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Mañana comienza la negociación del ERE

La plantilla de Vodafone pide más salidas voluntarias y garantías de continuidad

En la Comunitat Valenciana se verán afectados 186 trabajadores de los que 168 pertenecen a la provincia de Valencia

La manitestación ha transcurrido por las calles del centro de València hasta la plaza Manises | Imagen: Archivo E3

“Pedimos a Vodafone la ampliación del porcentaje de salidas voluntarias, rebajar el número de afectados por el ERE y darnos una garantía de continuidad, porque el plazo que proponen de trabajo garantizado hasta 2020 es muy poco”, explican Irene Teller, presidenta del Comité Vodafone-Ono de Valencia y secretaria general de UGT y Rafael Alemany, presidente del comité de empresa de Vodafone España, durante la manifestación de los trabajadores de Vodafone en Valencia que ha transcurrido esta mañana por las calles del centro de la ciudad del Turia.

Mañana a primera hora tendrá lugar la negociación del ERE definitivo de Vodafone que afectará  a  1.200 trabajadores de toda España  y de todos los departamentos y el viernes concluirá la negociación. En la Comunitat Valenciana se verán afectados 186 trabajadores de los que 168 pertenecen a la provincia de Valencia. “Se trata de un ERE estructural que afecta a todas las áreas y a todos los empleados de la compañía” afirma Irene Teller.

En esta misma línea, Rafael Alemany opina que “Vodafone tiene intención de reestructurar toda la compañía y lo está planteando como una adelgazamiento de la misma en todo lo ancho de la compañía. Con lo cual, afectará a ingenieros, comercial, atención al cliente…”, matiza.

Una de las propuestas que pondrá mañana sobre la mesa Vodafone es pagar indemnizaciones de 50 días por año trabajado con un máximo de 30 mensualidades. “Una última propuesta que para nosotros aún es insuficiente”, incide Irene Teller. “Lo que más nos interesa es el apartado de las mensualidades. Es decir, dentro de la compañía -explica- hay mucha gente que tiene entre 18 y 20 años de antigüedad. Por ello, pedimos que no haya un límite de mensualidades o que se dividan  en 36, 38 o 40 mensualidades en función de la antigüedad para que la gente se vaya con todo lo que le corresponde porque, ya que no nos quieren -teniendo en cuenta que no es un problema de los trabajadores sino de una mala gestión de la compañía- que nos den un despido digno a nosotros y a las prejubilaciones, ya que se trata de personas con más de 55 años que no tienen posibilidad de reinserción laboral y necesitan una prejubilación que les garantice que puedan seguir viviendo”, esclarece.

El 60% de la plantilla de Vodafone se encuentra entre los 40 y 50 años. Al respecto, Rafael Alemany explica que “Vodafone vende la imagen de que es una empresa joven. Con lo cual, parece que los que tengamos entre 45-50 años ya no somos jóvenes, no podemos aprender sobre tecnología y no somos milenials y no es así, todos somos capaces de dar al mercado lo que pide”.

“La empresa, más que hablar de gente mayor o joven, siempre explica que necesita tener una Campana de Gauss”, aclara Alemany y continúa que “ahora mismo, la mayoría de la plantilla nos encontramos en unas edades que a Vodafone no le interesan, prefieren tener a la gente más repartida entre diferentes franjas de edad. Además de eso, todos conocemos el mercado y sabemos que los sueldos de hace 20 años no son los que se están pagando ahora. Esto no quiere decir sean espectaculares, significa que ahora se paga mal. Por ello, cuando hablamos de mayor y joven, hablamos de deshacerse de gente con mucha antigüedad a las que hay que formar tecnológicamente para coger personal sin antigüedad que sale con la tecnología debajo del brazo y esto es lo que no entendemos”, aclara Alemany.

A juicio de Rafael Alemany, “el problema real de Vodafone es que ha crecido sin ningún control, que en un momento concreto se ha equivocado en su gestión y su manera de resolverlo ha sido hacer un ERE tras otro. Con lo que llevamos tres ERE en seis años “.

Otra de la cuestiones que se negociará mañana es el compromiso por parte de la compañía de no acometer ningún otro despido colectivo hasta el 31 de marzo de 2020. Una medida con la que tampoco están de acuerdo los trabajadores. En opinión de Irene Teller “esta medida quiere decir que o tiene otro plan o no tiene ninguno y a lo mejor dentro de un año estamos otra vez manifestándonos con los pocos que queden en Valencia”. Por ello,  insiste en la importancia de la voluntariedad. “Si esta se aceptara, el número de despidos forzosos disminuiría”. En estos momentos, del 100% de los despidos previstos por Vodafone, prácticamente el 75% de ellos son forzosos.

“De hecho, -subraya Irene Teller- desde la empresa tienen muy claro que la persona que se corresponde con un determinado perfil y edad y no tiene nada que ver con sus conocimientos, simplemente porque quieren hacer un cambio estructural”, insiste.

 

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