España hace obligatoria la factura electrónica entre empresas
La factura electrónica pasa a ser obligatoria entre empresas
El Boletín Oficial del Estado ha publicado este martes 31 de marzo el Real Decreto 238/2026, que establece la obligatoriedad de la factura electrónica entre empresas y profesionales en España. La medida, que afecta al 99% del tejido productivo, busca digitalizar los flujos comerciales, mejorar la eficiencia y reducir la morosidad, un problema crónico de la economía española.
Adiós al papel: todos los negocios deberán emitir facturas digitales
Hasta ahora, la factura electrónica solo era obligatoria para operaciones con la Administración Pública. Con el nuevo reglamento, cualquier transacción entre empresas o profesionales en España deberá documentarse mediante factura electrónica estructurada, legible por máquinas, eliminando el uso exclusivo de PDFs o documentos en papel.
Se contemplan algunas excepciones: las facturas simplificadas «tiques» y ciertos sectores con dificultades tecnológicas, como operaciones del mercado eléctrico, gas y transporte aéreo regulado.
Plazos según tamaño empresarial
El calendario de implantación reconoce la capacidad tecnológica de cada empresa:
- Grandes empresas (facturación superior a 8 millones de euros): 12 meses para emitir y recibir facturas electrónicas. Durante este periodo deberán seguir enviando un PDF para los clientes que aún no estén obligados.
- Pymes y autónomos: 24 meses desde la entrada en vigor para cumplir con la obligatoriedad total y reportar estados de aceptación, rechazo y pago.
La puesta en marcha definitiva dependerá de una orden ministerial de Hacienda, que detallará la operativa de la solución pública de la AEAT, diseñada como alternativa gratuita a las plataformas privadas de facturación.
Un sistema híbrido: público y privado
El decreto establece un modelo dual:
- Plataformas privadas, que deberán garantizar interoperabilidad, firma electrónica avanzada y copia fiel de facturas a la AEAT.
- Solución pública gratuita, que actuará como red de seguridad para las empresas que carezcan de recursos tecnológicos.
Cada factura tendrá un código único y el receptor deberá informar del estado de pago en un máximo de 4 días hábiles, incluyendo la fecha exacta de cobro efectivo. Esto permitirá al Observatorio Estatal de la Morosidad Privada generar un ranking de cumplimiento que afectará a subvenciones y contratos públicos.
Impacto económico y recomendaciones
La digitalización de la facturación B2B promete beneficios claros: reducción de retrasos en pagos, menor carga administrativa y mayor trazabilidad financiera.
El Real Decreto 238/2026 entra en vigor el 20 de abril de 2026, aunque su aplicación dependerá de la publicación de la orden ministerial que active la infraestructura de facturación electrónica.
Rafa DasíGraduado en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con máster en Marketing y Comunicación Corporativa. Especializado en redacción y gestión de redes sociales.










