Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería

Pérez Raya (CGE): “España necesitaría contratar a más de 117.000 enfermeros”

La pandemia ha puesto de manifiesto el importante papel que desarrolla el colectivo de enfermeros en España. El presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya, reflexiona sobre las necesidades del sector y las principales problemáticas.

El déficit español de enfermeros

– ¿Cuántos enfermeros hacen falta en la Sanidad española para prestar un servicio eficiente?

España arrastra un déficit histórico de enfermeros desde hace décadas. En nuestro país hay una ratio de 6,1 enfermeros por cada mil habitantes, mientras que la media europea es de 8,2. España necesitaría contratar más de 117.000 enfermeros para poder acercarnos a los países de nuestro entorno.

No podemos seguir centrando la inmensa mayoría de nuestros esfuerzos en la asistencia de pacientes agudos, tenemos que adaptarnos a la nueva realidad de las enfermedades crónicas. Por ello, se hace imprescindible que nuestro sistema sanitario dé un giro hacia una asistencia centrada en el cuidado, orientada hacia la prevención y promoción de la salud.

– Si nos atenemos a comunidades autónomas, ¿cuáles son las que tienen mayores necesidades y cuáles las que menos?

Las comunidades autónomas que están en peor situación respecto al número de enfermeros son Murcia con 4,67 por cada mil habitantes, Andalucía con 5,17 y Galicia con 5,27. Estos datos contrastan con las autonomías con cifras que están por encima de la media nacional, lideradas por Navarra con una ratio de 8,71, seguida de País Vasco con 7,89, Melilla con 7,78 y Castilla y León con 7,17.

“Las diferencias entre comunidades autónomas generan déficits de calidad asistencial entre los pacientes”

– ¿Y cuál sería la ratio ideal para atender a los pacientes?

Lo ideal sería tener una ratio similar a la de la Unión Europea, es decir, 8,2 profesionales por cada mil habitantes. Para conseguirlo sería necesario diseñar y poner en marcha un plan de recursos humanos sanitarios en el Sistema Nacional de Salud para aumentar el número de plazas en las universidades y también el de puestos de trabajo.

Lo lógico sería establecer unas ratios mínimas en toda España que garanticen en todo el territorio el acceso a unos cuidados de calidad. No es de recibo que existan tantas diferencias entre las distintas comunidades. Estas diferencias generan inequidad y déficits de calidad asistencial que sufren los ciudadanos.

Las especialidades más demandadas

– ¿Cuáles son las especialidades más necesarias? ¿Dónde se dan las mayores carencias? ¿Cuáles habría que crear?

Todas son relevantes y necesarias porque aportan enfermeros especialistas para campos muy específicos de atención. Si tenemos en cuenta el número de ciudadanos que atiende, las especialidades de Enfermería Familiar y Comunitaria, Geriatría y Matronas serían las más relevantes.

Las mayores carencias las observamos en las áreas de atención que requieren unos cuidados de enfermería más avanzados y con un conocimiento más experto. Muchas, aún hoy en día, no están reconocidas como tal. Nos referimos a todas aquellas áreas de cuidados donde los conocimientos como enfermeros generalistas no son suficientes y se precisan más de uno o dos años de experiencia y formación para trabajar con plena competencia.

Respecto a la creación de nuevas especialidades, se trata de un tema a consensuar con los agentes implicados, pero sin duda la especialidad de Enfermería en Cuidados Críticos, Urgencias y Emergencias, los cuidados quirúrgicos complejos, etc., podrían ser nuevas especialidades. Hay que retomar este tema con urgencia por parte del Ministerio de Sanidad y plantearse nuevas especialidades que solucionen las necesidades de la población y de la profesión enfermera.

Absentismo. Sala de espera. Médico. Salud.

Diferenciales salariales

– ¿Qué diferencias salariales existen entre España y otros países de la Unión Europea? ¿Y entre los trabajadores de la pública y la privada?

En países como Noruega se paga 4.000 euros de salario bruto y en Reino Unido, 4.150 euros a una enfermera novel. En España, el salario medio es de 1.800 a 2.000 euros.

Las diferencias de salario entre sanidad pública y privada siguen siendo considerables. Se han mejorado durante la pandemia debido a la falta de enfermeras, que ha propiciado un incremento en el ámbito en la sanidad privada, pero podemos estar en torno a 1.300 euros netos en la sanidad privada frente a los 1.600 en la sanidad pública.

– ¿Qué proponen para retener el talento y no se vaya a otros países?

Tenemos que mejorar las condiciones laborales y los salarios para que sean competitivos y adecuados a la gran responsabilidad y competencias desarrolladas. Por otro lado, es preciso mejorar las contrataciones y aportar estabilidad en el empleo. La mejor forma de mejorar esa estabilidad es mediante más ofertas públicas para empleo fijo y con contratación de larga duración.

Enfermeros y nuevas tecnologías

– ¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías para facilitar su trabajo diario?

La tecnología puede agilizar algunos procesos y hacer más accesible la información clínica de los pacientes, trasladar la información en el relevo entre los distintos turnos o mejorar la comunicación con los ciudadanos. Sin embargo, aunque la tecnología puede apoyar nuestro trabajo, es incapaz de reemplazar el trato humano, el tacto o la sensibilidad.

– En esta misma línea, ¿qué opinión tiene de la telemedicina?

Con la pandemia se ha fomentado la salud a distancia. En cierto modo, se ha podido constatar que herramientas y procesos de seguimiento a distancia aportan un beneficio para el paciente, los profesionales sanitaros y el propio sistema. Determinadas consultas o el seguimiento de pacientes crónicos pueden desarrollarse puntualmente a través de móvil, por ejemplo. No obstante, hay que tener en cuenta que muchas personas no tienen la misma destreza en el manejo de ciertos dispositivos, ni siquiera acceso a ellos. La telemedicina es un apoyo, pero no puede ser la norma en la relación entre enfermeros y pacientes.

“La telemedicina no puede ser la norma en la relación entre enfermera y paciente”

– Por otra parte, ¿qué medidas proponen para reducir el gasto sanitario?

Hay que orientar el sistema sanitario hacia la prevención y la promoción de la salud, mejorar el control y seguimiento de pacientes crónicos, que son los que más recursos consumen del sistema sanitario, mejorar su adherencia a tratamientos y evitar la reagudización de procesos crónicos.

Médico utilizando el Big Data en el ámbito de la salud

La formación continua de los enfermeros

– Otro de los pilares fundamentales para ofrecer una buena atención al paciente es la formación. ¿Piensa que se ofrece la formación necesaria en los diferentes niveles asistenciales y especialidades? ¿Dónde se dan las mayores carencias?

La formación sanitaria es necesaria a lo largo de toda la vida laboral de nuestro colectivo. Hay una buena oferta formativa, tanto por parte de los servicios de salud o los centros privados, como por parte de la Organización Colegial de Enfermería. Pero, es necesario que se fomente dando más días libres para formación y planteando programas formativos atractivos para los profesionales.

– ¿Qué otras necesidades ha dejado en evidencia la pandemia?

Invertir en enfermería es invertir en calidad asistencial. Por otra parte, está clara la necesidad de incrementar la participación en las comisiones de trabajo donde se toman decisiones en políticas sanitarias. Se nos ignora y no se dan cuenta de lo mucho que podemos aportar en el ámbito organizativo y de toma de decisión.

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