20 meses de la DANA: los polígonos industriales recuperan pulso económico, pero la obra clave espera
Paiporta, Sedaví o Riba-roja, entre otros municipios afectados, constatan que la actividad empresarial roza la normalidad, mientras las infraestructuras deberían estar más preparadas para otra catástrofe.
Ya han pasado 20 meses desde la DANA pero continúa siendo importante comprobar cómo evoluciona la zona afectada, ahora que los comercios, empresas y población han vuelto a la normalidad.
El tejido empresarial de los municipios más castigados de l’Horta Sud ha conseguido levantarse. Los polígonos industriales de zonas como Paiporta, Picanya, Sedaví, Riba-roja o Aldaia funcionan hoy con una normalidad que hace año y medio parecía inalcanzable, e incluso atraen nuevas empresas. Pero la fotografía que dibujan ayuntamientos y asociaciones empresariales en la tercera oleada del Barómetro DANA de Economía 3 tiene un reverso persistente: las grandes obras hidráulicas que deben impedir que la historia se repita siguen en fases muy tempranas, y todavía hay empresas y particulares esperando cobrar ayudas.
La conclusión es compartida en todos los municipios consultados: la situación ha mejorado mucho, pero la reconstrucción avanza más despacio de lo que el territorio necesita.
Paiporta: el suelo industrial vuelve a tener demanda
En Paiporta, zona cero de la tragedia, el Ayuntamiento asegura que la recuperación empresarial es prácticamente total: «Puede que se hayan ido algunos negocios, pero han venido muchas empresas nuevas. Prácticamente el 99 % hace más de un año que están funcionando con normalidad», señalan fuentes municipales en respuesta a este barómetro.
Y lo corrobora, desde el terreno, Verónica Bosch, vicepresidenta de la Asociación de Polígonos Industriales de Paiporta (APIP) y propietaria de naves industriales de la zona: «Ha habido una demanda grande de suelo. Mucha gente quiere venir«.
Pero el ritmo de la reconstrucción es otra historia. «Para nosotros, lento. Podríamos decir medio, pero tendrían que haber ido con más celeridad; ha sido todo muy lento«, valora Bosch sobre las actuaciones.
Los avances de la reconstrucción
Lo que sí que hay son avances tangibles a corto plazo: las ayudas del Ivace para los tres polígonos de La Pascualeta, La Mina y La Estación ya están licitadas y adjudicadas, con ejecución obligada antes de fin de año, y las memorias de reconstrucción enviadas al ministerio están aprobadas, aunque pendientes de licitar proyectos y obras. A ello se suman 20.779.638 euros en obras de reconstrucción por la DANA, correspondientes a memorias enviadas al ministerio y ya aprobadas, aunque pendientes todavía de licitar los proyectos y las obras, un proceso que, según se reconocen desde la propia asociación, tardarán en ejecutarse.
El alcalde, Vicent Ciscar, ya calificó esta reconstrucción de los polígonos de «prioridad estratégica», y la vicealcaldesa y concejala de Reconstrucción, Marian Val, aseguraba entonces que «en los próximos meses comenzaremos a ver las obras en las calles». Unas obras que en el municipio ya se han puesto en marcha.
En cambio, la gran obra —el desvío del barranco del Poyo al nuevo cauce del Turia, planteado desde 2004 y frenado en su día por la Ley de la Huerta— no llegará pronto: «Esa desviación nos dijeron que antes de 2030 no la iban a hacer«, señala Bosch, que traslada la advertencia recibida de la Confederación Hidrográfica del Júcar: «Si volvía a pasar, se nos llenaría la nave otra vez de agua. Estamos en zona inundable». El Ayuntamiento confirma que el proyecto anterior «está revisándose» y que Global Omnium empezará las obras de renovación del saneamiento en octubre, mientras arranca el asfaltado y la renovación total de los tres polígonos.
Sedaví: medio centenar de cierres definitivos
Sedaví ofrece la radiografía más precisa del coste empresarial de la riada. Según datos del consistorio, la DANA afectó a la totalidad del tejido local, unos 380 comercios y empresas. De ellos, entre 50 y 55 han cerrado de manera definitiva. En sentido contrario, entre 25 y 30 negocios nuevos han abierto desde entonces: la destrucción neta ronda, por tanto, la treintena de establecimientos, en torno al 7 % del censo empresarial del municipio.
El alcalde de Sedaví y presidente de la Mancomunitat de l’Horta Sud, José Cabanes, ha reiterado en los últimos meses que la lentitud de la reconstrucción no responde a falta de recursos ni de voluntad: «Tenemos el dinero, pero no el personal suficiente«, resumía. Una situación en la que se encuentran muchos de estos municipios. Municipios que han recibido grandes cantidades de dinero que no pueden gestionar como les gustaría.
Picanya: recuperación casi total y alertas en instalación
En Picanya, la respuesta municipal apunta en la misma dirección: la actividad empresarial se ha retomado «prácticamente» en su totalidad «y hay empresas nuevas«. Las obras en barrancos e infraestructuras hidráulicas están en marcha, con la consolidación de los márgenes del barranco y la ampliación del cauce como actuaciones ya ejecutadas en materia de prevención, mientras viales, alumbrado, señalización y zonas verdes del polígono se encuentran «en proceso de renovación«.
El municipio avanza también en sistemas de aviso a la población: «Estamos en proceso de instalación de un sistema de alerta mediante megafonía por radio alimentada con energía solar«, detallan las mismas fuentes, que califican de «correcta» la colaboración con Generalitat y Gobierno central y aseguran que las reuniones con el Ejecutivo sobre infraestructuras «no se han dejado de realizar en ningún momento«.
Este sentido de alarma también se está probando en municipios como Paiporta.
Riba-roja: el polígono a pleno rendimiento, las obras hasta 2028
Riba-roja de Túria es quizá el mejor ejemplo de la doble velocidad de la reconstrucción. El tejido empresarial de La Reva ha completado su recuperación: «A nivel de empresas, prácticamente te diría que la recuperación ha sido el 100 %. Con mucho esfuerzo, pero el polígono está funcionando a pleno rendimiento y a plena capacidad«, afirmaba Carlos Peinado, gerente de Asocreva. El perfil logístico del municipio jugó a favor: este tipo de empresa, con menos maquinaria que la industrial, pudo reactivarse antes.
Pero también en Riba-roja las ayudas 20 meses después han seguido siendo un dolor de cabeza para algunas compañías. «Hay empresas que no están de acuerdo con las cantidades del Consorcio y están haciendo contradictorios«, explicaba Peinado, y mientras ese proceso se resuelve algunas compañías trabajan por debajo de su capacidad máxima a la espera de reponer equipamiento.
El municipio acaba de cerró el mes pasado, eso sí, un hito importante: Iberdrola ha completado una inversión de más de 10 millones de euros para renovar y blindar la red eléctrica del polígono de El Oliveral, con los nuevos centros de transformación elevados más de un metro y medio sobre el suelo para resistir futuras inundaciones.
La reconstrucción institucional, en cambio, avanza a ritmo de legislatura: el área industrial cuenta con 9,5 millones asignados para obras de infraestructura, pero, según reconocía José Luis Ramos, concejal de Reconstrucción del Ayuntamiento, «actualmente estamos en proceso de realización de proyectos» y las obras se ejecutarán entre el último trimestre de 2026 y 2028.
Aldaia: ayudas «paulatinas» y la saleta, a las puertas de licitación
El Ayuntamiento de Aldaia reconoce que el cobro de ayudas, que hace un año identificaba como el principal escollo, sigue sin estar cerrado: «Los pagos se han ido desbloqueando de forma paulatina, aunque aún quedan empresas y particulares pendientes de cobrar las correspondientes ayudas«, admiten fuentes municipales. Y confirman lo que la comarca ya sabía: «Por desgracia, hay alguna empresa que no ha vuelto a abrir después de la DANA».
En el frente hidráulico, el consistorio ha activado un Plan de Choque Municipal con el que está adecuando el tramo urbano del barranco de la Saleta, y confía en que «en breves semanas» salga a licitación el proyecto general de canalización del barranco y de las balsas de laminación aguas arriba, a cargo del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO). La valoración del primer año y medio de gestión resume el sentir general: «Agradecemos el trabajo realizado y la ayuda recibida, pero seguimos pidiendo que se agilice la ejecución de todas las obras e infraestructuras necesarias para que una desgracia como esta no vuelva a ocurrir«.
Una reconstrucción millonaria que pisa el freno presupuestario
El esfuerzo público desplegado desde octubre de 2024 es de una magnitud inédita: el Gobierno central cifra en más de 8.000 M€ los fondos ya transferidos a administraciones, empresas y ciudadanos afectados, según el balance del Plan de Recuperación publicado a comienzos de 2026. A ello se suma el plan estatal de mejora de la resiliencia frente a inundaciones, dotado inicialmente con 530 M€, que incluye el desvío de las aguas de la Saleta a su paso por Aldaia —90 millones— con obras previstas a partir de 2026, según anunció el MITECO.
La Generalitat, por su parte, reserva 1.177 millones de euros para actuaciones vinculadas a la DANA en sus presupuestos de 2026, pero que los municipios observan con mirada expectantes ya que todavía tienen la obra principal por empezar.
Veinte meses después, el diagnóstico del territorio cabe en una frase: las persianas han vuelto a subirse y las casas han vuelto a acoger huéspedes antes de que se hayan movido las máquinas. La actividad económica ha demostrado una capacidad de resistencia notable; la protección frente a la próxima gran lluvia sigue, en buena medida, sobre el papel.
Ana SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.







