Burnout

Evitar el burnout pasa por ser más efectivo

No ha pasado demasiado tiempo desde que nos hemos dado cuenta de que el propósito personal va por delante de lo profesional, especialmente para las nuevas generaciones, como la generación Z, con su entrada en el mundo laboral. Para aquellas personas nacidas a partir de 1997, es más importante, y en algunos casos innegociable, priorizar su salud mental, sus hobbies y tiempo libre, a su empleo.

Los jóvenes prefieren incluso estar desempleados que sacrificar su felicidad por cualquier trabajo. Un estudio reciente de la consultora Randstad mostró que el 56% de la generación Z y el 55 % de sus antecesores, los millennials, dejarían su empleo si les impidiera disfrutar de la vida, en comparación con el 38% de los baby boomers.

Para algunos directivos de las generaciones anteriores, esto ha supuesto un gran cambio en su forma de entender la dedicación y el ritmo de trabajo, puesto que les ha obligado a respetar y entender estas exigencias, además de evolucionar para ser un rol modelo de estas nuevas generaciones, buscando una vida más equilibrada. No podemos pretender fidelizar al talento de las nuevas generaciones si ven en nosotros lo contrario de lo que quieren ser.

Afortunadamente, la conciliación y la búsqueda de soluciones como un mayor equilibrio en horarios avanza muy rápido por parte de las empresas. El conocido lema «Work smarter, not harder» se está empezando a poner en práctica. Muchas veces trabajando menos se logra más, incrementando así la productividad, si mejoramos nuestra efectividad. Menos puede llegar a ser más, siempre y cuando logremos llevar a cabo un esfuerzo por ganar efectividad individual y grupal

De lo contrario, cuando uno sobrepasa sus límites en el trabajo, el nivel de estrés se eleva. Si esto se produce durante un tiempo excesivo, se le conoce como burnout, lo que muchos expertos han identificado como la nueva epidemia silenciosa. El concepto burnout fue reconocido en 2019 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como enfermedad, describiéndolo como un síndrome resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo. Un estado de agotamiento emocional.

Los que están más expuestos al mismo son aquellos que en su día a día de trabajo no son capaces de buscar momentos de recarga y de equilibrio, por lo tanto, no logran encontrar ese deseado balance entre lo personal y profesional.  Son personas que, bajo ciertas situaciones de estrés, no son capaces de aprender a identificar que, ante esa generación excesiva de cortisol, que es la hormona del estrés, deben ser capaces de generar otras que lo compensen: endorfinas, dopamina, serotonina y oxitocina.

Al no tener momentos de recarga, el cortisol sigue aumentando y un exceso del mismo hace que lo que algunos llaman la materia gris de córtex prefrontal, donde tenemos la razón y la lógica, se vaya mermando. En definitiva, esas mayores horas de trabajo sin descanso ni equilibrio, lo único que están garantizando es que antes o después nuestra mejor versión se haya deteriorado y que nuestras horas de trabajo sean de menos calidad.

Esto afectará a nuestra capacidad de raciocinio, de toma de decisiones, precisamente en un momento  donde necesitamos disponer de nuestras capacidades en su estado óptimo. Por eso tendemos a exagerar, a caer en pesimismos, a no ver las cosas con claridad, cayendo en un estado de rumiación que en algunos casos es autodestructivo.

Después de esta fase del burnout laboral, de cuidarte menos y de negarte tiempo a ti mismo, empiezas a dedicar menos tiempo a tu familia y amigos. Esto acaba afectando a tus relaciones personales, unido a comportamientos no comunes en ti a nivel laboral, que los demás perciben claramente. Un círculo vicioso de deterioro y caída libre.

En ocasiones creemos que el causante de nuestro agotamiento es el trabajo, pero no debemos olvidar que hay cinco áreas dentro del bienestar personal: trabajo, casa y familia, salud y energía, hobbies y amigos, y las finanzas personales. En el momento en que nosotros no tenemos un equilibro y balance entre ellas, nos provoca estrés psicológico interno, por eso no se trata de estar muy bien en una de estas subáreas, sino de encontrar un equilibrio en todas ellas.

Para hacer frente al burnout, lo primero que debemos hacer, es llevar a cabo un plan de recuperación de nuestro bienestar. Eso pasa por llevar a cabo actividades, descansar más, hacer deporte, regresar a aquellas cosas que normalmente disfrutas y te ponen en un buen estado. Por otro lado, debemos reconectar con nosotros mismos, poniendo por escrito nuestras motivaciones a nivel personal y profesional, porque muchas veces el burnout nos hace olvidarnos que siguen existiendo.

Es importante prestar atención cuando empecemos a notar síntomas como pérdida de interés en actividades que normalmente disfrutamos, irritabilidad, dificultad para mantenerse concentrado, exceso de nerviosismo, e incluso algunos comportamientos como necesidad de tomar dulce o carbohidratos. Son síntomas que nos dan la idea de que algo se está desequilibrando y en precisamente en esos momentos cuando tenemos que actuar rápidamente.

Evidentemente, hay que lograr mejorar la capacidad de organizarnos durante el día, porque otro problema que origina el burnout es meternos en una rueda de hámster de acción y acción. Es importante coger distancia para analizar que nos produce estrés y actuar con el mayor raciocinio posible.

Escuchar a las personas que nos conocen bien para que nos  ayuden será de gran ayuda, y por supuesto, no debemos caer en la trampa de que la solución es trabajar más y más horas, porque esto es, precisamente, lo que no debemos hacer para salir del burnout. No hay que trabajar más, sino aprender a trabajar y organizarnos mejor. En definitiva, aprender a trabajar smarter.

Acerca del autor

Agustín Peralt  es experto en efectividad personal y autor del libro Lidérate.

 

Feria del Automovil de Valencia
Marcos Automocion
Marcos Automocion
GVA Expo disseny i Territori

Dejar una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.