La Generalitat inicia las expropiaciones para ampliar la CV-35 y reducir atascos
El proyecto mejorará los accesos a València con nuevas actuaciones en los enlaces más congestionados de la autovía, por la que circulan unos 115.000 vehículos al día
La Generalitat Valenciana ha dado un nuevo paso para ejecutar la remodelación de la CV-35, una de las principales vías de acceso al área metropolitana de València. La administración autonómica ha iniciado el procedimiento de expropiaciones necesario para desarrollar un proyecto destinado a mejorar la capacidad de la carretera, incrementar la seguridad vial y reducir las retenciones que se producen diariamente en este corredor.
La actuación afecta a terrenos ubicados en los municipios de Burjassot, Paterna y San Antonio de Benagéber. Con la publicación del expediente en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), se abre un plazo para que los propietarios de los bienes afectados puedan presentar alegaciones antes de que continúe la tramitación administrativa.
Una infraestructura clave para la movilidad metropolitana
La CV-35 soporta un intenso volumen de circulación al conectar València con varias localidades del área metropolitana y del Camp de Túria. Cada jornada circulan por esta autovía alrededor de 115.000 vehículos, una intensidad que provoca frecuentes episodios de congestión, especialmente en los enlaces de incorporación y salida.
El proyecto contempla una intervención integral sobre distintos puntos de la infraestructura con el objetivo de mejorar la fluidez del tráfico. Entre las actuaciones previstas se encuentran la ampliación de carriles de aceleración y deceleración, nuevos carriles de trenzado, mejoras en las vías colectoras y una reorganización de determinados accesos que actualmente generan cuellos de botella.
Actuaciones en los enlaces con mayor congestión
Las obras se centrarán en varios de los puntos considerados más conflictivos de la CV-35. Uno de ellos corresponde al acceso al campus universitario de Burjassot, donde se pretende facilitar la incorporación del transporte público a la autovía.
También se prevén mejoras en el enlace con el Parque Tecnológico y diversas áreas industriales, así como en otros accesos donde la elevada intensidad del tráfico provoca retenciones que, en horas punta, llegan a extenderse hasta los carriles principales de la vía. Otro de los ámbitos de actuación será el acceso a l’Eliana y a las zonas comerciales y residenciales de su entorno, uno de los puntos con mayor saturación del corredor.
Un proyecto con un plazo de ejecución de diez meses
Según la planificación prevista por la Generalitat, una vez completados los trámites administrativos y de ocupación de los terrenos, las obras tendrán una duración estimada de diez meses.
Además de ampliar la capacidad de la carretera, el proyecto incluye actuaciones sobre drenaje, señalización, iluminación y elementos de seguridad vial, con el objetivo de modernizar la infraestructura y mejorar las condiciones de circulación para conductores y transporte público.
La mejora de la movilidad, un reto para el área metropolitana
La actuación sobre la CV-35 se enmarca en la estrategia de mejora de las principales infraestructuras viarias del entorno de València, donde el incremento de la movilidad y el crecimiento del área metropolitana han elevado la presión sobre los accesos a la ciudad.
La reducción de los tiempos de desplazamiento y el aumento de la seguridad en uno de los corredores con mayor tráfico de la Comunitat Valenciana son algunos de los objetivos de un proyecto que busca responder a las necesidades actuales de movilidad y favorecer una circulación más eficiente.









