Los autónomos pierden 3.390 euros al año por la burocracia, según ATA
Los trabajadores por cuenta propia destinan 226 horas anuales a trámites administrativos, según la organización
La burocracia se ha convertido en un coste cada vez más relevante para los trabajadores autónomos. Según los últimos cálculos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), cada profesional por cuenta propia dedica una media de 226 horas al año a trámites y obligaciones administrativas, una carga que se traduce en un impacto económico estimado de 3.390 euros anuales por autónomo.
El cálculo de ATA parte de un coste medio de 15 euros por cada hora empleada en estas tareas. Con más de 3,4 millones de autónomos en España, la organización eleva el impacto agregado de la burocracia y el cumplimiento normativo hasta alrededor de 11.000 millones de euros al año.
El problema no se limita al coste económico directo. Las horas que los autónomos destinan a la Administración son tiempo que dejan de dedicar a captar clientes, gestionar sus negocios, desarrollar nuevas líneas de actividad o simplemente descansar.
Cuatro horas semanales dedicadas a la Administración
Los datos de ATA reflejan que un autónomo dedica aproximadamente cuatro horas cada semana a cuestiones administrativas. La cifra adquiere especial relevancia en un colectivo cuya jornada media alcanza las 47 horas semanales.
La organización advierte de que esta situación tiene también consecuencias sobre la conciliación. El volumen total de tiempo empleado por los autónomos en trámites administrativos equivale, según sus estimaciones, al trabajo semanal de alrededor de 317.000 profesionales.
La carga tampoco es homogénea. Los autónomos que tienen trabajadores contratados afrontan una mayor complejidad, ya que a las obligaciones vinculadas a su propia actividad se suman las relacionadas con la gestión laboral de sus empleados.
Más obligaciones, más tiempo para los trámites
ATA señala que el incremento de la carga administrativa se produce en un momento marcado por la incorporación de nuevas obligaciones y modificaciones normativas.
Entre los cambios que están obligando a los negocios a adaptar sus procesos figuran la evolución del sistema VERI*FACTU, las nuevas exigencias relacionadas con la inteligencia artificial y las novedades vinculadas al registro horario.
La organización ya había cifrado anteriormente el tiempo destinado por los autónomos a estas tareas en unas 200 horas anuales. El aumento hasta las 226 horas supone, por tanto, un incremento significativo de la dedicación necesaria para atender las obligaciones administrativas.
Para los pequeños negocios, el problema tiene una dimensión especialmente relevante. Cuando el propio empresario debe encargarse de buena parte de la gestión administrativa, cada nueva obligación implica restar horas a la actividad que genera ingresos.
La simplificación administrativa, entre las prioridades
La reducción de la burocracia continúa siendo una de las principales demandas de ATA. En su último Barómetro, el 40,7% de los autónomos consultados sitúa la disminución de las trabas administrativas entre sus prioridades. Entre las propuestas planteadas aparece incluso la posibilidad de simplificar el calendario de declaraciones fiscales.
La organización sostiene que la digitalización de los procedimientos no está consiguiendo, por sí sola, reducir la carga que soportan los profesionales. El aumento de las obligaciones normativas puede hacer que nuevas herramientas digitales terminen añadiendo procesos que el autónomo debe aprender y gestionar.
Desde el punto de vista empresarial, el debate va más allá de cuánto tiempo se dedica a rellenar formularios. El coste de oportunidad de esas horas también afecta a la productividad de los pequeños negocios y a su capacidad para concentrarse en su actividad principal.
Un coste de 11.000 millones para el colectivo
El impacto conjunto ofrece una dimensión más clara del problema. ATA calcula que los autónomos destinan aproximadamente 780 millones de horas al año a trámites y cumplimiento normativo, con un coste agregado cercano a los 11.000 millones de euros.
Para Lorenzo Amor, presidente de ATA, la acumulación de normas y obligaciones está dificultando la actividad de los trabajadores por cuenta propia. La organización reclama que las administraciones avancen hacia un modelo en el que la digitalización sirva para simplificar procesos y no para trasladar nuevas tareas al empresario.
La cuestión tiene además una lectura de competitividad. Para un autónomo, dedicar varias horas cada semana a tareas administrativas supone reducir el tiempo disponible para vender, prestar servicios, invertir o hacer crecer su negocio.
ATA reclama así que la reducción de cargas burocráticas se convierta en una prioridad efectiva y no únicamente en un objetivo de digitalización. El reto, para el colectivo, pasa por conseguir que una mayor digitalización de la Administración se traduzca finalmente en menos tiempo y menor coste para quienes sostienen su actividad por cuenta propia.









