Firma Opinión Economía 3

La importancia y la dificultad de ser una pyme

El pasado 12 de mayo fue el día europeo de la pyme y es justo reconocer tanto su importancia como su valor. El valor que tiene el empresario que decide crear una empresa y la importancia y relevancia que tienen las pymes en nuestra economía, ya que nuestro tejido empresarial es de pymes, tanto en España como en Europa.

En concreto, en España, de los casi tres millones de empresas que existen, salvo 4.735 grandes empresas, todas las demás son consideradas pymes. Y en Europa, de los veinticuatro millones y medio de empresas que hay, salvo 46.500 que son grandes empresas, el resto también son consideradas pymes.

Como sabéis, se considera pyme aquella empresa que ocupa a menos de 250 personas y que tiene un volumen de negocios anual que no excede de 50 millones de euros o un balance general anual que no excede de 43 millones de euros. Habiendo por debajo de estos criterios diferentes segmentaciones para considerar a una compañía mediana empresa, pequeña o microempresa.

«Nuestro tejido empresarial es de pymes, tanto en España como en Europa»

En primer lugar, me gustaría destacar la contribución de las pymes a la generación de empleo, ya que en España las pymes representan el 66% del empleo empresarial total y en Europa dan trabajo a 94 millones de personas.

En segundo lugar, y en relación a la creación de valor, las pymes europeas aportan más de la mitad del valor añadido del conjunto del tejido empresarial. En concreto, en España, representan algo más del 62% del Valor Añadido Bruto (VAB).

Y, en tercer lugar, también es de justicia reconocer las dificultades a las que se enfrentan en distintas materias; tanto de regulación, como de financiación, innovación o internacionalización, entre otras. Así como también el reto que tienen en materia de competitividad.

En aspectos normativos y regulatorios, es importante que pensemos en el tamaño del tejido empresarial que tenemos y, por afinar un poco más en la radiografía empresarial, señalar que en España las pymes que facturan menos de dos millones de euros representan el 97,47%. Y si además centramos el foco en las microempresas -menos de 9 trabajadores-, hablamos del 98,35%. Es decir, contamos con muchas empresas muy pequeñas, por lo que cuando se aplica una nueva normativa o regulación hemos de entender que esos empleados no pueden destinar un día entero a temas burocráticos, esa no es su labor.

«Solo el 29,8% de las microempresas tienen acceso a Internet y página web corporativa»

Y respecto al reto de mejorar su competitividad, hay dos palancas fundamentales, como son la innovación y la digitalización.

Si hablamos de innovación, es cierto que en los últimos años estamos siendo un país moderadamente innovador y que nuestras pymes tienen ayudas para poder potenciar este área de I+D, pero son pocas las empresas que lo utilizan, en parte debido a la complejidad de los requisitos administrativos.

Respecto a la digitalización hemos avanzado bastante, aunque un dato a destacar es que solo el 29,8% de las microempresas tienen acceso a Internet y página web corporativa.

Otros aspectos a los que se enfrentan las pymes son los relativos a recursos humanos, financiación, morosidad o internacionalización.

En materia de RRHH o personal, es muy importante que potenciemos la Formación Profesional y que formemos a los formadores, ya que hay puestos de trabajo que están en peligro de extinción. También las pymes se encuentran con la dificultad de fichar un equipo directivo con formación suficiente en mercados exteriores que les permita internacionalizarse.

«Es fundamental que se creen estímulos a la actividad emprendedora para que la constitución de una empresa sea ágil en tiempo y en documentación»

Precisamente, en internacionalización tienen que lidiar con otros problemas burocráticos y financieros añadidos.

Respecto a la morosidad, es el tejido de las pymes el que más sufre la dilatación de los plazos de pago, que en muchas ocasiones no cumple los 60 días que marca la ley.

Y en lo relativo a la financiación, es muy importante el mercado de la financiación no bancaria, para que las pymes puedan contar con más apoyo financiero.

De modo que, con estos datos, por un lado, es fundamental que se creen estímulos a la actividad emprendedora para que la constitución de una empresa sea ágil en tiempo y en documentación y, por otra parte, las administraciones han de tener una mayor capacidad de respuesta a las necesidades de las pymes, en canalización de ayudas y eliminación de burocracia innecesaria.

Para finalizar, hay un aspecto muy importante que me gustaría destacar y es la imagen del empresario y la cultura empresarial. Todos tenemos una responsabilidad de reconocimiento y potenciación de esta figura, que sin ninguna duda tiene que ser vista como alguien que aporta valor. En ningún caso es el enemigo y quien así lo considere puede jugarse su propio patrimonio y crear una empresa, porque nada mejor que ponerte en los zapatos de otra persona para entender las dificultades y desvelos a los que se enfrenta.

GVA-Habitatge-300-HUMEDAD-CAST
Ribamundo-19-may-2-junio
GVA-Habitatge-300-SOROLL
infocif-superbuscador-600

Dejar una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.