Convivir con déficits: la nueva realidad de una economía en desequilibrio
Hablando en términos de idoneidad, el déficit público ha sido tratado siempre como una anomalía. Algo aceptable en crisis, pero indeseable en tiempos de crecimiento. Hoy, esa distinción se ha difuminado. Muchas economías avanzadas conviven con déficits estructurales incluso cuando el ciclo es favorable, el empleo crece y los mercados permanecen relativamente tranquilos. El desequilibrio ya no es una excepción: es el paisaje. La paradoja es evidente. Estados con déficits persistentes sostienen niveles elevados de gasto, mantie
