Tomás Balada, Grupo Mazo: "Operar logística con esta incertidumbre es una receta para el desastre"
Con motivo de su participación en la próxima Jornada Anual de ASSET en Valencia, que se celebrará el 10 de abril, entrevistamos a Tomás Balada, business controller de Grupo Mazo.
Este evento, de gran relevancia para los profesionales financieros y que cuenta con la colaboración de Infonif y del Grupo Economía3 como el media partner, se ha consolidado como el principal punto de encuentro en la región para abordar los retos y oportunidades que las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, están trayendo al sector.

Durante la jornada, se debatirán temas clave como el impacto de estas tecnologías en el control de gestión, la normativa sobre plazos de pago y la gestión de riesgos, además de cuestiones relacionadas con la digitalización y la Ley Crea y Crece.
Balada ofrece su perspectiva sobre el sector logístico y la importancia de eventos como la Jornada Anual de ASSET para los profesionales. Si quieres asistir a este evento anual puedes inscribirte en el siguiente enlace.
Grupo Mazo en la Jornada anual de ASSET
– Tomás, en primer lugar, ¿qué te motivó a participar en la Jornada Anual de ASSET en Valencia este año? ¿Qué esperas aportar con tu intervención en este evento tan relevante para los profesionales del sector financiero?
Nuestro interés principal es participar en una jornada tan interesante como esta. Es, además, un interés mutuo; en Grupo Mazo siempre buscamos hacer las cosas con la calidad y los estándares que exige el mercado, eso nos lleva a ser un líder en el sector, por lo que buscamos siempre participar en eventos tan potentes como estos.
Podemos ofrecer además una visión especializada de un sector tan importante como la logística, desde el expertise que nos da el ser una empresa líder y con un gran porcentaje de intermodalidad. Trabajamos con tráficos de toda Europa, Canarias y el Norte de África, lo que nos hace muy trasversales, especialmente desde un enfoque financiero y fiscal, desde el punto de vista de economías tan dispares como la marroquí o la alemana.
En lo personal, me interesa seguir conociendo otras visiones, posturas y formas de entender la dirección financiera y el controlling. Estar al corriente de todas las nuevas posiciones es una obligación de Grupo Mazo. Somos una empresa que, por naturaleza, tenemos la puerta abierta a todo el mundo y nos vemos en la obligación de escuchar todas las posturas que vengan de fuera con ideas interesantes.
Siguiendo esa idea, no desistimos de estar en nada que nos resulte interesante, como la Jornada Anual de ASSET en Valencia.
La palabra es «incertidumbre»
– El sector del transporte ha experimentado una serie de transformaciones en los últimos años. ¿Cómo ves la situación actual del sector, especialmente en cuanto a los desafíos financieros y operativos a los que se enfrenta Grupo Mazo?
La palabra actual es incertidumbre. Desde el punto de vista de los clientes, el modelo tradicional ha ido cambiando de grandes exportadores a un control muy fuerte de las grandes superficies comerciales, desde Lidl a Tesco o Mercadona. Antes no era así, pero el supermercado controla ahora el sector.
La incertidumbre nos viene principalmente por la parte de las materias primas y los combustibles. ¿Cuál es el combustible del futuro? El fósil tendrá que morir, aunque le han dado tres años más. ¿El futuro es el eléctrico? ¿El hidrógeno? ¿Los fueles como el HVO (siglas en inglés de Hydrotreated Vegetable Oil)? El gas parece descartado, ¿qué camión hemos de comprar?
No hay un proyecto claro.
– Da la sensación de estar todo parado a la espera de por dónde vayan las cosas.
Lo que más nos afecta es el desconocimiento de la tecnología por la que se va a apostar. Los vehículos eléctricos no son, por ahora, viables en el sector transportes de larga distancia. El camión eléctrico con mayor alcance tiene 600 kilómetros de autonomía, cuando un vehículo normal tiene más de 4.000 kilómetros de autonomía. Es prácticamente un 15 % del alcance actual y sin red de recarga, lo que lo hace inviable.
En el medio y largo plazo podrá serlo, ¿pero por qué tecnología debemos apostar en la actualidad?. El hidrógeno tiene más capacidad y debería ser más sencillo de implementar que toda una nueva red eléctrica. No se sabe muy bien hacia dónde se va, y eso tan solo con nuestra materia prima.
A nivel mano de obra también hay problemas, no hay conductores ni relevo generacional. En el futuro será complicado conseguir mano de obra, por lo que también hay mucha incertidumbre con los recursos humanos. Es cierto que la conducción autónoma está muy avanzada, pero legalmente todavía plantea muchas dudas.
Además, en nuestro caso concreto somos muy intermodales, nos especializamos en transporte marítimo y en ese sector también tienen una casuística similar. Existe una tasa europea por tener un barco ecológico que ya se cobra, pero no existen ese tipo de barcos. Hay muchas preguntas.
Gestionar la coyuntura
– ¿Cómo gestionáis una coyuntura tan adversa?
Pasamos en gran medida de tener una visión estratégica a una operativa. Debemos centrarnos en el día a día, manteniendo nuestros planes estratégicos, pero pasando mucho por la supervivencia diaria.
– ¿No es una receta para el desastre?
Totalmente. Operar en logística con esta incertidumbre es una receta para el desastre porque quiere decir que, si tomamos una mala decisión, en términos operativos puede arrastrar todo lo demás. Si tomamos la decisión, por ejemplo, de electrificar la flota y el día de mañana cae la red eléctrica, la inversión se ha ido por el sumidero.
Con respecto a la mano de obra pasa igual. Hay noticias de que la Unión Europea va a permitir a los jóvenes conducir camiones desde los 17 años, buscando fomentar que este segmento de la población se plantee acceder al sector. El problema de base, sin embargo, sigue estando ahí: los más jóvenes no ven atractiva la profesión. Es un problema de dinero, pero no únicamente; va más allá, va de cómo los jóvenes ven la vida… y es algo lícito.
La situación nos terminará por plantear un problema como sociedad y deberemos tomar decisiones. Podemos implementar la conducción autónoma, que es una decisión que deben tomar todos los estados, y jugárnosla. Otra opción es que se pague más por el transporte y eso abra la puerta a que las nuevas generaciones estén interesadas.
Jornada de ASSET, un papel clave
– Volviendo a ASSET, en el marco de esta jornada, ¿cómo ves el papel de las asociaciones profesionales como ASSET en el desarrollo del sector? ¿Qué importancia tienen este tipo de eventos para los profesionales de las finanzas y la empresa en general?
Es un papel clave. Creo que están asumiendo el rol que deberían asumir muchos partidos políticos. Toda la labor que no cae en manos de políticos porque no están dispuestos a asumir ese trabajo, la están asumiendo las asociaciones, ya sea con formación, con impulso, propuestas, estudios…
La Organización Internacional de Transporte por Carretera (IRU), que tiene presencia en Bruselas, presiona todos los días con las propuestas que se mueven desde las asociaciones de transporte. Es una labor totalmente política que llevan a cabo las asociaciones porque no las realiza nadie más.
Hay un gran vacío y esta labor es imprescindible hoy por hoy.
– Por último, ¿qué mensaje te gustaría transmitir a los asistentes de la Jornada Anual de ASSET sobre el futuro del sector del transporte y las oportunidades que, desde tu punto de vista, pueden aprovecharse en el corto y medio plazo?
Atravesamos momentos de gran incertidumbre y la economía necesita todo lo contrario. Sin embargo, siempre he sido optimista. Siempre podemos mejorar las posiciones que ahora tenemos y para eso es fundamental encuentros como el que vamos a tener. Las ideas de otros nos enriquecen y eso siempre es bueno. Es fundamental participar.