Fotogalería: La XXVIII Mujeres al Timón reivindica que el rol no se hereda
La Fundación Mujeres al Timón ha celebrado su XXVIII Jornada a bordo del Topaz of Braye, atracado en la Marina de Valencia. Seis directivas de sectores muy distintos comparten mesa de reflexión, travesía y networking en un encuentro organizado por Economía 3 y el Club Deportivo Empresarial Alcatí. Desde la dermocosmética a la fabricación de mobiliario, pasando por válvulas de acero.
En esta jornada han participado Ana Cristina Llorens, directora de Estudios Superiores de Florida Universitària; Estefanía Ferrer, directora jurídica de Válvulas ARCO; Ana Gonzálvez, Global Technical Director de Germaine de Capuccini; Greta Rueda, directora de Marketing y Comunicación de Zenithbr; María Andreu, gerente de Ofival ; y Carmen Domingo, CEO del Laboratorio Silicom Dental. Les acompaña Elisa Valero, presidenta de la Fundación y socia directora de Economía 3.

Elisa Valero, socia directora de Economía 3 y Fundación Mujeres al Timón
El momento que lo cambió todo
Hubo dos momentos para Ana Cristina Llorens: el doctorado y el salto a la dirección, que la obligó a salirse de su zona de confort. «Pasé de una visión más centrada en la gestión académica a comprender cómo una institución educativa puede generar impacto en las personas, en las organizaciones y en el territorio».

Ana Cristina Llorens, directora de en Florida Universitària
En casa de Estefanía Ferrer se vivía la empresa que su padre fundó en 1973. Antes de incorporarse quiso aprender fuera y ejerció cinco años por su cuenta: «Mi padre me propuso incorporarme en diversas ocasiones, pero yo necesitaba vivir esa primera etapa por mi cuenta». Volvió después con la ilusión de aprender de su maestro, que es como llama a su padre.

Estefanía Ferrer, Responsable Asesoría Jurídica de Válvulas Arco
Nueve años en RNB preceden el salto de Ana Gonzálvez a la dirección desde el laboratorio, un tránsito que describe como lo más complicado de su carrera porque nadie traza ese camino. «El verdadero salto profesional es pasar de ejecutar soluciones a contribuir a definir el futuro».

Ana Gonzálvez, es Global Technical Director en Germaine de Capuccini
Diecisiete años en Zenithbr sostienen la trayectoria de Greta Rueda, que entró en desarrollo de negocio. Su punto de inflexión no fue un cargo, sino un cambio de mirada: «No hace falta esperar a tener un cargo para empezar a comportarte como si fueras responsable del resultado».

Greta Rueda, Growth and Comms Lead en Zenithbr
Alemania, Londres, Tokio y Hong Kong marcan el recorrido de María Andreu, que pasó diez años en la capital británica dedicada a las sillas y dejó de trabajar cinco años por la maternidad. «Mi puesto actual fue fortuito»: en 2019 dejaron la aventura asiática y volvieron a Valencia para ponerse al frente de la empresa familiar, dedicada al sector que más conocía, la fabricación de muebles.

María Andreu, gerente de Ofival
El giro le llegó a Carmen Domingo cuando le ofrecieron la expansión a España, Portugal y Latinoamérica, con sede en Ciudad de México y sus hijos muy pequeños. «Daba vértigo un reto de tal magnitud, al que nunca me había enfrentado antes».

Carmen Domingo, directora ejecutiva de Laboratorio Silicom Dental
Nadie enseña a liderar
«Nadie te enseña a liderar personas», resume Andreu. Cada uno lleva su mochila personal y nadie nos ha enseñado a saber llevarla, añade.
Ahí ha estado su mayor reto: los números, los excels y las máquinas no se quejan y no tienen expectativas. Su respuesta fue formarse en empresa familiar y liderazgo e incorporar psicólogos y fisioterapeutas a Ofival para que se ocupen de esa parte. La mejor inversión que ha hecho, reconoce.
Gonzálvez recoge el testigo desde otro lado: no te enseña nadie y es lo más difícil.
La crisis de 2008 es la etapa que Ferrer recuerda con más vértigo. Válvulas Arco cerró, reestructuró el grupo y ajustó su dimensión, y ella acompañó las negociaciones unas veces como miembro de la familia propietaria y otras como jurista.
«Detrás de cada decisión había familias», explicaba. Preguntada por las barreras, responde que ha notado más la de la edad que la de ser mujer, aunque admite que no siempre es fácil separarlas.
Liderar sin copiar el modelo
La idea se repite con distintas palabras: liderar no es tener todas las respuestas. Domingo define su estilo como colaborativo: trabajar desde la confianza y la cooperación, dar valor y voz al equipo y hacerlo parte del proyecto. De ahí, sostiene, viene el éxito.
Llorens cuenta una transición concreta, la de pasar a dirigir el equipo en el que ella misma trabajaba, que le aportó otra forma de ver el trabajo. Y marca un límite: colaborar no es darle a todo el mundo lo que quiere.
Andreu lo lleva al terreno generacional: si se quiere atraer talento, el estilo de liderazgo tiene que cambiar, porque lo que buscan los jóvenes ya no es lo que buscaban antes.
Rueda parte de que los retos han cambiado mucho y de que ellas fueron lideradas de otra manera. Dice pensar el liderazgo desde las personas y reivindica ser capaz de cambiar de opinión y de construirla con lo que le dicen los demás. Para hacer las cosas bien, sostiene, hay que ser flexible.
Gonzálvez explica que en su ámbito le gusta trabajar con crítica constructiva. Ferrer cierra por el lado humano: le interesa el valor de las personas y, para ella, el liderazgo que tiene peso es el que se apoya en ellas.
La culpa y el derecho a elegir
«Lo que hay que hacer es escucharnos», sostiene Andreu. Rueda le responde que a veces no las han dejado escuchar, y apunta que en su caso ese apoyo lo ha encontrado en su marido. Y añade algo más: que es muy difícil vivir con la culpabilidad. Andreu zanja que hay que hacer y poder elegir lo que una quiera.
La maternidad ha marcado el recorrido de varias de ellas. Andreu dejó el trabajo durante cinco años y Domingo afrontó el salto a Latinoamérica con los hijos muy pequeños. Ferrer, que defendía antes del encuentro que conciliar nos corresponde a todos, sostenía también que quedarse más tarde en la oficina no debería ser la medida del compromiso ni del mérito para promocionar.
La IA hay que aprovecharla
La inteligencia artificial entra en la conversación por la vía práctica. Gonzálvez traslada una pregunta que, dice, le hace su equipo de formulación todas las semanas: si la IA les va a quitar el trabajo. Ella lo plantea del otro lado, porque permite adelantarse a las situaciones al dar acceso a los datos de forma mucho más rápida.
Andreu responde con una imagen: o te subes al carro o pasa el AVE, porque la inteligencia artificial es un AVE y no un tren de cercanías.
Domingo lo mira desde el sector salud y sostiene que la IA va a aportar mucho a la sanidad, sobre todo en el terreno de la predicción. Reconoce que tendrá una parte mala, aunque admite que la desconoce.
Referentes, ego y el primer paso
El bloque sobre referentes arroja respuestas desiguales. Domingo nombra a su entrenadora de balonmano, con la que fue campeona de España. Ferrer cita a profesoras, compañeras y a sus hermanas mayores, y dice buscar en ellas cómo han afrontado una dificultad y cómo toman decisiones. Rueda valora un gesto concreto: las mujeres que comparten información, hacen una introducción o dicen el nombre de otra cuando ella no está en la sala.
Gonzálvez se coloca en el extremo contrario: su posición es tan inusual que no hay un referente de lo que ella hace, y quiere creer que está creando un puesto. Por eso, dice, todo lo que aprende lo comparte, porque quedárselo para una misma es una pérdida de tiempo. Ferrer recuerda algo que se decía en las escuelas de negocio, que un directivo debería ser capaz de formar en seis meses a alguien que pudiera asumir su rol, y Gonzálvez cuenta que en Germaine de Capuccini están en ello, porque a las personas les genera ganas salir de su día a día.
El ego acaba siendo asunto de varias. Domingo lo señala como uno de los grandes hándicaps que se ha encontrado, porque impide aprender y, sin aprendizaje, se hace imposible evolucionar. Rueda lo lleva al terreno de las organizaciones, donde dice haber visto egos que paralizan la evolución.
La conversación confluye al final en una misma idea. Si esperas a estar preparada, es imposible, sostiene Domingo: ahí es donde empieza el aprendizaje, cuando le echas coraje. El momento perfecto nunca existirá, remata Gonzálvez. Ferrer introduce un matiz: al final tienes que estar preparada para subirte a la oportunidad.
¿Qué significa para ti ser una Mujer al Timón?
Ana Cristina Llorens — Florida Universitària
«Para mí, ser una Mujer al Timón significa liderar con propósito, tomando decisiones, impulsando proyectos y contribuyendo al crecimiento de las organizaciones y proyectos que lideras».
Estefanía Ferrer — Válvulas ARCO
«Para mí significa asumir un compromiso con la sociedad y ser responsable con las decisiones que tomas y con su impacto en los demás»
La sociedad la construimos entre todos, hombres y mujeres. Todos somos importantes y en las organizaciones necesitamos que cada persona tenga la oportunidad de aportar lo mejor que sabe hacer. Entiendo esa responsabilidad desde el servicio y el bien común: contribuir a que la empresa avance, que las personas puedan desarrollarse y que nuestro trabajo ayude a construir una sociedad mejor. El puesto que ocupas tiene sentido por lo que puedes aportar desde él.
Ana Gonzálvez — Germaine de Capuccini
«Para mí, ser una Mujer al Timón significa tener la capacidad y la responsabilidad de contribuir a definir el rumbo, especialmente cuando el entorno es complejo y las decisiones no son evidentes. No es tener todas las respuestas, sino tener el criterio y la determinación para marcar el rumbo».
Greta Rueda — Zenithbr
«Para mí, ser una Mujer al Timón significa decidir hacia dónde quieres ir y no esperar a que nadie te dé permiso para poner rumbo. Se puede ser firme y cercana, exigir y escuchar, tener ambición y seguir siendo una misma».
María Andreu — Ofival
«Una mujer que lidera su vida, SU VIDA, no la vida que los demás quieren que lidere. No hay que copiar a nadie, hay que ser auténtica. Y cuando ya no estemos aquí, seguir siendo referente de las mujeres que vengan detrás».
Carmen Domingo — Laboratorio Silicom Dental
«Para mí, ser una mujer al timón significa abrir camino, romper sesgos y asumir grandes retos con valentía. Y en definitiva, ser la brújula que guía al equipo desde la confianza y la colaboración mutua, impulsando y haciendo crecer profesionalmente a las generaciones que vienen detrás».
Ana SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.









