Cómo Asia dominó el mercado: así ha cambiado el ranking de móviles en 30 años
Lo que en los años 90 era la promesa del 3G terminó convirtiendo al móvil en el principal dispositivo digital del mundo. La evolución del sector refleja el paso de la industria europea de telecomunicaciones al ecosistema global del smartphone liderado por Asia.
En 1999, cuando Economía 3 analizaba el futuro de la telefonía móvil en un reportaje sobre la llegada de la tercera generación, el sector vivía una etapa de expansión acelerada, pero todavía centrada en la voz y los primeros servicios de datos. Aquel momento, visto desde hoy, marca el inicio de una de las transformaciones tecnológicas más profundas de la economía digital contemporánea.
Según los datos de mercado de entonces, el liderazgo mundial correspondía a Nokia (22,9%), seguida de Motorola (19,8%) y Ericsson (14,6%), con un ecosistema industrial dominado por fabricantes europeos, estadounidenses y japoneses. Empresas como Siemens, Philips, Panasonic, NEC, Toshiba o Mitsubishi formaban parte del «núcleo duro» de la telefonía móvil global.

Recorte de la revista Economía 3 julio/agosto 1999
Un nuevo relevo industrial
Treinta años después, el mapa industrial es completamente distinto.
En 2025, los mayores fabricantes de smartphones del mundo son Apple, Samsung y Xiaomi, seguidos por Vivo, OPPO, Transsion, Honor, Lenovo-Motorola, Huawei y Realme. La industria ha desplazado su centro de gravedad hacia Asia, especialmente China y Corea del Sur, mientras Europa prácticamente ha desaparecido como productor de terminales móviles.
El contraste entre ambos rankings ilustra un relevo industrial de gran magnitud.

Fuente: IDC y archivo de Economía 3
Los que se quedaron y los que desaparecieron
De los líderes de finales de los noventa, solo Samsung ha logrado mantenerse entre los grandes fabricantes globales, pasando de una posición secundaria en 1998 a convertirse en uno de los gigantes del smartphone durante la última década.
Motorola, por su parte, sobrevivió tras ser adquirida por Lenovo, manteniendo presencia internacional aunque lejos del liderazgo que tuvo en la era pre-smartphone.
El caso más emblemático es el de Nokia, que dominaba el mercado mundial en 1998. La compañía no logró adaptarse a la transición hacia el smartphone iniciada con el lanzamiento del iPhone en 2007 y la expansión de Android, perdiendo su posición dominante en pocos años. La marca sigue existiendo, pero ya no figura entre los principales fabricantes globales.

Recorte de la revista Economía 3 julio/agosto 1999
Otros protagonistas de aquella época -Ericsson, Siemens, Alcatel, NEC, Mitsubishi, Philips, Toshiba o Panasonic- abandonaron progresivamente el negocio de los móviles de consumo, incapaces de competir en un mercado que pasó de la ingeniería de hardware a los ecosistemas digitales.
¿Qué se esperaba del teléfono móvil en 1999?
El reportaje publicado por Economía 3 en julio de 1999 anticipaba la llegada de la Tercera Generación (3G) como una revolución tecnológica. El texto destacaba tecnologías como HSCSD y GPRS, que prometían multiplicar la velocidad de transmisión de datos y abrir la puerta a nuevos usos.
Entre las previsiones más relevantes de aquel momento estaban:
- Acceso inalámbrico a internet en cualquier lugar.
- Correo electrónico móvil.
- Transmisión de imágenes y datos en tiempo real.
- Conexión permanente pagando por capacidad utilizada.
- Nuevos servicios como pagos, control remoto o telemetría.
- Terminales con pantallas más grandes y navegadores integrados.
En esencia, se imaginaba el móvil como un dispositivo de comunicación multimedia conectado a internet, aunque todavía vinculado al paradigma de la telefonía tradicional. Muchas de esas previsiones fueron acertadas, pero se quedaron cortas en su alcance.
¿En qué se ha convertido realmente?
La revolución no llegó exactamente con el 3G, sino con el smartphone, que transformó el teléfono en una herramienta informática personal conectada a la nube.
En la actualidad, el móvil es casi como una extensión de cada uno de nosotros. Integrando funcionalidades que hoy nos parecen básicas, pero que habrían sido impensables hace tres décadas:
- Cámara principal de millones de personas.
- Cartera digital y sistema de pagos.
- Herramienta de trabajo.
- Dispositivo de entretenimiento.
- Plataforma de comercio electrónico.
- Punto de acceso a redes sociales y servicios digitales.
- Centro de identidad digital del usuario.
El cambio clave no fue solo la velocidad de conexión, sino la aparición de ecosistemas de software, aplicaciones y servicios digitales, liderados principalmente por empresas estadounidenses y asiáticas.
En 1999, se hablaba de «internet móvil». En 2025, el móvil es directamente la forma principal de acceder a internet en buena parte del mundo. Según un el informe Digital 24, el 96,5% de los usuarios españoles de internet accede a través de un teléfono móvil.
Del liderazgo europeo al dominio asiático
Otra diferencia estructural entre ambas épocas es la geografía industrial. En aquellos años, Europa era el gran polo tecnológico de la telefonía móvil, con Nokia y Ericsson como referentes globales. Japón tenía un peso importante en la fabricación de terminales, mientras que Estados Unidos mantenía la herencia de Motorola.
En 2025, el liderazgo se reparte entre Estados Unidos, con Apple dominando el segmento premium; Corea del Sur, con Samsung como actor global; y China, convertida en el mayor ecosistema industrial de smartphones. Este desplazamiento refleja la evolución de las cadenas de suministro tecnológicas, la capacidad manufacturera asiática y la integración entre hardware, software y servicios digitales.
Tres décadas de transformación tecnológica
La comparación entre 1999 y 2025 muestra cómo la telefonía móvil pasó de ser una industria de telecomunicaciones a convertirse en una industria tecnológica global basada en plataformas digitales. Lo que en ese año se presentaba como la promesa de la tercera generación terminó evolucionando hacia un ecosistema mucho más amplio: el smartphone como ordenador personal de bolsillo.
Para Economía 3, que ha acompañado durante 35 años la evolución del tejido empresarial y tecnológico, la historia del móvil es también la historia de cómo la innovación puede transformar industrias enteras en apenas una generación.
Y, como ya ocurría en aquel reportaje de 1999, la pregunta vuelve a ser la misma: ¿cuál será la próxima revolución del dispositivo que todos llevamos en el bolsillo?
Sara MartíCoordinadora editorial. Graduada en Periodismo por la Universidad Jaume I, estoy especializada en contenido web y ediciones digitales por el Máster en Letras Digitales de la Universidad Complutense de Madrid. Mi experiencia en el mundo de la comunicación abarca desde el institucional hasta agencias y medios de comunicación. Al día de la actualidad empresarial y financiera en Economía 3 desde marzo de 2021.













