ACS, Ferrovial o Acciona: ¿Quién está mejor para crecer sin disparar su deuda?
ACS parte con la posición financiera más blindada, Ferrovial conserva un perfil defensivo muy sólido apoyado en activos concesionales y Acciona mantiene el mayor esfuerzo inversor, pero también la mayor exigencia sobre deuda.
La gran prueba para las constructoras e infraestructuras ya no es solo crecer. Es hacerlo sin que la factura financiera se les vaya de las manos. Después de dos años marcados por la inversión, la expansión internacional y la presión de los tipos, el mercado empieza a separar mejor que nunca a las compañías que convierten el crecimiento en caja de las que necesitan más balance para sostenerlo.
Y, a tenor de las últimas cuentas publicadas, ACS parte con la posición financiera más blindada; Ferrovial conserva un perfil defensivo muy sólido apoyado en activos concesionales; y Acciona mantiene el mayor esfuerzo inversor, pero también la mayor exigencia sobre deuda.
Mismo tablero, distintas cartas
La comparación tiene interés porque las tres juegan en el mismo tablero, pero no con el mismo modelo. ACS cerró 2025 con un beneficio neto de 950 millones de euros, ventas de 41.633 millones y una caja neta de 17 millones, frente a la deuda neta que todavía mostraba a mitad de año, después de integrar Thiess y avanzar en su cartera de inversiones. Además, su cartera creció hasta 88.209 millones, lo que refuerza visibilidad, pero también exige disciplina para no trasladar ese crecimiento a tensión financiera.
Acciona, por su parte, cerró 2025 con un EBITDA de 3.211 millones de euros, un beneficio neto atribuible de 803 millones y una deuda financiera neta de 6.989 millones, un 2% menos que un año antes. El dato mejora frente a 2024 y rebaja la ratio deuda financiera neta/EBITDA hasta 2,18 veces, pero sigue reflejando un grupo mucho más intensivo en capital que sus comparables, muy condicionado por el esfuerzo inversor y por el peso de energía e infraestructuras en su perímetro.
En Ferrovial, la fotografía es diferente. La compañía presentó unos resultados de 2025 con un EBITDA ajustado de 1.946 millones de euros, un crecimiento del 7,4% en términos comparables, y una cartera de construcción en máximo histórico de 17.400 millones. Su fortaleza sigue estando menos en el volumen puro y más en la calidad del negocio: autopistas, aeropuertos y activos con capacidad recurrente de generación de caja.
La compañía mantiene además una lectura financiera muy separada entre el negocio corporativo y los proyectos, algo clave en una empresa donde la estructura del balance no se interpreta igual que en una constructora tradicional.
No todas crecen igual
La primera conclusión, por tanto, es casi inmediata. No todas crecen con el mismo coste financiero implícito. ACS ha logrado aumentar ventas, beneficio y cartera cerrando el ejercicio prácticamente en equilibrio de caja neta, una posición especialmente llamativa en un año todavía cargado de adquisiciones y consolidaciones.
Acciona, aun reduciendo deuda, sigue necesitando mucho más balance para sostener su expansión. Y Ferrovial, aunque no juega exactamente el mismo partido, conserva una estructura que el mercado suele premiar porque el crecimiento de sus activos está más vinculado a la generación futura de caja que a la simple acumulación de volumen.
Ahí es donde ACS gana enteros. La compañía presidida por Florentino Pérez no es la más ligera en términos de complejidad corporativa, pero sí la que deja una señal más clara en balance; ha conseguido crecer mucho sin terminar 2025 con una deuda neta desbordada. Ese matiz importa porque la cartera supera ya los 88.000 millones y porque parte del crecimiento reciente viene de movimientos de perímetro relevantes.
Ferrovial, la más defensiva
Ferrovial, sin embargo, sigue siendo probablemente la compañía con el perfil más defensivo desde el punto de vista de calidad de activos. Su cartera récord en construcción y el aumento del EBITDA ajustado se apoyan en negocios donde la visibilidad es mayor y la generación de caja futura tiene más peso.
No es la empresa que mejor encaja en una comparación puramente industrial de deuda sobre EBITDA, porque su lógica financiera depende mucho de cómo se separen los proyectos y del valor de sus concesiones. No obstante, precisamente por eso, conserva un atractivo especial. Crece menos por acumulación de obra y más por valorización y maduración de activos.
Acciona, la más exigente
El caso de Acciona es el más exigente. Sus cifras de 2025 son mejores que las de 2024, tanto en EBITDA como en beneficio y en apalancamiento, pero el grupo sigue siendo el que más equilibrio necesita entre inversión, rotación de activos y disciplina financiera.
Reducir la deuda neta hasta 6.989 millones y bajar la ratio a 2,18 veces EBITDA es una señal positiva. Aun así, el mercado seguirá mirando aquí con más atención que en ACS o Ferrovial, porque su crecimiento exige más capital y porque cualquier tensión en tipos, ejecución o rotación de activos pesa más en su ecuación financiera.
¿Qué grupo está mejor blindado para crecer sin disparar su deuda?
Hay además un matiz que refuerza el interés de la comparativa. Las tres tienen hoy carteras o plataformas de crecimiento suficientemente potentes como para seguir expandiéndose, pero solo una parece estar haciéndolo con una sensación clara de holgura en balance. ACS cerró el año con una cartera récord y beneficio al alza; Ferrovial reforzó el valor de sus concesiones y elevó su cartera de construcción a máximos; y Acciona mantuvo una escala inversora elevada mientras mejoraba sus métricas. La diferencia está en el coste financiero potencial de ese crecimiento.
Por eso, si la pregunta es qué grupo está mejor blindado para crecer sin disparar su deuda, la respuesta apunta en primer lugar a ACS. No porque tenga el modelo más simple ni porque crezca sin riesgo, sino porque sus últimas cuentas enseñan el balance más robusto para seguir avanzando sin una presión financiera excesiva.
Ferrovial quedaría inmediatamente después, con una protección distinta, menos ligada a caja neta estricta y más a la calidad y recurrencia de sus activos. Acciona, mientras tanto, sigue siendo una historia de crecimiento potente, pero también la que más depende de que la disciplina financiera acompañe cada paso.
Dicho de otra forma, ACS es la que mejor convierte crecimiento en fortaleza financiera; Ferrovial, la que mejor se apoya en la calidad del activo; y Acciona, la que más crece bajo una exigencia de balance todavía alta.
Sara MartíJefa de Redacción. Graduada en Periodismo por la Universidad Jaume I, estoy especializada en contenido web y ediciones digitales por el Máster en Letras Digitales de la Universidad Complutense de Madrid. Mi experiencia en el mundo de la comunicación abarca desde el institucional hasta agencias y medios de comunicación. Al día de la actualidad empresarial y financiera en Economía 3 desde marzo de 2021.












