Laura Olcina (ITI): «La innovación no es el trabajo de una sola persona»
La directora gerente de ITI recibe el Premio Nacional de Innovación 2026 por una trayectoria dedicada a acercar la I+D+i y la inteligencia artificial al tejido empresarial
El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha concedido a Laura Olcina, directora gerente de ITI, el Premio Nacional de Innovación 2026 en la modalidad de Trayectoria Innovadora, un reconocimiento que distingue cerca de tres décadas dedicadas al impulso de la innovación, la transferencia de conocimiento y la gestión de la I+D+i en España.
El jurado la define como «una figura imprescindible para el sistema español de I+D+i» y destaca su capacidad para anticipar tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, la economía del dato o los espacios de datos y convertirlas en soluciones con impacto para empresas y sociedad. Sin embargo, Olcina rehúye interpretar el reconocimiento en clave individual.
«La verdad es que me siento muy afortunada. Este reconocimiento me ha emocionado muchísimo y lo recibo con una enorme ilusión, gratitud y un profundo respeto«, afirma. Al mismo tiempo, reconoce que la valoración realizada por el jurado le produce cierto vértigo. «Cuando leí que me definían como una ‘figura imprescindible para el sistema español de I+D+i’, confieso que me abrumó. Me parece una descripción demasiado generosa. Nunca he entendido la innovación como el resultado del trabajo de una sola persona, sino como el fruto de la colaboración entre personas y organizaciones que comparten un mismo propósito«.
Para la directora gerente de ITI, este Premio Nacional de Innovación pertenece también a todas las personas que han formado parte de su trayectoria. «Si algo he conseguido ha sido gracias a equipos extraordinarios y a la oportunidad de trabajar con personas de las que aprendo cada día«. Una idea que resume en una convicción que ha guiado toda su carrera: innovar significa escuchar, colaborar y convertir el conocimiento en soluciones capaces de mejorar la competitividad empresarial y la vida de las personas.
Crecer junto a ITI
La historia profesional de Laura Olcina está estrechamente ligada a la evolución de ITI. Se incorporó al centro tecnológico en 1998 y asumió la dirección en 2002. Desde entonces ha liderado una transformación que ha convertido a ITI en uno de los principales referentes nacionales en tecnologías digitales avanzadas.
Durante este periodo, el centro ha pasado de contar con menos de diez profesionales a superar los 340, colabora actualmente con cerca de 400 empresas y ha alcanzado unos ingresos superiores a los 20 millones de euros. Paralelamente, ha reforzado sus capacidades en ámbitos como la inteligencia artificial, la ingeniería y calidad del software, la ciberseguridad, la computación cuántica, los sistemas distribuidos y la economía del dato.
Además, Olcina recuerda que asumir la dirección del centro siendo muy joven marcó un punto de inflexión en su vida profesional. «He tenido la inmensa suerte de crecer junto a ITI, de crecer con mis compañeros y de ver cómo una visión compartida se convertía, gracias al esfuerzo colectivo, en una organización de referencia capaz de generar un impacto real para las empresas y la sociedad«.
A ese hito se sumaron posteriormente la presidencia de la Federación Española de Centros Tecnológicos (Fedit), que ostenta desde 2022, y la del Consejo Asesor de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cacti), órgano consultivo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, siendo la primera persona procedente de un centro tecnológico en ocupar este cargo.
«Nunca he buscado acumular responsabilidades; las he aceptado cuando he pensado que desde ellas podía aportar algo. Nunca me he atrevido a prometer resultados, pero sí a comprometerme a dar lo mejor de mí y a esforzarme al máximo para conseguirlos«, explica.
Personas antes que tecnología
Al analizar el crecimiento experimentado por ITI durante las últimas dos décadas, Olcina descarta que exista una fórmula única para el éxito de un centro tecnológico.
«No creo que exista una receta mágica. La tecnología evoluciona muy deprisa y las necesidades de las empresas también. Hemos tenido que cambiar el rumbo muchas veces«, señala.
Aun así, identifica varios principios que se han mantenido constantes desde los inicios del centro. El primero, asegura, son las personas.»El principal activo de ITI nunca ha sido la tecnología, sino las personas. Son ellas quienes, con su talento, compromiso y capacidad de aprender, hacen posible que el conocimiento se transforme en soluciones con impacto«.
La segunda clave ha sido mantener una orientación permanente hacia las necesidades del tejido empresarial. «Nuestro trabajo no consiste en desarrollar capacidades tecnológicas para después intentar venderlas. Consiste en escuchar a las empresas, comprender sus retos y combinar ese conocimiento con nuestras capacidades para ofrecer respuestas que generen valor«.
Ese enfoque, explica, define precisamente el papel diferencial de los centros tecnológicos dentro del ecosistema de innovación.»Tenemos que estar dos pasos por delante desde el punto de vista tecnológico, pero lo suficientemente cerca de las empresas como para conocer sus necesidades y ayudarles a resolverlas. Debemos mirar al horizonte sin perder nunca el contacto con la realidad de nuestro tejido empresarial, especialmente en una comunidad como la valenciana, donde predominan las pequeñas y medianas empresas«.
El reto: llevar la inteligencia artificial a las pymes
El Premio Nacional de Innovación supone además un hito para el conjunto de los centros tecnológicos, ya que es la primera vez que el galardón reconoce una trayectoria desarrollada íntegramente desde uno de estos organismos.
«Lo siento como un reconocimiento a todo un colectivo: a los miles de personas que trabajan cada día en los centros tecnológicos para que el conocimiento llegue a las empresas, se convierta en innovación y genere competitividad, crecimiento y bienestar«.
En un contexto marcado por el desarrollo acelerado de tecnologías como la inteligencia artificial, los espacios de datos o la computación avanzada, Olcina considera que el desafío ya no reside únicamente en desarrollar estas tecnologías, sino en conseguir que las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, las incorporen de forma efectiva. «El verdadero reto es conseguir que las empresas las adopten de verdad».
En su opinión, esa adopción va mucho más allá de implantar una herramienta tecnológica. «Significa comprender cómo puede mejorar un proceso, un producto o un servicio, pero también cómo puede transformar la manera de tomar decisiones o incluso el propio modelo de negocio de una empresa. Solo cuando la tecnología pasa a formar parte de la estrategia empresarial empieza a generar un impacto real«.
Precisamente ahí sitúa el papel de los centros tecnológicos.
«Muchas pymes no cuentan con departamentos de I+D ni con especialistas que puedan evaluar qué tecnología necesitan o cómo incorporarla. Los centros tecnológicos contribuimos a democratizar el acceso a la I+D+i. Reducimos la incertidumbre, ayudamos a experimentar antes de invertir, adaptamos la tecnología a la realidad de cada empresa y las acompañamos durante todo el proceso de transformación«.
Innovar para generar impacto
Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universitat de València y en Administración y Dirección de Empresas Europeas por CESEM Méditerranée (Francia), con un Advanced Management Program por IE Business School y actualmente doctoranda en inteligencia artificial, economía del dato y transformación digital en la Universitat Politècnica de València, Laura Olcina considera que el futuro del sistema español de innovación pasa necesariamente por reforzar la colaboración entre todos los agentes.
«Empresas, universidades, centros tecnológicos, administraciones y el resto del ecosistema desempeñamos funciones distintas, pero complementarias. Cuando cada uno aporta lo mejor de sí y trabajamos con un objetivo compartido, el impacto se multiplica«.
En este sentido, concluye, «la innovación no debe ser un privilegio de unas pocas empresas; debe ser una oportunidad para todas. Al final, lo importante de la tecnología es lo que conseguimos gracias a ella«.
Rafa DasíGraduado en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera, con especialización en información económica y financiera del tejido empresarial valenciano. Encargado del contenido diario y de la gestión de las distintas plataformas de Economía 3, así como presentador del pódcast Las 5 claves.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.
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