Puig busca superar los 8.000 millones en ventas en 2032
Puig presenta su plan Vision 2032 para elevar sus ventas por encima de los 8.000 millones, impulsar la dermocosmética y crecer en Asia y Norteamérica
Puig ha puesto fecha a sus próximas grandes metas de crecimiento. La compañía española de belleza prémium quiere superar los 8.000 millones de euros en ventas anuales en 2032 y situarse entre los cuatro mayores grupos mundiales del sector, además de alcanzar una posición de liderazgo entre las empresas internacionales de perfumería.
Estos objetivos forman parte de Vision 2032, el nuevo plan estratégico que la multinacional ha presentado en el Museo del Prado de Madrid. La hoja de ruta combina el crecimiento orgánico, la expansión internacional y nuevas operaciones corporativas para consolidar su posición en el mercado global de la belleza.
La empresa, que superó los 5.000 millones de euros de facturación en 2025, aspira a incrementar sus ingresos cerca de un 60% en los próximos siete años. La estrategia también fija objetivos ambiciosos en rentabilidad y generación de caja, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Puig quiere superar los 1.800 millones de ebitda en 2032
Más allá del crecimiento de las ventas, Puig busca mejorar la rentabilidad de su negocio. El grupo prevé alcanzar un ebitda ajustado superior a los 1.800 millones de euros en 2032, con un margen del 22,5%, frente al 20,7% registrado en 2025.
Esta evolución supondría una mejora de 180 puntos básicos en el margen operativo, apoyada principalmente en las economías de escala, la optimización de los costes corporativos y la contribución de futuras adquisiciones.
La compañía también calcula que su flujo de caja libre superará los 900 millones de euros al cierre del periodo estratégico. Con ello, pretende combinar una mayor dimensión internacional con una generación de recursos que permita sostener sus inversiones y mantener su política de remuneración al accionista.
El consejero delegado de Puig, José Manuel Albesa, ha defendido una estrategia centrada en potenciar las áreas con mejores perspectivas comerciales y mayor atractivo financiero. El objetivo es distribuir los recursos entre las categorías, los mercados y los canales que ofrezcan más posibilidades de crecimiento rentable.
Las adquisiciones, una palanca para acelerar el crecimiento
Las operaciones corporativas seguirán teniendo un papel relevante en la expansión del grupo. Entre los movimientos previstos destaca la compra de Isdin, cuya finalización Puig espera completar durante el primer trimestre de 2027.
La incorporación de esta compañía permitirá reforzar el negocio de dermocosmética, una de las áreas en las que la multinacional quiere ganar peso durante los próximos años. Isdin se integraría junto a Uriage y Apivita para configurar una división de cuidado dermatológico que, según las estimaciones de Puig, podría superar los 1.000 millones de euros en ventas anuales.
La empresa también contempla estudiar nuevas adquisiciones selectivas, siempre que encajen con sus prioridades estratégicas y contribuyan a reforzar su posicionamiento competitivo.
La presentación de Vision 2032 llega después de que Puig y el grupo estadounidense Estée Lauder anunciaran en marzo negociaciones para una posible fusión, conversaciones que finalmente concluyeron sin acuerdo.
Charlotte Tilbury, Carolina Herrera y Rabanne, entre las marcas prioritarias
El plan estratégico identifica cuatro grandes motores para el desarrollo de la cartera de Puig: las fragancias de lujo, la perfumería de nicho, Charlotte Tilbury y la dermocosmética.
Dentro del negocio de fragancias de lujo, la multinacional quiere ampliar las oportunidades comerciales de Carolina Herrera, extendiendo su presencia más allá de la perfumería y potenciando especialmente su oferta de maquillaje. Rabanne y Jean Paul Gaultier también continuarán siendo marcas fundamentales para el crecimiento del grupo.
En maquillaje y belleza, Puig aspira a multiplicar por 1,5 el negocio de Charlotte Tilbury hasta 2032. La estrategia incluye, además, preparar la entrada de la marca en el mercado de fragancias a partir de 2028, con la intención de aprovechar su reconocimiento internacional y ampliar sus fuentes de ingresos.
En el segmento dermatológico, Uriage constituye otra de las apuestas destacadas. La compañía pretende duplicar su tamaño hasta 2032 mediante su entrada en nuevos mercados, la ampliación de su catálogo y el desarrollo del canal de venta online.
Asia-Pacífico y Norteamérica concentran parte del potencial de expansión
La internacionalización será otro de los pilares de la estrategia de Puig. La empresa quiere preservar su posición en Europa y Latinoamérica, reforzar su negocio en los canales de viaje y acelerar su desarrollo en Norteamérica y Asia-Pacífico.
Estados Unidos representa aproximadamente una cuarta parte del mercado mundial de fragancias de nicho, mientras que su peso en las ventas de Puig dentro de este segmento se sitúa en torno al 14%. Para reducir esta diferencia, el grupo prevé impulsar marcas como Byredo y Penhaligon’s.
En Asia-Pacífico, el potencial de crecimiento es todavía mayor. La región concentra alrededor del 39% del mercado mundial de belleza, pero representa aproximadamente el 11% de las ventas de Puig. La multinacional considera que dispone de una estructura y una cartera de marcas más preparadas para aprovechar las oportunidades de esta zona.
Como parte de esta expansión, la empresa prevé abrir filiales en Tailandia, Indonesia y Vietnam durante 2027 y 2028, que se incorporarán a su presencia en mercados como Japón y Corea del Sur.
La evolución reciente de la región respalda esta apuesta: según los datos facilitados por la compañía, el negocio creció un 22% durante 2025 y un 18% en lo que va de 2026.
Un nuevo modelo operativo para generar sinergias
La ejecución del plan también implicará cambios organizativos. Puig prevé avanzar hacia un modelo operativo más integrado, estructurado en torno a tres grandes ámbitos: marcas, mercados y funciones corporativas.
Con esta reorganización, el grupo espera generar alrededor de 80 millones de euros en sinergias durante los próximos tres años. La iniciativa busca simplificar procesos, aprovechar mejor sus recursos y facilitar la coordinación entre las distintas áreas geográficas y unidades de negocio.
En materia financiera, Puig mantendrá su compromiso de destinar el 40% del beneficio neto al pago de dividendos y limitar el apalancamiento a un máximo de dos veces la deuda neta sobre el ebitda ajustado. No obstante, la empresa anticipa un aumento de la deuda durante 2027 como consecuencia de la adquisición de Isdin.
Puig aumenta sus ventas un 4,1% hasta septiembre de 2026
Los últimos datos de actividad reflejan una evolución positiva de los ingresos. Puig alcanzó una facturación de 3.745 millones de euros entre enero y septiembre de 2026, un 4,1% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Con Vision 2032, la compañía busca transformar este avance en una etapa de mayor crecimiento y rentabilidad, apoyándose en sus marcas internacionales, la diversificación de su cartera y la entrada en nuevos mercados.
La meta de superar los 8.000 millones de euros en ventas anuales situaría a Puig ante una nueva dimensión empresarial. Para conseguirlo, la multinacional tendrá que convertir sus inversiones en crecimiento sostenido, ampliar su presencia en regiones con menor penetración y reforzar la contribución de sus negocios de mayor valor añadido.








