Acuerdo bajo presión: entre la paz arancelaria y la sumisión estratégica
Borja Ramírez - lectura 5 mins
El apretón de manos fue firme. El escenario, inesperado: el resort de golf del presidente estadounidense Donald Trump. Allí, entre greenes perfectamente cuidados y flashes de prensa, se escenificó el acuerdo que evitará una nueva guerra comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE). Un pacto que pone fin a meses de tensión creciente y que, según los firmantes, supone una victoria para la estabilidad global. Pero bajo esa superficie de cortesía diplomática y cifras astronómicas, no todos comparten el entusiasmo. «Es

