El negocio de la empresa que exporta sin mover un palé
Un programa o una consulta prestados a distancia cruzan fronteras sin camión. Así se define esta exportación y por qué importa a la industria.
Software, consultoría y servicios técnicos cruzan fronteras sin camión. Estas son las cifras de España y el perfil de los negocios que viven de vender a distancia.
Cuando una empresa española vende fuera, solemos imaginar un contenedor. Pero una parte del dinero que más crece por el exterior no pasa por ningún puerto. Según el informe Esenciales 05/2026 de Fundación BBVA e Ivie, las exportaciones españolas de servicios digitales alcanzaron los 83.212 millones de euros en 2025, un 66,8 % más que en 2019. Ya representan el 36,9 % de todas las exportaciones de servicios del país.
Qué se vende
La categoría es más amplia de lo que se cree. Según los datos recogidos del informe, los servicios profesionales concentraron el 51 % de las exportaciones digitales en 2025: consultoría, ingeniería, asesoramiento o análisis entregados a distancia. Los servicios informáticos, como el desarrollo de software, el mantenimiento o la administración de sistemas en la nube, suponen otro 20,5 %.
Son actividades que cualquier cliente puede contratar sin que nadie se desplace. Por eso el coste de llegar a un mercado nuevo puede ser mucho menor que en un producto físico, aunque las exigencias legales cambien de un país a otro.
El negocio más rentable muchas veces no es solo el que consigue facturar más si no el que consigue reducir su cuenta de resultados.
Dos formas de hacerlo
El primero es el producto digital con suscripción. Un pequeño equipo desarrolla una aplicación o una plataforma y la vende a empresas de varios países, cobrando una cuota periódica. No necesita oficina en cada mercado; sí necesita atención al cliente en distintos husos horarios y cumplir con la normativa de datos de cada uno.
El segundo es la firma de servicios a medida. Una consultora o un estudio técnico factura por proyecto a clientes extranjeros y mantiene a su equipo en España. Su principal limitación no es el transporte, sino la disponibilidad de profesionales cualificados y la capacidad para atender a clientes a distancia con garantías.
Un mercado que aún no se ha consolidado
La pregunta de fondo es cuánto pesa este modelo en el conjunto de la economía. Según BBVA Research, las exportaciones españolas de servicios no turísticos se sitúan todavía en torno a seis puntos del PIB por debajo de la media europea. Hay margen de crecimiento, pero también una dependencia clara del mercado comunitario: la UE absorbió el 51,5 % de las exportaciones digitales españolas en 2024.
Los resúmenes del informe de Fundación BBVA e Ivie señalan el mismo obstáculo para las empresas que quieran dar el salto: superar las diferencias regulatorias entre países y contar con personal capaz de prestar el servicio.
Lo que las cifras no dicen
Los datos agregados sirven para medir el conjunto, pero no permiten saber cuántos negocios son exclusivamente exportadores ni cuántos nacieron con esa idea desde el primer día. Esa distinción importa para entender si estamos ante una tendencia de grandes empresas o ante un tejido de pequeños negocios que empiezan ya mirando al extranjero.
Ana SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.








