La «epidemia» del absentismo laboral ya cuesta 1.180 M€ a los supermercados
El coste de las bajas por contingencias comunes en el sector de supermercados y autoservicios creció un 13% en 2025 y ya supera en un 155% el nivel registrado en 2018.
El absentismo laboral por contingencias comunes en el sector de supermercados y autoservicios en España alcanzó en 2025 un coste total de 1.180 millones de euros. Una cifra que refleja la magnitud creciente de un fenómeno que preocupa seriamente a la distribución alimentaria. El dato supone un incremento del 13% respecto a 2024 y un alza del 155% en comparación con 2018.
Así se recoge en el Informe sobre el Absentismo Laboral por Contingencias Comunes en el Sector de la Distribución Alimentaria, presentado por la patronal de supermercados Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) y elaborado junto a la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT). Entre las empresas que forman parte de Asedas encontramos grandes como Mercadona, Consum, Lidl, Aldi o DIA, entre otras.
Del importe total, 524 millones de euros corresponden al coste directo asumido por las empresas de supermercados. Mientras que 656 millones de euros se atribuyen al coste de las prestaciones económicas de la Seguridad Social a cargo de las mutuas.

Fuente: Asedas
Un problema «grave y serio» para el sector
El director general de Asedas, Ignacio García Magarzo, ha calificado el absentismo laboral en la distribución alimentaria como un problema «grave y serio», con «dimensiones importantes».
En su intervención, ha subrayado que se trata de un «problema social» y no de salud. También ha asegurado que el absentismo en supermercados y autoservicios constituye un «fenómeno anormal» que está dañando al negocio. Aunque reconoce que no es el sector más perjudicado por esta situación, sostiene que sí está «gravemente afectado».
Casi 387.000 bajas en un año
El estudio cifra en 386.687 las bajas por contingencias comunes registradas en 2025 en el sector, lo que representa un 9% más que en 2024 y un 67% más que en 2018. Esta evolución confirma una tendencia sostenida al alza del absentismo en los últimos años.
Uno de los elementos que más inquieta al sector es la duración de los procesos. En el caso de las bajas por patologías traumatológicas fuera del trabajo, la duración media fue de 82 días cuando los trabajadores fueron tratados por los servicios públicos de salud. En cambio, cuando esos mismos procesos fueron atendidos por las mutuas, la duración media se redujo a 45 días.
La diferencia, de 37 días, tiene un fuerte impacto económico. Según los cálculos del análisis presentado por Asedas y AMAT, si todos los trabajadores fueran atendidos por la red sanitaria mutualista, se podría generar un ahorro potencial de 211 millones de euros.
El sector apunta al colapso de la atención primaria
García Magarzo ha lamentado el «colapso en los centros de atención primaria de las comunidades autónomas» y ha defendido que la evidencia demuestra que los trabajadores se recuperan antes cuando son atendidos en los centros sanitarios de las mutuas.
En este contexto, el informe no solo pone el foco en el coste económico del absentismo, sino también en las diferencias de gestión y tiempos de recuperación según quién preste la atención sanitaria durante la baja.
Más incidencia entre los jóvenes que entre los mayores
Otro de los aspectos más llamativos del informe es el comportamiento por grupos de edad. Según ha expuesto el director general de Asedas, resulta «muy llamativo» que las personas más jóvenes, que en principio cuentan con mejor estado de salud, registren más bajas que los trabajadores de mayor edad.
De hecho, el tramo de 16 a 35 años fue el que presentó la mayor incidencia media mensual por cada mil trabajadores protegidos por mutuas, con 50,66 procesos al mes. Esto supone un incremento del 152% desde 2018. En el extremo opuesto se sitúan los trabajadores de más de 55 años, entre quienes el número de procesos ha descendido un 32%, hasta situarse en 25,85 procesos.
Sin embargo, la duración de las bajas sí es mayor entre los trabajadores de más edad. Mientras que entre los mayores de 55 años las bajas alcanzan una media de 55 días, entre los empleados de 36 a 55 años se sitúan en 56 días y entre los más jóvenes bajan a 24 días.
Preocupación por «un posible fraude»
En su valoración, García Magarzo ha apuntado también a la existencia de posibles comportamientos abusivos. «Todos intuimos que puede haber un porcentaje de fraude, personas que abusan de las bajas innecesariamente», ha afirmado.
Ese diagnóstico conecta con otro de los datos que ofrece el informe: la distribución temporal de las bajas no es homogénea a lo largo de la semana. En concreto, el 22% de las bajas por contingencias comunes se concentran en lunes, mientras que el 16% se inician en viernes.
La salud mental, en el foco
La evolución de las patologías asociadas a trastornos mentales es otro de los focos de preocupación para el sector. El informe contabiliza 31.966 procesos iniciados por diagnósticos vinculados a trastornos mentales en 2025. Esto representa un 7% más que en 2024 y un aumento del 113% respecto a 2018.
La cifra refuerza la idea de que el absentismo en la distribución alimentaria responde a múltiples factores y se ha convertido en un fenómeno estructural con un peso creciente en la actividad del sector.
Un impacto económico y organizativo creciente
La distribución alimentaria lleva tiempo advirtiendo del efecto que el absentismo tiene sobre la organización interna de las empresas, la prestación del servicio y los costes operativos. El nuevo informe de Asedas y AMAT cuantifica con mayor precisión ese impacto y pone sobre la mesa una conclusión clara: el fenómeno ha adquirido una dimensión que trasciende lo laboral para convertirse en una preocupación económica y social de primer orden para los supermercados y autoservicios.
Con un coste de 1.180 millones de euros, casi 387.000 bajas registradas en un año y una tendencia claramente ascendente desde 2018, el absentismo laboral se consolida como uno de los grandes desafíos para un sector esencial en el día a día de los consumidores.
Sara MartíCoordinadora editorial. Graduada en Periodismo por la Universidad Jaume I, estoy especializada en contenido web y ediciones digitales por el Máster en Letras Digitales de la Universidad Complutense de Madrid. Mi experiencia en el mundo de la comunicación abarca desde el institucional hasta agencias y medios de comunicación. Al día de la actualidad empresarial y financiera en Economía 3 desde marzo de 2021.












