La valenciana Tbig se integra en Zinco e incorpora a su portfolio la especialización en dirección financiera
La firma valenciana, especializada en dirección financiera, se incorpora como un equipo más del grupo y no como una delegación, el modelo que su fundador venía rechazando
Cuando Zinco inició las conversaciones con Tbig, Vicente Ruiz llevaba tres años recibiendo propuestas para integrar su firma en una organización de mayor tamaño, como Afianza o Azenea. Según explica, todas le reservaban el mismo papel: incorporarse como una delegación. Zinco planteó otra relación. Tbig mantendría el valor de su especialización financiera y esa capacidad pasaría a formar parte de un equipo con más áreas, procesos compartidos y tecnología propia.
La diferencia fue la clave de la operación. Zinco incorpora Tbig para reforzar su servicio de dirección financiera y financiación, mientras abre a sus clientes el acceso a las demás capacidades del grupo. Tbig, a su vez, puede abordar desde una misma organización necesidades que habría tardado entre siete y ocho años en desarrollar por su cuenta.
Esta integración aporta más que una nueva oficina a la red de Zinco. El conocimiento que ya funciona en Tbig se conecta con el resto de la organización y queda a disposición de una cartera más amplia de empresas. La firma valenciana se suma como el equipo que amplía la profundidad financiera del modelo.
El modelo de integración que Zinco ha decidido construir
Zinco ha integrado ocho firmas españolas desde su nacimiento. Su modelo parte de conservar la experiencia y la cercanía de los equipos incorporados y añadir nuevas especialidades, procesos comunes y una tecnología que permita compartir información. El objetivo es que el cliente perciba una capacidad mayor, no una sucesión de oficinas que continúan trabajando de forma independiente.
La experiencia de Tbig permite ver esa diferencia. Durante tres años, las propuestas que recibió Vicente Ruiz ofrecían tamaño, aunque situaban a la firma como una delegación dentro de una estructura ya definida. La propuesta de Zinco partía de la complementariedad: identificar qué sabía hacer especialmente bien Tbig, incorporarlo al modelo común y completar las capacidades que le faltaban.
“Nos hemos unido para poder diversificar, llegar a más clientes y ser más fuertes y dar un servicio más completo a nuestros clientes”, explica Vicente Ruiz, CFO de Zinco y fundador de Tbig. Según el directivo, esta fue la única propuesta que planteó la operación como una sinergia real y no como la incorporación de Tbig en calidad de delegación.
La integración acelera el crecimiento de la firma valenciana, pero el verdadero valor para Zinco está en lo que añade al conjunto. Tbig aporta una experiencia construida junto a pymes y startups que necesitan planificar, controlar la caja, preparar una inversión o decidir cómo financiar su siguiente etapa antes de poder contratar a un director financiero interno.
El problema que una delegación no resuelve
La concentración del sector puede aumentar el número de oficinas, profesionales y clientes sin cambiar la forma de asesorar. Si las capacidades incorporadas continúan aisladas, el grupo gana volumen, pero el empresario sigue recibiendo respuestas separadas y asumiendo la tarea de relacionarlas.
Una decisión de inversión muestra el problema. La empresa necesita saber si dispone de caja, cómo debe contabilizar la operación, qué tratamiento fiscal tendrá, si afectará al equipo, qué contratos exige y qué financiación puede asumir. Cuando cada especialista interviene desde un proveedor o departamento distinto, el empresario termina trasladando información, conciliando criterios y decidiendo qué respuesta pesa más.
Zinco evita que ese mismo aislamiento se reproduzca dentro de una firma de mayor tamaño. La compañía integra contabilidad, fiscalidad, laboral, legal, financiación y CFO externo bajo un mismo equipo coordinado. Una persona de referencia conoce el negocio, reúne el contexto y activa a los profesionales necesarios. La empresa conserva la decisión, pero deja de organizar el trabajo de sus asesores.
La incorporación de Tbig refuerza precisamente la parte del modelo que mira hacia delante. La contabilidad explica qué ha ocurrido. La dirección financiera utiliza esa información para proyectar la caja, preparar escenarios y valorar si una decisión puede sostenerse antes de ejecutarla.
Zinco incorpora la capacidad financiera de Tbig
La integración empieza a desplegarse en dos direcciones. Durante 2027, Zinco prevé ampliar el servicio que reciben los 150 clientes de Tbig, incorporando desde una misma organización las áreas que intervienen en sus decisiones empresariales. Al mismo tiempo, estudiará cómo extender la dirección financiera de Tbig a la cartera de Zinco, cifrada por Vicente Ruiz en más de 15.000 clientes.
La tecnología propia de Zinco permitirá ordenar la información y compartir el contexto entre los equipos. La función de Tbig será interpretar esa información desde la perspectiva financiera: anticipar necesidades de tesorería, construir previsiones, analizar inversiones y acompañar la búsqueda de financiación. Los demás especialistas podrán incorporar esas conclusiones a sus respectivas áreas antes de trasladar una respuesta al cliente.
“Cada firma que entra en Zinco debe aportar una capacidad que el resto del grupo pueda aprovechar y recibir a cambio los especialistas y la tecnología que necesita para ampliar su servicio. Tbig aporta una mirada financiera con la que queremos ayudar a más empresas a anticiparse y decidir con mayor contexto”, afirma Eduardo Chaperón, managing partner de Zinco.
Zinco reúne a más de 200 profesionales y presta servicio a más de 10.000 empresas tras la integración de ocho firmas españolas. La incorporación de Tbig concreta la forma en la que la compañía quiere seguir creciendo: cada integración debe añadir una capacidad reconocible, conectarla con las que ya existen y trasladar esa mejora al cliente.
Con la integración, Zinco incorpora en Valencia un equipo especializado en ayudar a las empresas a mirar hacia delante y Tbig accede a las capacidades que necesitaba para ampliar su servicio. El cliente recibe más conocimiento sin tener que volver a unirlo por su cuenta.









