Cristóbal Aguado, AVA-Asaja: «El campo está al límite de sus fuerzas»
El presidente de la entidad ha declarado que el clima, los costes y las plagas han hundido al sector agrario valenciano en 2025 y ha denunciado también la lenta reconstrucción tras la DANA, además de anunciar nuevas movilizaciones en Valencia y Estrasburgo contra el acuerdo UE-Mercosur
De izda. a dcha., Celestino Recatalá, Cristóbal Aguado y Bernardo Ferrer
«El campo está al límite de sus fuerzas», de esta forma ha definido Cristóbal Aguado, presidente la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) la situación de la agricultura valenciana, durante la rueda de prensa que se ha celebrado en la sede de la entidad.
Desde la Asociación han cuantificado en 340 millones de euros las pérdidas sufridas por agricultores y ganaderos de la Comunitat Valenciana a lo largo de 2025 y que Aguado ha calificado como un ejercicio «muy complicado», aunque distinto al dramático 2024, sigue arrastrando las consecuencias de la DANA y de una crisis estructural que amenaza la rentabilidad del sector primario.
Climatología adversa y heridas aún abiertas de la DANA
Las adversidades climáticas provocaron en 2025 pérdidas estimadas en 150 millones de euros, principalmente a causa de los numerosos temporales de pedrisco y las lluvias persistentes registradas en diciembre. Aunque el impacto fue inferior al del año anterior, Aguado ha reconocido que la DANA sigue marcando el día a día del sector.
La reconstrucción avanza con lentitud y aún queda por recuperar más del 30% de las parcelas, empresas e infraestructuras agrarias afectadas. «El drama fue tan grande que, pese a los esfuerzos, muchos agricultores tienen todavía mucho que resolver», ha lamentado. AVA-ASAJA ha denunciado además la falta de claridad sobre el futuro de algunas tierras dañadas, ante la posibilidad de expropiaciones o de que queden en un «limbo administrativo».
En concreto, más de 300 hectáreas de cultivo, según datos de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) al sector, continúan arrasadas junto a cauces y van a pasar a Dominio Público Hidráulico (DPH), por lo que no volverán a ser productivas. Ante esta cuestión, Cristóbal Aguado ha explicado que han insistido al Ministerio para la Transición Ecológica para que apruebe una línea adicional de ayudas a estos damnificados para compensar la pérdida de propiedad de sus terrenos.
Falta de transparencia y riesgos para la seguridad
La organización agraria ha criticado la falta de transparencia de algunos ayuntamientos a la hora de identificar los caminos rurales afectados por la DANA que sí que aparecen registrados en el catastro municipal. Según Aguado, en algunos casos «no se sabe qué caminos están dañados», lo que pone en riesgo la seguridad de la maquinaria agrícola y de las personas que la utilizan.
Aunque Tragsa trabaja municipio a municipio en la reparación de caminos secundarios, AVA-ASAJA reclama que los consistorios faciliten listados claros para evitar que queden infraestructuras sin reparar cuando las brigadas abandonen cada localidad.
Precios a la baja y costes al alza
En términos de rentabilidad, el sector perdió 40 millones de euros porque los precios en origen no permitieron compensar las mermas de producción ni el incremento de los costes. Según datos del Ministerio de Agricultura hasta septiembre, los gastos de producción aumentaron un 7% en el último año, con subidas especialmente acusadas en fertilizantes, fitosanitarios y maquinaria, mientras que los precios percibidos por los agricultores descendieron un 1%.
Los malos resultados afectaron a numerosos cultivos y producciones: cítricos, uva para vino y cava, arroz, cebollas, patatas, sandía, algarrobas, olivar, cereales, trufa, así como a sectores ganaderos como el porcino, el ovino-caprino, la cunicultura y la apicultura. Solo el aguacate, la agricultura ecológica, la avicultura y el vacuno lograron cerrar el año con resultados positivos.
Plagas, enfermedades y falta de herramientas
Las plagas y enfermedades agrícolas causaron pérdidas de 60 millones de euros en 2025. Los cítricos sufrieron la consolidación del trips de Sudáfrica (plaga de insectos diminutos), además de daños por ácaros y mosca blanca. En caqui, los cotonets, la mancha foliar y el trips agravaron la situación, mientras que la almendra padeció especialmente los efectos de la avispilla, sobre todo en cultivo ecológico.
Especialmente grave fue el caso del arroz, que registró el mayor brote de piricularia de su historia, desplomando las producciones de variedades tradicionales como Bomba, Albufera y, por primera vez, J-Sendra. En este punto, Aguado ha alertado de que la falta de materias activas para combatir plagas deja al sector en una situación «insostenible» frente a competidores de terceros países.
Un año negro para la sanidad animal
En ganadería, 2025 fue un año «negro» desde el punto de vista sanitario. Las explotaciones extremaron las medidas de bioseguridad ante los brotes de gripe aviar, lengua azul, dermatosis nodular contagiosa y la enfermedad de Newcastle. A ello se sumó la preocupación por la detección de jabalíes muertos por peste porcina africana en Cataluña, que ya ha provocado descensos en los precios en origen del porcino.
Fauna salvaje y robos, un problema creciente
La superpoblación de fauna salvaje ocasionó pérdidas de 60 millones de euros en 2025, 10 millones más que el año anterior. Los daños por robos se mantuvieron en torno a los 30 millones, consolidando una sensación de inseguridad que agrava la falta de rentabilidad de muchas explotaciones.
Las decisiones de la UE, en el centro de las críticas
Cristóbal Aguado ha cargado duramente contra varias decisiones de la Comisión Europea adoptadas en 2025. Entre ellas, la propuesta de una futura PAC con un recorte del 22%, la ampliación del acuerdo con Ucrania que incrementó un 583% las cuotas sin arancel de miel, los aranceles cruzados con Estados Unidos y China, y el avance del tratado con Mercosur.
Sobre esta cuestión, Aguado ha advertido de que este acuerdo es «desequilibrado» y perjudicial para la agricultura europea. Productos como la naranja, el arroz o la miel serían especialmente vulnerables. «No estamos en contra del acuerdo, pero debe modularse», ha defendido Aguado. También ha recordado que beneficia a los sectores industriales, mientras convierte al agrario en el gran perdedor.
Movilizaciones y futuro incierto
Ante este escenario, desde AVA-Asaja se han anunciado nuevas protestas. El 20 de enero, unos 4.000 agricultores participarán en la movilización en Estrasburgo convocada por Copa-Cogeca, con la previsión de 2.000 tractores, coincidiendo con las primeras reuniones sobre Mercosur en el Parlamento Europeo. El 29 de enero, el sector volverá a movilizarse en Valencia.
Otra de las cuestiones que ha tratado Aguado durante su intervención ante la prensa ha sido el envejecimiento del sector, la burocracia asfixiante de la PAC y la falta de rentabilidad alejan a los jóvenes del campo. «Descuidar al sector que garantiza la alimentación es un peligro mayor», ha expresado. Igualmente, ha reclamado la necesidad de una reflexión profunda en Europa para asegurar el futuro del campo valenciano.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.




















