Elisa Valero, Directora General en Economía 3 - lectura 3 mins
Como os adelantaba el viernes pasado, aquí van dos recomendaciones literarias más. En esta ocasión relacionadas con la vertiente psicológica, que también hay que cuidar para volver al nuevo curso escolar con energías renovadas. En nuestro día a día nos relacionamos con decenas de personas, tanto a nivel personal como profesional. Personas con las que, en muchas ocasiones, diferimos en nuestros puntos de vista, pero con las que, sin duda, hemos de seguir colaborando. Aunque estas relaciones interpersonales sobrepasan el área d
Elisa Valero - lectura 3 mins
Un buen libro siempre es un buen compañero de viaje y más en época estival, en la que contamos con más tiempo libre. Durante estos viernes de agosto, en mis tribunas voy a mencionar diferentes obras que considero interesantes, porque de todas ellas se pueden extraer enseñanzas a aplicar tanto en la vida personal como en la profesional. Empezamos con la primera recomendación, la cual gira en torno a la toma de decisiones. La forma en la que tomamos decisiones no es fruto de la casualidad, los humanos tenemos dos sistemas cognitiv
Elisa Valero, Directora General en Economía 3 - lectura 2 mins
Esta semana ha vuelto a imperar el marketing del miedo. Y es que, entre el precio de la luz, el coste de la gasolina, la inflación, el «que hay que ver cómo está el mercado», la subida de los tipos de interés y, como no, el calor que hace, y el que no llueve; la visión apocalíptica que se escucha en todos los corrillos es demoledora. Y, por otro lado, nada favorecedora para generar el optimismo necesario que requiere la actividad empresarial y económica. Pero, como todo, puedes ver el vaso medio lleno o medio vacío. Puedes f
Elisa Valero, Directora General en Economía 3 - lectura 2 mins
«La gente que tiene pueblo es afortunada» decía aquel spot de Aquarius hace justo diez años, cuando lanzó una brillante campaña en la que pretendía poner en contacto a gente que no tenía pueblo con pueblos que no tenían gente y que llevaba por nombre: “Déjate adoptar por un pueblito bueno”. El objetivo de dicha campaña, además del lógico posicionamiento de la marca, era promover el turismo rural, los pueblos ofrecían sus establecimientos con descuentos y los ciudadanos se registraban para visitar esa España vaciada