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Top 3 de las exposiciones de la temporada 2018-2019 en València

A continuación, realizamos un "podium" sobre las mejores propuestas artísticas que tuvieron logar en los grandes centros expositivos de la ciudad

| Foto: EFE / Biel Aliño

Las pausas veraniegas nos convierten en proclives a echar la vista atrás para hacer balance de todo lo sucedido entre unas vacaciones y las siguientes, es decir, lo que se suele llamar temporada. En lo que se refiere a la actividad expositiva de la ciudad de València, ha seguido el ritmo creciente de los últimos años -puede que haya llegado a un tope-, con el aniversario del IVAM, la consolidación de actores como Bombas Gens Centre d’Art y la apertura de nuevos espacios como La Base en La Marina de València.

Economía 3 ha mantenido puntualmente informados a sus lectores sobre las variadas propuestas artísticas que se han movido en la ciudad y es buen momento para proponer un Top 3 de las exposiciones más sobresalientes que se han podido disfrutar, en mi humilde opinión majestuosa. Honradamente aviso de que dos de ellas ya no se pueden visitar.

3- La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke. Bombas Gens Centre d’Art. Hasta el 2 de febrero de 2020.

No hace falta que conozcan los nombres de Daidō Moriyama o Yutaka Takanashi para fascinarse con la inmensa exposición fotográfica que puebla las naves de Bombas Gens. Yo no tenía ni idea de quiénes eran y ya he visitado tres veces la exposición. Además de por lo inaudito de la mayoría de las imágenes, por el hecho de que Bombas Gens muestra al público casi 500; para disfrutarlas como es debido, mejor ir poco a poco, ya que cierta sensación de saturación puede impedir darnos cuenta de lo que tenemos ante nuestros ojos.

Top 3

Eros Provoke Nº 2 1969. | Daidō Moriyama

La Fundació Per Amor a l’Art (FPAA) adquirió más de 1.000 fotografías datadas entre 1957 y 1972, por lo que cuenta con la colección privada más importante de fotografía japonesa de esos años que se pueda encontrar fuera de su país de origen. Las obras pertenecen a una época en la que un grupo de artistas protagonizó una revolución sin precedentes en el lenguaje fotográfico, impulsada por motivos muy dispares, por no decir contradictorios. Aquellos jóvenes fueron los que habían tenido que vivir la durísima posguerra en el país nipón, aceptando que jamás volverían a ser un imperio, pasando en un pestañeo histórico de una sociedad feudal a una capitalista…y todo ello impuesto por el mismo país que había cometido dos inenarrables matanzas nucleares en dos de sus grandes ciudades. Casi nada.

Sin embargo, muchas de las imágenes íntimas que aparecen tienen un inconfundible aliento beat. La cultura estadounidense estaba penetrando en Japón como ya lo había hecho en occidente y, pese a su rebeldía, muchos artistas no pudieron escapar de su influencia. Para bien, en este caso. La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke es una verdadera experiencia, mejor si se toma a pequeñas dosis como un sake.

2-El Dibujado. Paco RocaIVAM.

Muchos pensamos que Paco Roca es el artista valenciano más importante de la última década. Eso como mínimo, porque a ver quién le destrona en la próxima. Aunque pueda parecer extraño, en el arte existen algunos argumentos objetivos para demostrar ciertas cosas. Paco Roca ha transformado el medio de expresión al que se dedica. Con Arrugas rompió el “techo de cristal” de los cómics; inauguró las estanterías de muchos aficionados que lo descubrieron ya mayorcitos, y puede que ahora se hayan convertido en grandes coleccionistas. El valor cultural que se le da al formato en 2019 es irreconocible respecto a 2007, año de publicación de la obra. Cuando alguien influye de tal manera en la disciplina que ejerce, se convierte en un artista objetivamente enorme.

Top 3

Exposición “El Dibujado”. | Foto: EFE / Biel Aliño

El IVAM, dentro de su empeño de ponerle al cómic el ropaje de arte mayor, no podía tener mejor idea que contactar con quien le había dado el gran empujón, bajo la premisa de que “esta exposición no fuese como el 99% de las exposiciones que se hacen sobre cómic, que es colgar páginas en las paredes, algo que no deja de ser tan limitado como colgar el manuscrito de un escritor en la pared o los fotogramas de una película”, como explicó Paco. Esta premisa, en lugar de suponer un obstáculo insalvable para quien está acostumbrado a desarrollar historias de arriba abajo página tras página, fue una apertura de mente, una nueva visión: Paco Roca iba a hacer un cómic. Pero no sobre papel, sino sobre las paredes de una sala. No con un desarrollo temporal, sino conceptual. La sala iba a darle el cómic, y el cómic iba a tratar los temas más ambiciosos que se puedan imaginar: la relación entre el creador y su creación, entre el ser humano y la idea de Dios.

El Dibujado fue un hecho único que ocurrió en la Galería 6 del IVAM entre el 7 de marzo y el 30 de junio de 2019. Una obra que nunca se podrá reproducir exactamente aunque a Paco le pidan que realice algo similar en otros museos. La historia la concibió específicamente para aprovechar las posibilidades narrativas de la sala concreta que le asignaron. Fue arte efímero pero inolvidable; un juego aparentemente inocente que se convirtió en una manera única de abordar los grandes temas, siempre dejando la puerta abierta a la interpretación del espectador. La exposición cumbre del aniversario del IVAM, donde de joven el gran Paco Roca ni se atrevía a imaginar que un día pudiese exponer. Si se lo perdieron, pueden hacerse con el cómic Diario del dibujante de El Dibuixat, (que ni es un cómic ni es un catálogo).

“Andreu, amic, torsimany de metalls…”

1-Alfaro. Laboratorio de formas escultóricas. Fundación Bancaja.

Andreu Alfaro (València,1929 – Rocafort, 2012) fue un escultor con amplio reconocimiento mundial. Autodidacta, de influencias poco identificables, desde el inicio de su carrera creó un lenguaje propio que además da la impresión que exploró hasta el límite: las figuras de hierro abstractas, típicamente en forma de espiral, y generalmente concebidas para los espacios públicos. Hacia los años 80, sus esculturas empezaron a ocupar plazas y avenidas de Madrid, Barcelona, y en ciudades extranjeras como Nueva York y, de forma muy llamativa, en las principales capitales alemanas.

Top 3

“Homenaje a Platón”. 1970. Escultura de Andreu Alfaro adquirida por Fundación Bancaja que se puede contemplar en la Plaza de Tetuán. | E3

Premio Nacional de Artes Plásticas en 1981, en su tierra natal Alfaro tenía un problema. Su militancia política resultaba incómoda para la mayoría de los valencianos y su talento, “su imaginación excepcional”, como la califica su amigo y primer director del IVAM, Tomás Llorens, ninguneado.

Por eso, la retrospectiva que le dedicó Fundación Bancaja entre octubre de 2018 y febrero de 2019 trascendió los límites propios del arte -si es que el arte tiene límites-. Las 89 piezas datadas entre 1958 y 2000 de hierro, aluminio, acero, zinc, metacrilato, madera y mármol, con las que experimentó en su laboratorio escultórico -su cerebro- se presentaron para enterrar viejos debates, darnos la mano, admirar la obra única de un hombre único independientemente de si sus ideas se compartían o si no. Tarde, como suele suceder en muchos casos.

Comisariada por el propio Tomás Llorens y su hijo Boye Llorens Peters, la enorme sala recibía al visitante con una selección de maquetas de las grandes obras de Alfaro, muchas de las cuales se podrían observar después en su tamaño real. Eran una especie de nuevo alfabeto, de guía para introducirse en un nuevo mundo de formas imposibles. En una ocasión, tuve la suerte de poder pasear entre las criaturas de Alfaro solo, en silencio total. Una de las máximas experiencias estéticas de mi vida. Una paseo por los límites de la creación; un himno a la lucha del hombre insignificante por dominar la realidad, por doblarla al capricho de su mente.

Andreu, amic, torsimany de metalls / d’on ha vingut la força i la vida/ que retrobem en la teua escultura, me preguntaba al igual que hizo Raimon en la canción que le dedicó. Nunca habrá respuesta a esa pregunta. Pero la retrospectiva sirvió para que los valencianos dejáramos dormir las diferencias y abriéramos los ojos ante alguien que, probablemente, merezca que algún día hablen de él como un genio.

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