En 2005, se iniciaba en Valencia el mayor parque científico español
De macroproyecto científico en 2005 a ecosistema consolidado en 2026: así impulsa la CPI la innovación, la transferencia tecnológica y la conexión entre universidad y empresa en Valencia
En marzo de 2005, Economía 3 informaba sobre la creación del mayor parque científico de España, previsto tras la finalización de las obras de la Ciudad Politécnica de la Innovación (CPI), que concluirían en 2007. Dos décadas después, este complejo se ha consolidado como uno de los principales motores de innovación, transferencia tecnológica y desarrollo empresarial del país.
Ubicada en el campus de Vera de la Universitat Politècnica de València, la CPI arrancó con una ambiciosa planificación de 140.000 metros cuadrados y una ejecución en cuatro fases. La primera fase, inaugurada por el entonces president de la Generalitat, Francisco Camps, supuso una inversión inicial de 26 millones de euros, financiados con fondos europeos Feder, estatales y autonómicos.
Un ecosistema consolidado de innovación
Lo que en su origen aspiraba a concentrar el potencial científico al servicio del tejido productivo valenciano es hoy una realidad plenamente desarrollada. En 2026, la CPI alberga más de 3.000 investigadores y decenas de estructuras de investigación, entre institutos, centros tecnológicos y laboratorios empresariales.
Entre sus entidades emblemáticas destaca el Instituto de Biomecánica de Valencia, junto a múltiples institutos de la UPV que trabajan en ámbitos como la inteligencia artificial, los materiales avanzados, la movilidad sostenible o la salud.
Además, el parque ha evolucionado hacia un modelo abierto que integra startups tecnológicas, spin-offs universitarias y centros de I+D de empresas, reforzando su papel como puente entre ciencia y mercado.
Transferencia de conocimiento y apoyo a las pymes
Uno de los objetivos clave del proyecto, tal y como señalaba en su momento el entonces conseller de Empresa, Universidades y Ciencia Justo Nieto, era generar un entorno favorable para el desarrollo empresarial. En este sentido, la CPI ha cumplido con creces su misión.
La conexión entre universidad y empresa -también defendida por el expresidente de la CEV, Rafael Ferrando- se ha materializado en múltiples proyectos de transferencia tecnológica, especialmente orientados a pequeñas y medianas empresas, que constituyen la base del tejido productivo valenciano.
Actualmente, la CPI actúa como catalizador de innovación para sectores industriales clave, facilitando el acceso a conocimiento avanzado, infraestructuras científicas y talento cualificado.
Valencia, hub tecnológico en crecimiento
El desarrollo de la CPI ha contribuido a posicionar Valencia como uno de los hubs tecnológicos emergentes del sur de Europa. Su participación en programas europeos de I+D, como Horizon Europe, y su capacidad para atraer talento e inversión refuerzan su proyección internacional.
Asimismo, la Universitat Politècnica de València se sitúa entre las universidades españolas con mayor generación de spin-offs, consolidando un ecosistema emprendedor vinculado a la innovación científica.
De proyecto estratégico a realidad consolidada
Dos décadas después de su lanzamiento, la Ciudad Politécnica de la Innovación ha superado las expectativas iniciales y se ha transformado en una infraestructura clave para la competitividad económica de la Comunitat Valenciana.
Lo que nació como el mayor parque científico de España es hoy un entorno dinámico, adaptado a los retos actuales de digitalización, sostenibilidad e industria avanzada, y un ejemplo de cómo la inversión en conocimiento puede traducirse en desarrollo económico y progreso social.
Rafa DasíGraduado en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con máster en Marketing y Comunicación Corporativa. Especializado en redacción y gestión de redes sociales.












