Europa acelera en defensa: el gasto apunta a los 1,2 billones de dólares en 2035
Las previsiones estiman que el gasto mundial en defensa crezca un 6,7% hasta 2035, con Europa como la región que más impulsará ese aumento. De cumplirse, el presupuesto europeo pasaría de aproximadamente 571.000 millones de dólares a los citados 1,2 billones en ese periodo, lo que supone una tasa de crecimiento anual cercana al 7,8%.
Europa pisa el acelerador del gasto en defensa. El Viejo Continente se perfila como el principal motor del incremento del presupuesto militar global en la próxima década. Según el informe Global Military Aircraft Fleet and Sustainment Outlook 2026-2036, elaborado por la consultora internacional Oliver Wyman, el gasto europeo en defensa podría alcanzar los 1,2 billones de dólares en 2035, prácticamente el doble que en la actualidad.
El estudio prevé que el gasto mundial en defensa crezca un 6,7% hasta 2035, con Europa como la región que más impulsará ese aumento. En concreto, el presupuesto europeo pasará de aproximadamente 571.000 millones de dólares a los citados 1,2 billones en ese periodo, lo que supone una tasa de crecimiento anual cercana al 7,8%.

Fuente: Oliver Wyman
Un contexto propicio
Este aumento responde, en gran medida, al actual contexto internacional de tensiones geopolíticas. La guerra en Ucrania y el deterioro de la seguridad en el continente han llevado a numerosos gobiernos europeos a reforzar sus inversiones militares tras años de presupuestos más contenidos. De hecho, el informe señala que el rearme europeo se ha convertido en el principal motor de crecimiento del sector aeronáutico militar en la primera mitad de la próxima década.
Además, varios países europeos han acordado incrementar su aportación en defensa hasta alrededor del 3,5% del PIB. Una decisión que podría duplicar el gasto militar en apenas cinco años si se mantiene la hoja de ruta prevista.
Más aeronaves y mayor presión industrial
El incremento presupuestario tendrá efectos directos sobre la modernización de las fuerzas armadas. Según Oliver Wyman, Europa concentrará más de 110.000 millones de dólares en entregas de aeronaves militares entre 2025 y 2032, un 20% más que en la década anterior.
Este impulso también se reflejará en el tamaño de las flotas. A nivel global, el número de aeronaves militares pasará de unas 44.700 unidades en 2026 a cerca de 50.700 en 2036, un crecimiento que estará apoyado, principalmente, por el aumento del gasto europeo y el desarrollo de sistemas no tripulados.
La modernización del poder aéreo europeo girará en torno a la incorporación de cazas de última generación, con el F-35 como pieza clave en la renovación de 11 fuerzas aéreas del continente. Paralelamente, se mantendrán programas como el Eurofighter Typhoon o el Rafale, así como proyectos para reforzar capacidades estratégicas de movilidad y repostaje, entre ellos el A330 MRTT y el A400M.

Fuente: Oliver Wyman
El mantenimiento, otro frente de inversión
El incremento de la flota y la incorporación de plataformas más avanzadas tendrá un impacto directo en el mantenimiento militar. El informe anticipa que la demanda de sostenimiento -que incluye mantenimiento, reparación y revisión- crecerá en torno al 1% anual durante la próxima década, impulsada principalmente por el mantenimiento de motores y sistemas cada vez más complejos.
Además, aunque la retirada de aeronaves antiguas permitirá generar ahorros, estos recursos se destinarán a sostener tecnologías más avanzadas, especialmente a medida que aumente el peso de modelos como el F-35.
El papel de los sistemas no tripulados
Otra de las grandes transformaciones del sector será el auge de los sistemas aéreos no tripulados. Oliver Wyman prevé que las entregas de estos sistemas crezcan a un ritmo del 10% anual en los próximos años, convirtiéndose en el segmento con mayor expansión.
Las aeronaves no tripuladas orientadas al combate, conocidas como Collaborative Combat Aircraft (CCA), comenzarán a ganar peso operativo antes de 2030. Su desarrollo no solo cambiará el equilibrio tecnológico, sino también los modelos de mantenimiento, ya que estas plataformas están diseñadas con ciclos de vida más cortos y necesidades logísticas diferentes.
Estados Unidos, una estrategia distinta
Mientras Europa apuesta por aumentar adquisiciones y disponibilidad de flota, al otro del Atlántico Estados Unidos está optando por una estrategia diferente, centrada en la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías militares. La propuesta presupuestaria estadounidense para 2026 contempla la compra de solo 173 aeronaves nuevas, priorizando el desarrollo de sistemas avanzados que marcarán el futuro del combate aéreo.
Un ciclo de inversión con efectos a largo plazo
Europa ha entrado en un ciclo de inversión sostenido que combina mayor número de entregas, incremento de la disponibilidad de flota y mayores exigencias en sostenimiento. Este escenario obligará a la industria a anticipar necesidades de producción, repuestos y talento técnico para cumplir con los objetivos operativos fijados para la próxima década.
El aumento del gasto en defensa refleja un cambio estructural en las prioridades estratégicas del continente. Más allá del impacto económico que supondrá para la industria aeronáutica y tecnológica, el rearme europeo anticipa una nueva etapa en la política de seguridad global, en la que la inversión en capacidades militares vuelve a ocupar un lugar central en la agenda internacional.
Sara MartíCoordinadora editorial. Graduada en Periodismo por la Universidad Jaume I, estoy especializada en contenido web y ediciones digitales por el Máster en Letras Digitales de la Universidad Complutense de Madrid. Mi experiencia en el mundo de la comunicación abarca desde el institucional hasta agencias y medios de comunicación. Al día de la actualidad empresarial y financiera en Economía 3 desde marzo de 2021.













