Qué pasa con tu dinero si quiebra un neobanco: límites y garantías
El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 100.000 euros por titular y entidad de crédito, pero el efectivo custodiado y las inversiones tienen protecciones diferentes
Las cuentas remuneradas de los neobancos se han convertido en una alternativa para quienes buscan rentabilizar sus ahorros sin renunciar a la operativa digital. Sin embargo, antes de depositar 50.000 o 100.000 euros en una de estas plataformas, conviene conocer qué ocurre si la entidad quiebra y qué mecanismos existen para recuperar el dinero.
La primera cuestión es distinguir entre una entidad de crédito, una entidad de dinero electrónico y una plataforma que ofrece productos de inversión. Aunque sus aplicaciones puedan presentar servicios similares, la protección legal de los fondos no es idéntica.
En la Unión Europea, los sistemas de garantía de depósitos protegen, con carácter general, hasta 100.000 euros por depositante y entidad de crédito. Este límite se aplica al conjunto de los depósitos que una persona mantiene en el mismo banco, no a cada cuenta por separado.
¿Qué cubre el Fondo de Garantía de Depósitos?
El Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) es el mecanismo que permite reembolsar a los clientes determinados depósitos bancarios cuando una entidad de crédito no puede devolverlos debido a su insolvencia.
En España, las entidades de crédito españolas deben estar adheridas al fondo correspondiente. Los bancos de otros países de la Unión Europea operan, por regla general, bajo el sistema de garantía de su país de origen. La cobertura general armonizada en la UE es de 100.000 euros por depositante y entidad.
El límite tiene una consecuencia importante para quienes concentran una cantidad elevada de dinero en una misma entidad. Si un cliente mantiene 50.000 euros en una cuenta y otros 40.000 euros en un depósito del mismo banco, los 90.000 euros quedan dentro del límite general de cobertura.
Si, por el contrario, mantiene 120.000 euros en depósitos de una misma entidad, el límite ordinario deja 20.000 euros fuera de la cobertura. Para calcular la protección se suman los depósitos que el cliente tenga en ese banco, aunque estén repartidos entre distintas cuentas o marcas comerciales de la misma entidad.
Por eso, tener dos cuentas dentro de una misma entidad no duplica automáticamente la garantía. Distribuir los ahorros entre entidades de crédito diferentes puede permitir acceder a límites de cobertura separados, siempre que cada entidad esté amparada por un sistema de garantía de depósitos aplicable.
¿Qué ocurre si tienes 50.000 o 100.000 euros en un neobanco?
La respuesta depende de la estructura jurídica del proveedor y de dónde se encuentre depositado el dinero.
- Si el dinero está en un banco autorizado
Cuando el proveedor es una entidad de crédito y el dinero constituye un depósito elegible, se aplica el sistema de garantía correspondiente. En ese supuesto, un cliente con 50.000 euros en depósitos estaría dentro del límite general de 100.000 euros, al igual que otro con 100.000 euros, siempre que no tenga otros depósitos en la misma entidad que eleven el saldo agregado por encima de esa cantidad.
Esto no significa que cualquier producto comercializado por un banco esté cubierto. La garantía se refiere a los depósitos protegidos por la normativa, no a todos los activos financieros que se puedan contratar desde la aplicación.
- Si el neobanco utiliza bancos colaboradores
Algunas plataformas mantienen el efectivo de sus clientes en cuentas abiertas en otras entidades de crédito. En ese caso, hay que revisar qué banco recibe los fondos y qué sistema de garantía cubre esos depósitos.
Trade Republic, por ejemplo, explica en su documentación que parte del efectivo de sus clientes se mantiene en cuentas colectivas fiduciarias de bancos asociados y que la cobertura depende de la entidad de crédito en la que estén depositados los fondos. Su información indica una protección general de hasta 100.000 euros por cliente y banco, sujeta a las condiciones legales aplicables.
En estos modelos, no basta con comprobar el nombre de la aplicación. El cliente debe consultar la información legal de su cuenta, identificar las entidades depositarias y revisar si mantiene otros depósitos en esos mismos bancos. La existencia de una cuenta colectiva no elimina por sí sola la cobertura, pero la protección depende de que se cumplan los requisitos legales y de identificación de los beneficiarios.
- Si se trata de una entidad de dinero electrónico
No todas las aplicaciones financieras son bancos. Algunas operan como entidades de dinero electrónico o entidades de pago y no pueden captar depósitos bancarios del público como lo hace una entidad de crédito.
En estos casos, la normativa exige medidas para salvaguardar los fondos de los clientes, por ejemplo, mediante su separación de los recursos propios de la entidad y su depósito en cuentas específicas en bancos. Sin embargo, salvaguardar el dinero no equivale a tener una garantía de depósitos de hasta 100.000 euros. El mecanismo de protección y el procedimiento para recuperar los fondos en caso de insolvencia son diferentes.
Por eso, antes de transferir una cantidad elevada a una plataforma digital, es importante comprobar qué tipo de entidad presta el servicio y qué protección se aplica al saldo concreto.
Acciones, fondos y otros productos de inversión: una protección distinta
Otra cuestión fundamental es distinguir el efectivo de las inversiones. Una plataforma puede ofrecer desde una misma aplicación cuentas remuneradas, acciones, fondos cotizados (ETF), bonos u otros instrumentos financieros, pero estos productos no tienen la misma cobertura.
Las acciones y los ETF no son depósitos bancarios y no están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos frente a pérdidas de mercado. Si su precio baja, el inversor asume esa pérdida.
En determinadas circunstancias, los sistemas de indemnización de inversores pueden cubrir hasta 100.000 euros cuando una entidad no puede devolver el dinero o los instrumentos financieros que tiene confiados, según el régimen aplicable. Esta protección es distinta de la garantía de depósitos y no compensa las pérdidas derivadas de una caída del valor de las inversiones.
En el caso de Trade Republic, la compañía señala que los valores depositados pertenecen al cliente y que, si la entidad entra en insolvencia, se prevé su transferencia a otra cuenta de custodia a nombre del inversor. Esa separación patrimonial no evita las oscilaciones de precio de los activos.
Por tanto, mantener 50.000 euros en una cuenta bancaria cubierta, invertir esa misma cantidad en acciones o dejar el efectivo en una entidad de dinero electrónico son situaciones diferentes, aunque todas se gestionen desde una misma aplicación.
Cómo comprobar si tu dinero está protegido
Antes de contratar una cuenta o trasladar los ahorros a un neobanco, conviene revisar varios aspectos de la documentación del producto:
- La entidad jurídica: comprueba qué empresa presta realmente el servicio y si es una entidad de crédito autorizada o una entidad de dinero electrónico o de pago.
- El banco depositario: si el efectivo se mantiene en una entidad colaboradora, identifica qué banco lo custodia y qué sistema de garantía le corresponde.
- El límite agregado: suma los depósitos que tengas en el mismo banco, incluidas otras cuentas y marcas comerciales que operen bajo esa misma entidad.
- La naturaleza del producto: confirma si el saldo es un depósito bancario, dinero electrónico salvaguardado o efectivo vinculado a una cuenta de inversión.
- La protección de los activos financieros: si inviertes en acciones o fondos, revisa las condiciones de custodia y el sistema de indemnización aplicable, sin confundirlo con la garantía de depósitos.
El Banco de España recuerda que el término «neobanco» no identifica por sí mismo una categoría jurídica única. Algunas entidades son bancos autorizados, mientras que otras prestan servicios financieros bajo licencias diferentes.
La clave no es solo cuánto dinero tienes, sino dónde está
Tener 50.000 euros en una cuenta cubierta por un sistema de garantía de depósitos se encuentra, en principio, dentro del límite general de protección. Con 100.000 euros, el saldo también puede quedar cubierto por completo si no existen otros depósitos en la misma entidad y se cumplen las condiciones legales.
Ahora bien, a partir de esa cantidad, conviene revisar con especial atención si se están concentrando depósitos en un mismo banco o si parte del dinero se mantiene bajo una estructura de custodia diferente. No todas las plataformas digitales ofrecen el mismo tipo de protección, ni todos los productos que comercializan están cubiertos por la misma garantía.
La decisión de dónde mantener los ahorros exige, por tanto, algo más que comparar las remuneraciones anunciadas. Identificar la entidad jurídica, el banco depositario y la naturaleza del producto es esencial para saber qué cobertura existe en caso de insolvencia.
Rafa DasíGraduado en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera, con especialización en información económica y financiera del tejido empresarial valenciano. Encargado del contenido diario y de la gestión de las distintas plataformas de Economía 3, así como presentador del pódcast Las 5 claves.







