Todos los Santos deja hasta el 20% de ventas a floristerías con falta de personal
La campaña puede representar hasta el 20% de las ventas anuales de algunas floristerías, según AEFI. La producción nacional y las importaciones abastecen una demanda que concentra encargos, trabajo y necesidades de personal en pocos días
Hay quien vuelve cada año a la floristería con el mismo recipiente. Quien pide las flores que le gustaban a su madre. Quien elige un color porque le recuerda a alguien. En Todos los Santos, cada encargo tiene un destinatario y una historia. Para el comercio que lo prepara, también supone comprar producto perecedero, calcular horas de trabajo y organizar entregas para una de las fechas más importantes de su calendario económico.
«Es la festividad de más venta de flores, de una manera global», explica a Economía 3 Olga Zarzuela, directora de la Asociación Española de Floristas (AEFI). La intensidad de la campaña, sin embargo, cambia según la ubicación del establecimiento y su clientela. Para algunas floristerías, señala, puede representar hasta el 20% de las ventas anuales.
Ese porcentaje no describe a todos los negocios. Zarzuela insiste en que la campaña es desigual: un establecimiento situado cerca de un cementerio o en un municipio donde se mantiene especialmente esta tradición puede registrar más actividad que otro ubicado en una zona de oficinas de una gran ciudad.
Para este año, la asociación espera continuidad. «Tenemos las mismas expectativas que el año pasado», afirma su directora. La dimensión comercial de Todos los Santos se aprecia, sobre todo, en el peso que alcanza para determinados establecimientos y en la concentración del trabajo durante los días anteriores al 1 de noviembre.
Una campaña que exige comprar y trabajar con antelación
En una floristería, disponer de clientes no garantiza poder aceptar todos sus pedidos. La capacidad para preparar las composiciones y la disponibilidad de profesionales con experiencia también condicionan las ventas.
Zarzuela explica que estos días obligan a intensificar el trabajo, en ocasiones hasta la noche, y que algunos establecimientos necesitan ampliar su plantilla. Encontrar personal preparado, sin embargo, no siempre resulta sencillo. De hecho, hacen falta trabajadores que conozcan la técnica y puedan ejecutar los encargos con rapidez.
«Hay gente que busca y es complicado encontrar», señala sobre las ofertas que también recibe la bolsa de empleo de la asociación. Esa dificultad lleva a algunas floristerías a limitar el número de trabajos que pueden asumir.
Los pedidos anticipados ayudan a organizar tanto las compras como las horas de elaboración. «Se recomienda siempre encargarlo con antelación», resume Zarzuela. Para el cliente, supone acceder a una mayor variedad; para el negocio, permite ajustar mejor el aprovisionamiento a los encargos.
La planificación importa especialmente cuando se trabaja con flor natural. El producto es perecedero y las composiciones pueden requerir medidas, colores o variedades concretas. Si la compra se deja para el último momento, explica la directora de AEFI, la elección queda condicionada por las existencias disponibles.
También influye el lugar donde se colocará el arreglo. Un nicho, un columbario y una tumba requieren soluciones distintas. El tamaño determina la cantidad de flor, pero no necesariamente su categoría ya que una composición pequeña puede incorporar variedades de mayor precio al necesitar menos unidades.
De dónde llegan las flores que compramos
El suministro combina producción española e importaciones. Según Zarzuela, los floristas buscan producto nacional cuando existe disponibilidad, aunque la oferta se completa con flores procedentes de Ecuador, Colombia y Países Bajos.
Las estadísticas permiten situar esa actividad en un mercado más amplio. España importó alrededor de 184 millones de euros en flor cortada durante 2025, un 16,5% más que el año anterior, según los datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales procesados por la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas (Fepex). Las rosas sumaron 70,7 millones y los claveles, 27,3 millones. Son cifras del conjunto del año y del comercio exterior, no se trata de las ventas de Todos los Santos al consumidor.
Si se amplía el perímetro a flores y plantas vivas, las importaciones alcanzaron 419 millones de euros en 2025, un 12% más. En ese conjunto, Países Bajos fue el principal proveedor, con 165 millones; Colombia aportó 79,3 millones y Ecuador, 53,5 millones. Estas cantidades incluyen distintas categorías de producto y no deben interpretarse como compras exclusivas de flor para ramos.
Nuestro país también vende flor cortada al exterior. Sus exportaciones alcanzaron 107 millones de euros en 2025, con un crecimiento del 34%, según Fepex. La existencia de producción exportadora convive, por tanto, con unas importaciones superiores en este segmento.
El Ministerio de Agricultura confirma esa diferencia: España es exportadora neta de planta ornamental, mientras que en flor cortada predominan las importaciones. El conjunto del sector de flor cortada y planta ornamental registró un valor de producción de 1.321 millones de euros en 2024, según el dato provisional difundido por el Ministerio en abril de 2026. De todas formas, esta magnitud corresponde a la producción agraria, no a la facturación de las floristerías.
El crisantemo conserva su lugar, pero el encargo se personaliza
En Todos los Santos no existe una protagonista tan definida como la rosa roja en San Valentín. El crisantemo mantiene su asociación tradicional con la fecha, pero comparte espacio con claveles, rosas, gladiolos, lirios, margaritas y otras variedades.
«Aquí hay una gran variedad», explica Zarzuela. La elección responde al presupuesto, al espacio disponible y a los gustos de quien compra o de la persona a la que se recuerda.
La directora de AEFI describe una convivencia entre arreglos clásicos y composiciones de aspecto más natural o silvestre, que encuentran aceptación entre clientes jóvenes. La renovación también llega a través de la manera de combinar y presentar las flores.
Al mismo tiempo, hay familias que mantienen el encargo de otros años e incluso reutilizan su propia base. Esa continuidad hace que el conocimiento del cliente forme parte del trabajo del florista: recordar medidas, preferencias y características del arreglo facilita una compra que se repite por motivos personales.
La relación entre flores y territorio tiene además una dimensión empresarial relevante. La Comunitat Valenciana exportó 192,5 millones de euros en flores y plantas vivas en 2025, un 1,6% más que el año anterior, y fue la segunda comunidad exportadora, por detrás de Andalucía, según Aduanas y Fepex. El dato comprende el conjunto de flores y plantas, por lo que no equivale a ventas de flor cortada ni permite calcular el negocio valenciano de Todos los Santos.
Flor natural y artificial comparten el mercado
La flor artificial también forma parte de la oferta de las floristerías. Zarzuela distingue entre productos de diferentes materiales y calidades y explica que estas composiciones pueden personalizarse, igual que las de flor natural.
Su utilización responde, en ocasiones, a la frecuencia con la que se visita el cementerio. Quienes no pueden acudir habitualmente encuentran en ella una alternativa para mantener un arreglo durante más tiempo.
Para la directora de AEFI, ambos productos conviven. «En este día se suele recurrir mucho a la flor natural», afirma, aunque reconoce que algunas personas aprovechan también la fecha para renovar sus flores artificiales.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.







