Laura Olcina, ITI: "Nuestra arma secreta es el talento de las personas del equipo"
La directora gerente del ITI y presidenta de Fedit reivindica el talento, la colaboración y el papel de los centros tecnológicos en la competitividad empresarial
Laura Olcina es presidenta de Fedit y directora gerente de ITI
Desde la serenidad de quien lleva casi tres décadas impulsando la innovación desde dentro, Laura Olcina habla con la misma naturalidad con la que recuerda sus inicios como becaria en el Instituto Tecnológico de Informática (ITI). Hoy dirige uno de los centros de referencia en tecnologías digitales y preside Federación Española de Centros Tecnológicos (Fedit) pero mantiene intacta la pasión que la atrapó casi por casualidad: la posibilidad de que la tecnología mejore la vida de las personas. En esta conversación reflexiona sobre liderazgo, talento, innovación y el papel decisivo que juegan los centros tecnológicos para que las empresas transformen conocimiento en competitividad.
– ¿Cómo fueron tus inicios?
Soy economista de formación y llegué al Instituto Tecnológico de la Informática (ITI) prácticamente por casualidad. Empecé trabajando en un centro tecnológico en Francia especializado en entornos muy extremos como puede ser la energía nuclear. Volví a España y me incorporé a lo que actualmente es el Ivace. Empecé en ITI como becaria en 1998 con la idea de volver al extranjero para trabajar en cuestiones como la exportación. Sin embargo, me enamoré perdidamente de la actividad que desarrolla un centro tecnológico y de la capacidad de generar tecnologías que, de alguna forma, contribuían a cambiar el mundo y ¡hasta hoy!
– ¿Cómo definirías tu estilo de liderazgo?
Soy consciente de mis carencias, ahora ya no, porque ya llevo 28 años, pero sí soy consciente de que yo venía de otro mundo. Este hecho me lleva a tener un gran respeto por el trabajo y las capacidades de los demás y creer en el trabajo en equipo, en la confianza en el resto de los profesionales, en respetar su trabajo y en contar con ellos para crecer todos juntos.
Cambiar la realidad de las personas
– ITI es un centro tecnológico referente en TIC y transformación digital. ¿Qué te motivó a apostar por el sector tecnológico y cómo lo haces tú como líder?
Fue el sector tecnológico el que me eligió a mí más que yo a él. Me incorporé sin tener muy claro qué era un centro tecnológico y, en muy poco tiempo, quedé totalmente enamorada de la labor que hacíamos, especialmente en un centro como ITI, donde estamos hablando de tecnologías digitales, algo muy transversal. Tengo la oportunidad de ver, gracias al trabajo que realizamos, cómo cambiamos la realidad de las personas en ámbitos muy diferentes y siempre a través de la tecnología.
Además te da la oportunidad de trabajar con muchos otros centros tecnológicos de otros sectores. Por lo tanto, creo sinceramente, que soy muy afortunada.
– También eres presidenta de Fedit. ¿Qué papel juegan los centros tecnológicos en la competitividad y la innovación del tejido empresarial español?
Son una pieza clave para mejorar la competitividad de las empresas. Los centros tecnológicos son entidades privadas. Me gusta dejarlo claro porque tenemos una misión pública y vocacional como es la de mejorar la competitividad de las empresas a través de la tecnología y el conocimiento impactando en la sociedad.
Los centros tecnológicos conectan tres mundos: la generación de conocimiento, la tecnología y la empresa. Generamos conocimiento para transformarlo en proyectos y soluciones innovadoras que ayudan a mejorar la competitividad de las empresas. Es decir, estamos ayudando a las empresas a innovar, siempre reduciendo el riesgo. Me gusta pensar que somos el departamento de I+D de las empresas y que estamos democratizando el acceso a la I+D, que muchas empresas no se lo pueden permitir.
Las empresas no pueden tener expertos en todo y para eso estamos los centros tecnológicos. Lo llamativo es que lo hacemos desde el ámbito privado.
Cuando hablamos de Fedit ya no estamos hablando solo de un centro tecnológico de un sector concreto, hablamos de una red de centros tecnológicos que cada vez estamos colaborando más entre nosotros. Se trata de 52 centros adscritos donde trabajan más de 10.700 profesionales que generan unos 25.000 proyectos al año para más de 29.000 empresas y cada vez actuamos de una forma más conectada.
Hay centros tecnológicos en 15 de comunidades autónomas, nuestro impacto económico se acerca a los 1.000 millones de euros y generamos el 10% de las patentes que hay en España. Además, generamos el 48% de los ingresos procedentes de las patentes. En definitiva, generamos un conocimiento que tiene un impacto real en las empresas.
Visión estratégica y capacidad para priorizar
– ¿Qué competencias y cualidades crees que son clave hoy para liderar organizaciones centradas en I+D+i y con alto contenido tecnológico, como es vuestro caso?
Es clave tener una visión estratégica, saber hacia dónde va el mercado y la tecnología y tener capacidad para priorizar. Nos pasa en el propio ITI. Vemos muchas tendencias y tecnologías muy interesantes, pero hay que tener claro que los recursos son limitados y hacia dónde se quiere ir. Hay que ser capaz de liderar equipos expertos con un gran conocimiento, muchas veces superiores al tuyo. En mi caso, te diría, que casi la mayor parte o casi siempre.
Tampoco hay que olvidarse de tener una orientación al mercado, al cliente y al impacto. Es decir, qué estamos haciendo y para qué.
– La digitalización y la tecnología están transformando todos los sectores. ¿Cómo ves el papel de la tecnología como motor de cambio social y económico?
La tecnología es totalmente necesaria pero yo casi la vería más como una herramienta para motivar un cambio. Cuando hablamos de innovación no pienso solo en innovación tecnológica. pero también es cierto que me cuesta encontrar un ámbito en el que la tecnología no se esté utilizando. Ahora bien, siempre teniendo claro que la tecnología es un medio y no es un fin en sí mismo. Lo importante no es la tecnología en sí, sino lo que hacemos con ella.
Falta de mujeres referentes
– ¿Qué retos has enfrentado como mujer líder en la industria tecnológica y cómo los has superado?
Si miro en retrospectiva, ha sido un reto, pero yo nunca fui consciente. Yo accedí a la dirección de ITI con apenas 29 años y siendo economista. Éramos cinco personas y ahora somos más de 330, nada comparado con lo que es ahora.
Yo me sentía diferente, pero porque era muy joven y porque era economista. Además, fui la primera mujer directora de un centro de tecnológico en España, pero nunca le di importancia a eso. Estaba demasiado ocupada preocupándome por la barrera de ser una economista en un mundo de ingenieros y por ser tan joven. Con lo cual, como no vi barreras, me las salté todas, no fui consciente.
De todas formas, si echo la vista atrás, me doy cuenta de que ha sido un reto, pero en su momento no me supuso ningún problema. De hecho, yo hasta hace aproximadamente 10 años no participaba en mesas redondas en temas de mujeres, pero porque no era consciente de que era necesario.
Empecé a participar por la falta de mujeres referentes que había en mi sector concreto. En ITI tenemos un 27% de mujeres, una cifra que es mucho pero, a la vez es una pena. Hablamos de un 27% cuando en la Universidad, en esa titulación solo son un 12%. Necesitamos muchas más mujeres y uno de los problemas que nos encontramos es, entre otros muchos, el estereotipo, el no saber en qué consiste la informática o las tecnologías digitales, el pensar más en la tecnología que en su aplicación. Pero uno de ellos la falta de referentes cercanos, gente normal, como podemos ser tú o yo.
Si miras mis fotos, yo siempre he estado vestida de traje de chaqueta. Siempre he tratado de no destacar demasiado a medida que iba progresando el organigrama. Sí me he encontrado con comentarios machistas, pero no les he hecho caso. Los puestos que ostento siempre me los han propuesto los demás, no me he postulado, algo que nos pasa a muchas mujeres, no nos presentamos, o nos empujan o no damos un paso adelante.
– ¿Y de 2002, año en el que asumiste la dirección, a 2026, cómo ha evolucionado ITI?
Somos alrededor de 330 personas contratadas, más colaboradores y becarios. Pasamos de ser un centro que prácticamente se preguntaba si debería existir a ser un instituto de referencia, no solo en el ámbito de las tecnologías digitales, sino uno de los centros de referencia en el ámbito nacional. Estamos muy bien posicionados.
En 2025 hemos desarrollado 129 proyectos para más de 365 empresas. Estamos teniendo un impacto muy importante tanto en la Comunidad Valenciana como a nivel nacional. Creo que estamos en un momento muy bonito, estamos trabajando mucho. Estoy muy orgullosa de lo que estamos consiguiendo y tengo un equipo excepcional.
«Nuestra arma secreta es el talento»
– El talento es clave para el desarrollo tecnológico. ¿Qué estrategias consideras fundamentales para atraer, retener y desarrollar talento en organizaciones como ITI?
Nuestra arma secreta es el talento. Nuestra principal materia prima es el talento. Prácticamente, a diferencia de otras empresas o centros, no tenemos nada más, no utilizamos grandes materias primas o un equipamiento fuera de lo común, es el talento de nuestra gente. Por ello, tratamos de atraerlo y de cuidarlo. Para ello, ofrecemos proyectos interesantes que supongan un reto y con los que las personas que trabajan en ellos se puedan sentir realizadas, que tengan un propósito y que noten que tienen un impacto en la sociedad. Algo que para el perfil tecnológico es muy importante.
El 86% de mi plantilla son personas con titulación superior en el ámbito de las TIC. Por ello, les estamos ofreciendo proyectos interesantes, además de una nómina de mercado. Les ofrecemos una trayectoria profesional real, que incluye formación, movilidad interna y el hecho de poder formar parte de un equipo con talento.
Queremos que la gente trabaje mucho pero que sea feliz. Además, tienen la posibilidad de estar conectados con un ecosistema integrado por el resto de institutos tecnológicos, empresas, universidades… Yo me preguntaría qué no ofrecemos.
Cuando yo me incorporé a ITI los poquitos que éramos nos creíamos la misión. Yo creo que en un centro tecnológico te la tienes que creer, porque estamos hablando de una vocación de servicio público siendo privados. A mí no me dan dinero por levantar la persiana todas las mañanas.
– ¿Qué mensaje darías a mujeres jóvenes que aspiran a liderar en ámbitos científicos, tecnológicos o de innovación?
Te diría algo que he aprendido y que me debería aplicar a mí misma. Les pediría que no esperen a sentir que están listas para dar el paso adelante, o para tratar de promocionar o para tratar de involucrarse. Es decir, que tengan ambición y confianza y que se formen mucho. En el ámbito tecnológico necesitamos diversidad, gente con talento. Con lo cual, si entra en este mundo, tendrá la capacidad de cambiarlo y de contribuir a generar un impacto en la sociedad.
– ¿Qué significa para ti formar parte de la Fundación Mujeres al Timón?
Significa formar parte de la comunidad. Cuando trabajas en un ámbito como el mío supone un soplo de aire fresco, es comunidad, son referentes, es un altavoz, te permite visibilizar trayectorias y compartir aprendizajes y eso es muy importante.
Intercambiar y conocer la realidad de las demás es importante porque yo estoy en mi burbuja. rodeada de señores y muchas veces no soy consciente tampoco de la realidad de otras personas.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.













