El futuro profesional en finanzas y la ética

Responsable del Grado de Contabilidad y Finanzas de Florida Universidad

2013-junio-opinion-elo-FloridaRespecto a la banca ética hay que hacer hincapié en la función del dinero y su papel en el desarrollo de una sociedad más justa. Cabe destacar el profundo cambio que se está produciendo en la sociedad, donde emergen valores como la responsabilidad social, la sostenibilidad y otros, que nos deberían conducir a un mayor bienestar común.

Lo que está claro es que, a día de hoy, estamos lejos de conseguir esos “ideales”, pero como todo proceso de cambio estructural, se requiere un tiempo prolongado para que las iniciativas que están emergiendo se interioricen por parte de los ciudadanos, el Gobierno y las empresas; es decir, por la sociedad.

Si nos centramos en los bancos tradicionales en España, las tendencias que observamos son una reducción de costes, con el cierre de oficinas que no son rentables, sobretodo en pequeños pueblos en los que ya estamos viendo como los jubilados tienen que organizarse para ir a cobrar la pensión a pueblos vecinos; y también es fácil ver las interminables colas que se forman en algunas sucursales, seguramente porque los bancos se adelantan al futuro, donde la mayoría de transacciones se realizarán a través de internet.

De este modo, las últimas noticias nos dicen que los bancos tradicionales están volviendo a tener beneficios. Parece ser, pues, que están haciendo bien los deberes.

Sin embargo, un punto en el que hay que hacer especial hincapié es en el perfil del empleado bancario. Y es en este tema en el que quisiera centrar la atención.

El empleado bancario

De todos es conocida la complejidad creciente de los productos financieros, la dificultad de acceso al crédito de las empresas españolas, las malas prácticas que han venido realizando algunas entidades financieras, las presiones, la falta de transparencia, etc., que nos han conducido a una situación imposible de sostener sin realizar cambios en los valores empresariales, introduciendo la ética en las finanzas.

Es por ello que consideramos que no se puede plantear el estudio de las finanzas sin darle un enfoque ético, que nos ayude a preparar a profesionales con una sólida formación en valores, para que podamos garantizar una economía sostenible, y que las finanzas tengan como base que el dinero está al servicio de las empresas y los ciudadanos, y no al contrario.

Así mismo, en las entidades financieras el perfil profesional está cambiando, pasando de ser, más que un empleado bancario, un asesor de productos financieros, para lo cual se van a necesitar personas con una sólida formación financiera, que puedan ofrecer a los clientes la información requerida.

En este sentido, en el marco de Bolonia han surgido algunas titulaciones específicas sobre finanzas, como es el Grado de Finanzas y Contabilidad, que es de nueva creación, y aunque tiene elementos comunes con el Grado de Administración y Dirección de Empresas, está directamente enfocado a las finanzas de la empresa.

Podemos suponer que cualquier graduado o licenciado en titulaciones como ADE o Derecho, puede hacer un máster en finanzas y convertirse en experto. Pero convendremos que el nivel de especialización que puede alcanzar un graduado en Finanzas deberá ser superior al de cualquier otra titulación, pues parte de una formación básica específica.

Y ese es el objetivo: conseguir formar a personas que, desde una buena base, puedan llegar a ser verdaderos expertos en finanzas. Y como expertos en ello, es primordial que tengan unas competencias básicas, que en muchos casos son comunes a otras titulaciones, como el trabajo en equipo, pero que en esta titulación consideramos imprescindibles. Nos referimos a la formación de ética en las finanzas.

Si lo que pretendemos es que el dinero tenga la función de servir al bien de la sociedad y no al revés, como indicábamos anteriormente, es obligación del profesorado trasladar a los alumnos estos principios y valores, a través de una sólida formación en ética empresarial, para que en el futuro los apliquen como algo normal, y de ésta forma vayamos desterrando unas prácticas que han venido siendo habituales en el pasado.
No se trata únicamente de impartir una asignatura sobre la materia, sino de introducir aspectos éticos en todas las asignaturas, y realizar actividades que refuercen los comportamientos éticos. No es tarea fácil de realizar cuando venimos de un pasado reciente repleto de comportamientos poco éticos, pero es el camino.

 www.florida-uni.es

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