La Generalitat refuerza los avales del IVF para comprar vivienda sin ahorros
El programa del IVF eleva hasta el 20% el aval público sobre el precio del inmueble y permite acceder a financiación de hasta el 100% para facilitar la compra de la primera vivienda en la Comunitat Valenciana
La Generalitat ha activado una de sus principales palancas para facilitar el acceso a la vivienda en propiedad a quienes no disponen de ahorro previo suficiente: el Programa de Garantías del Institut Valencià de Finances (IVF) para la compra de primera vivienda en la Comunitat Valenciana. La línea, abierta para 2026, permite conceder avales sobre nuevos préstamos hipotecarios destinados a la adquisición de la primera residencia habitual.
La clave del instrumento está en que intenta salvar una de las grandes barreras de entrada al mercado residencial: la necesidad de contar con una entrada elevada antes de firmar la hipoteca. Según la información oficial del IVF, el aval público cubre ahora hasta el 20% del precio de la vivienda, de modo que los beneficiarios pueden optar a préstamos bancarios de hasta el 100% del valor del inmueble. La Generalitat presentó esta ampliación tras aumentar en un 50% la dotación del programa, hasta 30 millones de euros.
Para superar la primera barrera
La medida está orientada a personas mayores de edad que adquieran su primera vivienda en la Comunitat Valenciana y cumplan los requisitos de la convocatoria. En convocatorias y balances previos, el programa se dirigía específicamente a jóvenes de entre 18 y 45 años, aunque la ficha abierta del trámite para 2026 describe como potenciales beneficiarias a personas físicas mayores de edad que compren su primera vivienda y cumplan las condiciones exigidas.
El enfoque económico de la iniciativa va más allá del apoyo individual al comprador. Con este esquema, la Generalitat busca reducir el problema del acceso inicial a la propiedad, activar operaciones de compraventa y movilizar financiación bancaria privada con respaldo público. El propio IVF destaca que esta herramienta permite superar «esa primera barrera» que supone tener que disponer de una entrada mínima, habitualmente situada en torno al 20% del precio del inmueble.
1.389 avales concedidos
Los datos oficiales muestran además que el programa ya ha ganado dimensión desde su puesta en marcha. En noviembre de 2025, la Conselleria de Hacienda informó de que más de dos mil jóvenes de la Comunitat Valenciana habían accedido ya a un aval de la Generalitat para comprar su primera vivienda. Según ese balance, el IVF había concedido 1.389 avales por un importe conjunto de 18,2 millones de euros, movilizando más de 148 millones en financiación bancaria y facilitando la compra de inmuebles por valor superior a 162 millones de euros.
Antes, en julio de 2025, el Consell ya había señalado que el programa facilitaba el acceso al crédito a jóvenes que necesitaban financiación para adquirir su primera vivienda y que el aval autonómico no tenía coste para el solicitante. En ese momento, la Generalitat cifraba en más de 1.600 los jóvenes que contaban ya con este respaldo público.
La línea se articula en colaboración con entidades financieras adheridas, lo que permite convertir el aval público en una hipoteca con mejores condiciones de acceso. En fases anteriores del programa, el IVF precisó que esta colaboración bancaria hacía posible financiar hasta el 95% del precio del inmueble; con la ampliación presentada por la Generalitat, el esquema pasa a cubrir hasta el 100% en los casos que encajen en la nueva convocatoria.
Ayudas para jóvenes con escasos recursos
En paralelo a este programa de garantías, la Generalitat mantiene otras ayudas a la compra de vivienda para jóvenes con escasos recursos en municipios de pequeño tamaño, incluidas en el Plan estatal de acceso a la vivienda 2022-2025. Estas subvenciones, sin embargo, responden a otra lógica: son ayudas directas para adquirir vivienda habitual en localidades de 10.000 habitantes o menos, mientras que el programa del IVF funciona como aval público para facilitar la financiación hipotecaria.
La lectura de fondo es que la Generalitat ha optado por un modelo de intervención que no solo persigue favorecer la emancipación y el acceso a la propiedad, sino también dinamizar el mercado residencial mediante el desbloqueo de demanda solvente que hasta ahora no podía materializar la compra por falta de ahorro inicial. Esa conclusión es una inferencia editorial a partir del diseño y de los objetivos oficiales del programa.













