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Seguridad Social y reducción de costes para la empresa: por el buen camino

Director del departamento Laboral de Tomarial Abogados y Asesores Tributarios 

2014-abril-opi-tomarial-Salvador-Mut-RibesTodos recordamos aquel Real Decreto Ley 20/2012, que se publicó el 14 de julio, en el que se inició una escalada en las cotizaciones de la Seguridad Social como no se había realizado hasta el momento. La noticia pasó casi desapercibida en los medios de comunicación, pero marcó el inicio de una serie de medidas con el único fin de incrementar la recaudación.

En aquella norma se relacionaba la derogación de la mayoría de las bonificaciones y reducciones en las cuotas de la Seguridad Social existentes hasta el momento, y algunas de ellas venían aplicándose más de 25 años en algunos trabajadores, con lo que, de la noche a la mañana, un colectivo importante dentro del panorama nacional pasó a incrementar sus costes laborales en porcentajes que podían superar el 50 %.

Otro de los aspectos de enorme trascendencia fue la eliminación de los recargos progresivos por demora en la recaudación de los seguros sociales, pasando de un 3% el primer mes, un 5% el segundo, un 10% el tercero y un 20% a partir del cuarto, a un 20% desde el primer mes, resultando así el recargo más alto aplicable por la Administración Pública al día siguiente del vencimiento del plazo.

De repente, las empresas se vieron en la imposibilidad de poder aplazar los ingresos de la Seguridad Social ante el incremento tan importante de un 20% de recargo por unos días de demora.

En los Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio 2013 (Ley 17/2012, de 27 de diciembre), se incrementaron las bases máximas en un 5%, cuando las mínimas solo subían un 1%.

Del mismo modo, las bases de los autónomos que tenían solicitado el incremento automático y que no estaban en la base máxima, tras haberse incrementado un 1%, la Seguridad Social de forma unilateral y sin previo aviso decidió incrementar un 5% a todos, dando una vuelta más en la tuerca de las cotizaciones.

En los últimos Presupuestos Generales para el año 2014 (Ley 22/2013, de 23 de diciembre), continuamos en la misma dinámica de incrementos en las bases de cotización (1% para las mínimas, 5% para las máximas), pero además, sin consulta previa ni aviso, se han incrementado las bases mínimas de los autónomos que pertenecen a alguna sociedad, o bien que hubiesen tenido al menos 10 trabajadores en algún momento del año anterior, a la del grupo 1 del régimen general; es decir 1050,40 €, pasando de 256,- € a 314,- € de cuota (incremento de un 23%).

Sistema de reparto solidario

Es evidente que en el sistema de reparto solidario en el que estamos inmersos en este país, necesitamos de una recaudación constante para poder hacer frente a las pensiones, pero no podemos cargar al colectivo cada vez más reducido de trabajadores en activo, con toda la culpa de no llegar a satisfacer las exigencias de un sector creciente, tanto en número de personas, como en duración de las pensiones por la esperanza de vida.

Quizás el debate sobre la razonabilidad de algunas de las medidas adoptadas está fuera de discusión, pero su aplicación en un periodo de tiempo tan reducido reduce las expectativas de beneficio o tan solo la supervivencia de las empresas, y carga a los trabajadores (una vez más) con mayores descuentos en sus nóminas.

Hay que pensar que la diferencia del coste de un trabajador, sabiendo que el salario medio en España es de 21.000 €, supone casi el doble de lo que percibe el trabajador en neto (descontadas las retenciones de Seguridad Social e IRPF).

Esta conclusión nos lleva a un callejón sin salida, en el que la empresa no puede asumir los costes laborales, y los trabajadores sufren una disminución en sus retribuciones ya maltrechas por otras medidas adoptadas, como la reforma de las retenciones por IRPF que sufrimos desde el año 2011.

Ante este panorama, el Gobierno de la nación creó en el Real Decreto-Ley 3/2012, de 10 de febrero, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, un contrato nuevo denominado de emprendedores, en el que se podía acoger a unas bonificaciones en determinados colectivos (menores de 30 años y mayores de 45), siendo éstas de 1.100,- € a 1.300,- € por año según los casos, durante 3 años, y además otros beneficios en situaciones muy concretas.

Este contrato, tras dos años de entrada en vigor, ha demostrado poco impacto en las contrataciones de los trabajadores debido a las exigencias de requisitos a las empresas que contratan, que no se ajustan con la realidad social existente.

El Real Decreto-Ley 3/2014, de 28 de febrero

Ante este panorama, se acaba de publicar recientemente el Real Decreto-Ley 3/2014, de 28 de febrero, en el que se crea un nuevo contrato indefinido con una cacareada tarifa plana de 100,- €, que realmente no es plana ni son 100 €, ya que depende de la base de cotización de cada trabajador.

Pongamos un ejemplo, caso de una base de 1.500,- €. Estaríamos hablando de una cotización a cargo de la empresa de unos 196,- €, incrementándose ésta en los casos que la base de cotización sea más alta. No obstante, sí que supone una reducción importante en las cotizaciones a cargo de la empresa durante 2 años y un tercero para aquellas empresas menores de 10 trabajadores.

La parte negativa de esta iniciativa siguen siendo los requisitos exigidos para su aplicación, que siguen excluyendo a una mayoría de empresas por un motivo u otro. Pero, de algún modo, se ha iniciado una senda en la buena dirección, todavía muy alejada de las necesidades de las empresas hoy en día, pues supone reducir esos costes que asfixian al sector empresarial; y no olvidemos que es el motor de la economía.

Por lo tanto, si queremos, entre otras cosas, que la economía sumergida vaya aflorando, no queda otra alternativa que profundizar en esa línea, al igual que para un crecimiento del empleo.

Desde luego, es posible que no se cumplan las expectativas de crecimiento de recaudación por parte de la Seguridad Social, pero debemos pensar que se reducirá la parte de subsidios y prestaciones por parte del Servicio Público de Empleo (SEPE).

Tendremos que estar pendientes en estos próximos meses del desarrollo de esta última iniciativa y de las que puedan venir, ya que esto no ha hecho más que empezar.

www.tomarial.com

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