El impacto de la crisis migratoria cuesta 33 millones a la economía de Ceuta
La llegada irregular de más de 70.000 personas desde Marruecos ha hundido el turismo y la actividad empresarial, mientras el 74% de las compañías ya ha ajustado sus plantillas. Además, la Cámara de Comercio ha cuantificado el deterioro de la imagen de la ciudad autónoma en 170 millones de euros
La entrada irregular de más de 70.000 personas desde Marruecos durante los días 30 y 31 de julio desencadenó una crisis que ha hundido el turismo y la facturación empresarial. El 74% de las compañías ya ha introducido cambios en sus plantillas.
La crisis desencadenada por la entrada irregular de más de 70.000 personas migrantes desde Marruecos durante los días 30 y 31 de julio ha ocasionado unas pérdidas económicas directas de 33,04 millones de euros en Ceuta. Según el Gobierno de España, más del 90% regresó a Marruecos durante una primera fase, pero la afluencia masiva desbordó las capacidades ordinarias de control fronterizo, acogida, atención humanitaria y seguridad, además de alterar los servicios públicos y la actividad económica de la ciudad autónoma.
La magnitud de la situación llevó al Gobierno a declarar el 25 de agosto la situación de interés para la Seguridad Nacional en Ceuta. La medida permanecerá vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, salvo que se acuerde su prórroga, modificación o finalización anticipada.
El objetivo de esta declaración es coordinar los recursos estatales y locales necesarios para atender a las personas que permanecen en la ciudad, garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales y favorecer la recuperación económica y social.
En este contexto, la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Ceuta ha elevado en 5,28 millones de euros —cerca de un 19%— su primera estimación de pérdidas. El deterioro de la actividad resultó más intenso y duradero de lo previsto, especialmente después de la cancelación de las Fiestas Patronales y de la práctica desaparición del turismo ordinario.
La entidad ha elaborado su balance a partir de los datos de facturación y actividad proporcionados por 302 empresas, aproximadamente el 9,3% de las 3.236 compañías activas de Ceuta.
Las pérdidas superan en un 19% la estimación inicial
La primera evaluación de la Cámara situaba el impacto económico en 27,76 millones de euros. Esta cantidad combinaba las pérdidas que ya se habían producido con una previsión prudente para el resto de agosto.
Una vez concluido el mes, la entidad ha sustituido las previsiones por los datos comunicados por las propias empresas. El resultado eleva el perjuicio directamente cuantificable hasta los 33,04 millones.
El informe divide el impacto en tres bloques. Los últimos días de julio y el inicio de la crisis ocasionaron unas pérdidas estimadas de 7,07 millones de euros. La actividad que dejó de generarse por la cancelación de las Fiestas Patronales representa otros 10,25 millones.
El tercer bloque corresponde a las pérdidas registradas durante el resto de agosto, una vez concluido el periodo en el que debía celebrarse la Feria. La Cámara había previsto inicialmente un impacto de 10,43 millones, pero los datos empresariales elevan esta cifra hasta los 15,72 millones.
La desviación alcanza los 5,28 millones de euros, un 51% más de lo calculado inicialmente para esa parte del mes. La recuperación esperada después de los primeros días no llegó a producirse: la reducción del consumo, las cancelaciones, la ausencia de visitantes y la percepción de inseguridad continuaron frenando la actividad.
Los 33,04 millones equivalen, como referencia para dimensionar su alcance, aproximadamente al 20,6% del PIB medio generado por Ceuta durante un mes y al 1,72% de su PIB anual. La Cámara precisa que esta comparación no significa que el producto interior bruto de la ciudad haya disminuido contablemente en esos porcentajes.
Comercio y hostelería pierden la mitad de su facturación
El comercio se encuentra entre las actividades más golpeadas por la crisis, con una reducción media de su facturación cercana al 53% durante agosto.
La caída se extiende a establecimientos de moda, calzado y complementos, equipamiento del hogar, electrodomésticos, informática, perfumería, alimentación, comercios especializados y empresas mayoristas.
A la reducción del consumo habitual se añadieron la desaparición de las compras relacionadas con las Fiestas Patronales, el descenso de visitantes y la acumulación de existencias adquiridas para la temporada. Mientras los ingresos se reducían, los negocios continuaron afrontando alquileres, nóminas, suministros y pagos a proveedores.
La hostelería y la restauración sufrieron una contracción media del 50,7%. Restaurantes, bares y cafeterías se vieron afectados simultáneamente por la cancelación de la Feria, el desplome del turismo ordinario y la reducción del consumo de los residentes durante uno de los meses más importantes del ejercicio.
La situación resulta especialmente delicada por el predominio de pequeñas empresas y trabajadores autónomos en estos sectores. La pérdida de facturación durante varias semanas, mientras se mantienen los costes fijos, está generando problemas de liquidez que pueden comprometer la continuidad de algunos negocios.
El turismo ordinario se desploma alrededor de un 90%
La demanda turística ordinaria y la llegada de visitantes procedentes de la Península disminuyeron alrededor de un 90%. El impacto no se ha limitado a los alojamientos, sino que se ha trasladado al comercio, la restauración, el transporte, el ocio y las actividades turísticas.
La facturación de los alojamientos cayó aproximadamente un 50%, un descenso notable pero inferior al de las reservas turísticas. Esta diferencia, según explica la Cámara, no refleja una recuperación del turismo.
Parte de las habitaciones canceladas fue ocupada temporalmente por miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, profesionales de medios de comunicación, funcionarios y otros efectivos desplazados a Ceuta durante la emergencia.
Esta ocupación extraordinaria amortiguó temporalmente la pérdida de ingresos hoteleros. Sin embargo, su efecto desaparecerá conforme se reduzca el dispositivo desplegado. Si para entonces no han regresado los visitantes habituales, los establecimientos podrían sufrir una nueva disminución de la ocupación.
El sector prevé para septiembre unos niveles de cancelación de entre el 80% y el 90%.
Las agencias de viajes registraron una reducción agregada de facturación del 37,5%. La práctica desaparición de los viajes con destino a Ceuta se vio compensada parcialmente por el aumento de las salidas de residentes durante la crisis.
Este porcentaje tampoco recoge completamente los costes soportados por las agencias para gestionar cancelaciones, cambios de reservas, devoluciones y reclamaciones.
El 74% de las empresas ya ajusta sus plantillas
La pérdida de actividad ya está teniendo consecuencias laborales. El 74% de las empresas consultadas ha introducido modificaciones en la organización de sus plantillas.
Las medidas aplicadas incluyen reducciones de jornadas y horarios, reorganización de turnos, aplazamiento de contrataciones, disminución temporal de servicios y la decisión de no cubrir puestos vacantes.
La incidencia resulta todavía mayor entre las actividades más perjudicadas. El porcentaje de empresas que ha realizado ajustes alcanza el 85,4% en el comercio y el 90,9% en la hostelería.
Durante las primeras semanas, las compañías trataron de mantener el empleo mediante reorganizaciones internas y medidas temporales. Sin embargo, la prolongación de la caída del consumo está agotando su capacidad para resistir.
El estudio no cuantifica todavía el número de empleos afectados porque no dispone de datos laborales consolidados. La Cámara advierte, no obstante, de que los ajustes temporales podrían dar paso a despidos, cierres empresariales y pérdidas permanentes de puestos de trabajo si la actividad no se recupera.
Más del 80% de las compañías espera continuar registrando pérdidas durante septiembre. Entre las que han concretado sus previsiones, la caída media de la facturación se aproxima al 45% respecto al mismo mes del año anterior, incluso bajo el supuesto de que la situación comience a normalizarse.
El daño a la imagen de Ceuta alcanza los 170 millones
El informe incorpora por primera vez una valoración económica del deterioro de la imagen, la confianza y la capacidad de atracción de Ceuta. La Cámara sitúa inicialmente este impacto en 170,1 millones de euros.
La entidad aclara que no se trata de una tasación certificada, sino de una primera referencia que deberá revisarse conforme evolucione la situación. La cifra tampoco puede sumarse directamente a los 33,04 millones de pérdidas económicas porque responde a una metodología diferente y algunos de sus efectos podrían coincidir.
La imagen de una ciudad influye en las decisiones de turistas, empresas, inversores y profesionales. Su deterioro puede prolongar las cancelaciones, paralizar inversiones, restar eficacia a las campañas de promoción y dificultar la llegada de nuevos proyectos.
La Cámara presta especial atención a las inversiones empresariales que han sido aplazadas o se encuentran en suspenso. Estas decisiones no solo retrasan la ejecución de los proyectos, sino también los empleos, salarios, contratos con proveedores, consumo e ingresos públicos asociados a ellos.
Cada proyecto que no se materializa reduce, además, la capacidad de Ceuta para competir con otros territorios por la captación de inversiones.
Seguridad y ayudas directas, las prioridades empresariales
El restablecimiento de la seguridad constituye la principal prioridad para el 80% de las empresas encuestadas. En segundo lugar aparecen las ayudas directas, reclamadas por el 78% del tejido empresarial.
Además, el 53% solicita bonificaciones fiscales y reducciones de cuotas, mientras que el 48% demanda apoyo financiero y medidas de liquidez.
La Cámara plantea una respuesta basada en tres líneas de actuación: recuperar la seguridad y el funcionamiento ordinario de la ciudad; proteger la liquidez empresarial y el empleo; y reactivar la demanda para reconstruir la confianza exterior.
La entidad sostiene que las ayudas económicas y la normalización de la ciudad deben avanzar simultáneamente. Sin apoyo financiero, algunas empresas podrían no resistir hasta la recuperación de la actividad. Sin seguridad, movilidad y confianza, las ayudas únicamente aplazarían las consecuencias de una caída prolongada de los ingresos.
Los 33,04 millones contabilizados hasta el 31 de agosto no incluyen los costes extraordinarios asumidos por las administraciones, la reducción de ingresos públicos, los efectos sobre el empleo y el mercado inmobiliario ni las pérdidas que puedan producirse desde septiembre.
La Cámara considera, por tanto, que se trata de una estimación prudente del perjuicio directamente cuantificable. Su principal advertencia es que la prolongación de la crisis puede transformar una pérdida temporal de actividad en cierres empresariales, destrucción de empleo y un freno duradero al crecimiento económico de Ceuta.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.









