocer detalles de la sociedad. La aplicación de todas en conjunto, es lo que permite establecer planes concretos para ofrecer una mejor calidad de vida.

Qué es alta y baja densidad de población

Del resultado del cálculo de la densidad de población se desprenden dos conceptos que, aunque similares, son opuestos. Alta y baja densidad de población. Se dice que hay alta densidad de población cuando se observa una alta concentración de personas que habitan en una pequeña extensión de terreno. Por otro lado, la baja densidad de población se asume cuando se da el caso contrario. Es decir, un reducido número de personas habitando en un gran espacio geográfico.

Ambos casos deben ser estudiados por un equipo técnico capacitado para determinar cuáles son sus causas y qué tan positiva o negativa es la información. Ya que, una alta densidad de población genera un desigual y mayor consumo de los recursos y servicios. Mientras que, una baja densidad de población obliga a los gobiernos a incentivar la llegada de nuevos habitantes para elevar el entorno económico. Algo que se puede lograr, a través de la implementación de planes estratégicos a largo plazo.

Causas de una alta o baja densidad de población

Existen muchas causas que pueden explicar la alta o baja densidad de población en un territorio. En primer lugar, están las políticas económicas aplicadas por los gobiernos en las diferentes ciudades o regiones. Ya que, estas políticas determinan en gran medida las condiciones de vida y posibilidades de crecimiento de los ciudadanos. Por otro lado, están las condiciones climatológicas. Debido a que mientras más frío o caliente sea un lugar menos atractivo será para las personas, las migraciones son mayores en lugares con climas más acogedores.

Por otro lado, la migración ha sido un gran problema para las naciones, al punto que es una causa fundamental de la sobrepoblación de muchas ciudades fronterizas. La masa humana se mueve en busca de mejores condiciones de vida sin importar las fronteras. La creación de centros industriales y fuentes de trabajo, son también causas de alta y baja densidad de población. Pues como ya indicamos las personas abandonan su propia región con el objetivo de conseguir mejores empleos que garanticen mejores condiciones de vida.

¿Cómo se calcula la densidad de población?

Seguramente ya te lo habías imaginado, pero la densidad de población se calcula teniendo en cuenta el número de personas y la superficie del territorio en cuestión. Concretamente, la fórmula para calcular la densidad de cualquier territorio es dividir el total de personas entre los metros o kilómetros de la zona concreta.

¿Cuáles son sus consecuencias?

La alta o baja densidad de población no debe estudiarse solamente desde las causas, sino que también se deben analizar sus consecuencias. Un territorio que esté muy poblado deberá establecer políticas públicas adecuadas para atender a una población que necesita de su ayuda para desenvolverse. Esto es un gran problema a resolver, ya que todas las regiones necesitan de áreas verdes, soluciones habitacionales y servicios públicos de calidad. De esta manera, la alta densidad tiene consecuencias importantes para los gobiernos y población en general.

En contrapartida, la baja densidad también plantea escenarios interesantes. Si existen pocas personas significa que las actividades económicas serán de menor tamaño, por lo que el estado recibirá menores tributos de sus habitantes. Como consecuencia, el estado se ve obligado a hacer planes específicos y mayores inversiones, para incentivar el movimiento de seres humanos hacia estos lugares. Otra consecuencia es el abandono de tierras productivas y la disminución de la producción nacional la cual es muy difícil de recuperar.

 

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