Robotización del trabajo, una realidad imparable: ¿Cómo afectará al empleo?

Robotización del trabajo, una realidad imparable: ¿Cómo afectará al empleo?

En los próximos años veremos —y ya lo estamos viendo— cómo los robots se van instalando gradualmente en todos los ámbitos y entornos laborales para desempeñar todo tipo de trabajos y tareas. Pese a las ya recurrentes preocupaciones sobre la destrucción de empleos o la pérdida del trato humano en el sector servicios, los expertos apuntan que, en este proceso de robotización del trabajo y de la industria, el ser humano va a ser la piedra angular.

La robotización del trabajo: una realidad imparable

Los robots ya han llegado y llevamos años viendo cómo se perfeccionan constantemente. Aunque es imposible pronosticar cuál será el impacto de la robotización en el trabajo, existen previsiones que apuntan a un crecimiento muy acelerado. El informe Future of Jobs 2023 del Foro Económico Mundial, por ejemplo, señala que, en 2027, el 42 % de las tareas en las empresas serán efectuadas por robots o cobots. Esto representaría un aumento del 8 % con respecto a las cifras actuales.

Los humanos desarrollamos todavía una enorme cantidad de funciones y tareas que son potencialmente automatizables. Las más evidentes son las tareas físicas, mecánicas y repetitivas. Por ello, algunos de los sectores que pueden verse más afectados por la robotización del trabajo son la industria, el comercio, la administración y la seguridad.

¿Cómo afecta la robotización al mercado de trabajo?

La robotización de la economía y el empleo puede hacer desaparecer puestos de trabajo, ya que estos serán realizados por las máquinas con un mayor nivel de eficiencia, precisión y velocidad. Pero al mismo tiempo que determinados trabajos se quedan obsoletos, surgen otros que tienen que ver con la adopción eficiente, sostenible y ética de estas tecnologías.

Áreas como la IA, la computación en la nube, el big data o la experiencia de usuario experimentarán un sustancial crecimiento, ofreciendo nuevas salidas profesionales, puestos laborales y campos de especialización. Según señalan los especialistas en la materia, la acción de los humanos pasará a ser la de gestionar, programar y organizar esa tennología para seguir aportando soluciones y generando innovación.

Además, en muchas disciplinas y actividades, como el arte, la educación, el entretenimiento o la salud, las personas seguirán siendo los principales ejecutores, pues aún queda mucho para que los robots puedan desarrollar las habilidades necesarias en estos campos.

¿Qué es la robotización exactamente?

Al hablar de robots, robótica o robotización, se nos vienen a la mente muchas imágenes y situaciones diferentes. Mientras un robot es la máquina que realiza funciones de forma automática y autónoma, la robótica es la actividad o disciplina científica y tecnológica que se ocupa de diseñar y crear los robots.

¿Pero qué es la robotización? Cuando hablamos de robotización nos referimos al proceso de introducir y utilizar robots o sistemas automatizados en actividades humanas para realizar tareas específicas o procesos de manera autónoma. Es decir, la robotización implica que los robots se encarguen de funciones que anteriormente eran realizadas por humanos.

Estos robots pueden ser máquinas físicas con capacidad de movimiento, como brazos robóticos en una línea de ensamblaje, o sistemas de software inteligentes que realizan tareas de procesamiento de datos y toma de decisiones.

La robotización busca mejorar la eficiencia, la precisión y la velocidad en la realización de diversas tareas, así como reducir la dependencia de la mano de obra humana en ciertos procesos. Los robots pueden encontrarse ya en una variedad de industrias, desde la manufactura y la logística hasta la atención médica y los servicios.

La implementación de la robotización puede tener impactos significativos en el empleo, la productividad y la forma en que se llevan a cabo las operaciones en diversos sectores.

Robótica, inteligencia artificial y automatización: Los tres vértices de la robotización

¿A qué nos referimos cuando hablamos de automatización, robótica e inteligencia artificial? La automatización consiste en la utilización de un software que establece y sigue unos pasos preprogramados para automatizar una tarea. La robótica es una rama de la ingeniería mecatrónica que, básicamente, se encarga de diseñar y construir robots. Y la inteligencia artificial es la simulación de procesos de inteligencia humana por parte de máquinas.

La combinación de estas tres disciplinas marcará el rumbo del mundo laboral, pero es la IA la que, en estos momentos, está más cerca de lograr una paulatina sustitución de la mano de obra humana por mano de obra artificial.

El Foro Económico Mundial cree que los sustanciales avances de la inteligencia artificial en diversos campos y sectores provocará una elevada rotación de personal en los próximos años: el 50 % de las organizaciones encuestadas en su último informe piensa que la IA tendrá un impacto positivo en la creación de empleo, mientras que un 25 % cree que la tecnología influirá negativamente en el mercado de trabajo.

La robotización de la industria

Según los últimos datos de la International Federation of Robotics (IFR), el parque de robots industriales creció un 5 % a nivel mundial en 2022, con 553.000 nuevas unidades instaladas. En cambio, los robots destinados a otro tipo de actividades apenas se incrementaron en 158.000.

En otras palabras: la robotización ha empezado a establecerse en la industria, lo cual es lógico, pues es en este sector, caracterizado por la repetición de tareas y la producción en serie, donde la aplicación era más necesaria y evidente.

Más de la mitad de los nuevos robots industriales implantados en 2022 se instalaron en China. En concreto, 293.000, que suponen un 73 % más que hace un año en dicho país. España, por su parte, se encuentra en el puesto 12 del ránking mundial de países que más robots adquieren, con solo 3.800, cifra inferior a la de las grandes potencias del euro como Alemania, Italia o Francia.

En cualquier caso, las ventas de robots industriales en España, que si atendemos a los datos que manejan desde AER Automation aumentaron un 15 %, están también en auge. Y las industrias automotriz, metalúrgica y de alimentos y bebidas son, por el momento, las que más robots demandan.

Según el informe ‘Resumen de Mercado 2023 de Empresas de Robots y Automatización en España’ elaborado por HowToRobot, la industria robótica española alberga la mayor proporción de integradores de entre los mercados analizados. Los resultados de la investigación indican que el 73 % de los 488 proveedores de robots y automatización del país son integradores.

Apuntan desde HowtoRobot dos razones tras esta preponderancia: la escasez de mano de obra global y la incertidumbre del mercado desencadenada por el Covid, las cuales enfatizaron la necesidad de soluciones de automatización e integradores que pudiesen cubrir las necesidades inmediatas de los usuarios finales.

Los robots de servicio fabricados en España, en auge

Mientras en España los robots industriales son principalmente importados, no ocurre lo mismo en cuanto a robots de servicio, especialmente robots móviles. España cuenta con un cada vez mayor catálogo de proveedores nacionales que producen y exportan este tipo de robots.

El 25 % de las empresas de robótica en España se centran en soluciones destinadas a logística y almacenamiento, según el informe de AER Automation. En 2022, la demanda de eeste tipo de robots también creció considerablemente: la venta de robots de servicio creció en un 25,8 %, mientras que el 79 % de los robots vendidos fueron para transporte y logística, en especial para labores intralogísticas.

Además, el 80 % de los robots de servicios fabricados en España son exportados, lo cual remarca la importancia creciente de nuestro país en esta rama de la robótica.

La revolución robótica en España

La expansión de los robots no se limita a la industria, sino que se está intensificando en diversas actividades, especialmente en servicios cruciales para la generación de empleo en nuestro país. Aunque en el ámbito industrial España se queda rezagada en comparación con otros países, el uso de robots en el sector servicios ha experimentado un aumento del 48 %.

Estos robots bautizados como «profesionales de servicios» abarcan una amplia gama de actividades no industriales. Y a pesar de la propuesta sindical de hacer que los robots coticen, el Gobierno no ha tomado por el momento ninguna medida al respecto.

Aunque se espera que la robotización continúe, especialmente en el sector servicios, se habla de un posible impacto en el empleo, especialmente en áreas como logística, comercio, hostelería, turismo, limpieza, atención sanitaria, dependencia y educación. La principal preocupación existente es la de que estos robots reemplacen a los trabajadores en trabajos de baja cualificación, o que lleven a reducciones de salarios al simplificar tareas.

A pesar del crecimiento, la implementación de robots humanoides que sustituyan por completo a los empleados está lejos de producirse debido a las limitaciones actuales.

La visión del Gobierno respecto a la robotización es optimista, presentándola como una oportunidad para mejorar la productividad y los márgenes de beneficio empresarial. Sin embargo, los sindicatos proponen que las empresas que utilicen esta tecnología compensen la pérdida de empleo y salarios, sugiriendo la obligación de gravar a las empresas que adopten robots.

Aunque esta propuesta se ha planteado anteriormente, desde el Ejecutivo hna optado por no implementarla, preocupadoss de que pueda tener un impacto negativo en la innovación y ahuyentar a las empresas. La situación se complica por la creciente escasez de mano de obra debido al envejecimiento de la población, lo que podría aumentar aún más la adopción de robots en el futuro.

Ejemplos de robotización

Las cadenas de suministro avanzadas encuentran en la robótica industrial aplicada a la logística una herramienta esencial para optimizar procesos como el empaquetado, almacenamiento y distribución de mercancías. Un ejemplo destacado de esta tendencia es Amazon, que mediante la implementación de robots industriales en sus centros logísticos ha logrado almacenar hasta un 40 % más de inventario, demostrando una gestión de stock altamente eficiente para satisfacer la demanda del mercado en tiempo real.

La robotización del trabajo logístico abarca diversas áreas, como el almacenamiento, la carga y descarga, y el transporte de productos. En el almacenamiento, se utilizan sistemas robóticos para desplazar estantes y gestionar mercancías internamente, reduciendo el esfuerzo y el tiempo dedicado por los trabajadores humanos.

Asimismo, en la carga y descarga, la robotización industrial mediante grúas, brazos mecánicos y cintas transportadoras agiliza la entrada y salida de mercancías, aportando velocidad, disminuyendo márgenes de error y mejorando la seguridad laboral.

Además, en el transporte externo, se emplean vehículos autónomos y drones para las entregas de última milla, respaldados por tecnologías como la inteligencia artificial. Estos ejemplos destacan la relevancia de la transformación digital y las últimas tecnologías en la evolución hacia empresas 4.0 y la mejora continua de las cadenas de suministro.

Otros ejemplos de robotización incluyen vehículos sin conductor, robots camareros, dependientes autómatas, y procesos de automatización robótica no físicos, conocidos como RPA (Robotic Process Automation). Estos últimos son fundamentales en áreas estratégicas de empresas, como ilustra el caso del metro de Hong Kong, donde una inteligencia artificial gestiona 10.000 empleados y programa 2,.600 tareas semanalmente.

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